jueves, 1 de julio de 2010

Entrevistas a Francescoli, Chilavert y Maturana

Las comparto, que estan buenisimas...
ciao

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01-07-2010 Chilavert sigue el Mundial en Sudáfrica y confía en que Paraguay puede seguir haciendo historia: "Si se destapan los delanteros, hay muchas chances". Y critica al árbitro designado.

"No ser candidatos muchas veces juega a favor. Paraguay llega al partido contra los españoles con la sensación de que tiene todo para ganar". José Luis Chilavert cree que esa responsabilidad del rival puede ser determinante. "Estaría bueno para nosotros que España nos desprecie. Eso sería clave", dijo el paraguayo, quien en el Mundial 98 quedó afuera en octavos de final y ahora ve cómo su selección llegó por primera vez en su historia a cuartos.

Con el perfil alto de siempre, Chila insiste en que este equipo de Martino está a la altura de cualquiera, por eso repite que tienen las mismas posibilidades de ganar que las que tiene España. "Si se destapan un poco los de arriba, los delanteros, tenemos muchas chances de seguir haciendo historia y meternos entres los cuatro primeros".

La solidez de la defensa de Paraguay contra el buen juego de España. Así planteado, a Chila le preocupa el árbitro del partido, que será el mismo que los dirigió contra Alemania, en el que los paraguayos fueron eliminados del Mundial 2002 (penales pedidos, roja polémica a Acuña). "Carlos Batres (Guatemala) es el árbitro más peligroso que nos podía tocar. Es una vergüenza lo que ha hecho la FIFA".
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30-06-2010 Francescoli destaca la evolución de Maradona, elogia el poder de gol que tiene Argentina y confiesa su sufrimiento cuando juega Uruguay.

¿Qué equipo te sorprendió o te gustó más?


-En general, los sudamericanos, por sus planteos. Argentina lo hizo con un gran poder ofensivo, el mejor de la Copa. Brasil con la calidad de sus jugadores, que cuando se enchufan son complicados y un Uruguay muy ordenado, con buen criterio, sobre todo tácticamente y con atacantes de los mejor del Mundial.


-¿Esperabas una Argentina como la que se ve?


-Sí por la calidad de los jugadores, pero no por lo que había mostrado en las Eliminatorias. Por ahí el convencimiento de este último tiempo en sus propias fuerzas de ataque influyó. La decisión de jugar con tres puntas, de tener posesión del balón, de saber que este juego es con la pelota y que el que mejor y más la maneja, más llega al arco rival. Argentina lo mostró desde el primer minuto contra Nigeria.


-¿Cómo se define a un jugador como Messi?


-Desde que Diego dejó de jugar al fútbol es la aparición más espectacular que se haya visto. Hace todo a una velocidad que nadie lo logra, y a todo eso le agregó su madurez. Y desde el primer minuto de juego, con todo el peso que traía porque no podía en la Selección jugar como en el Barcelona, en el primer encare entre tres o cuatro jugadores nigerianos mostró su calidad. Fue una señal. Tiene una madurez enorme para su edad. El día contra Grecia se topó con una marca personal y supo buscarse un lugar. Es más, se ofuscó en un momento y cuando encontró su espacio, supo ser desequilibrante. Es un jugador con muchos matices. Llega al arco entre rivales a una velocidad increíble y elige un palo para definir.


-¿No se vuelve loco?


-No, porque sigue teniendo esas decisiones de definir con lo que sabe, con la técnica. Si estuviera intranquilo, patearía sin buscar el lugar. Tiene síntomas que uno, por haber jugado al fútbol, se da cuenta del progreso de su fútbol. Y eso que su fútbol ya era muy bueno.


-Se rebeló a tiempo ante esta situación de no rendir en la Selección.


-Para mí era sólo una cuestión de tiempo. Con la edad que tiene, la capacidad futbolística, era cuestión de que se acomodara. El tema es que no sólo mejoró Messi, sino que el equipo tiene mayor volumen de juego, Que Tevez esté tan participativo como Messi, que Higuaín esté picante, que Verón se las da todas redondas. Todos mejoraron en Argentina aunque Messi es el punto más alto.


-El equipo mejoró, y ¿Maradona entrenador?


-Creo que Diego maduró como técnico. Lo hablábamos entre amigos que son cambios lógicos. Porque Diego entró en un momento, iniciada la Eliminatoria, y había que continuar, no se podían tomar muchas decisiones. Trató de probar jugadores, darse a sí mismo un espectro de realidad de todo lo que tenía a mano. Después, empezó más su función como técnico. Elegir una lista, dejar afuera gente, meter tipos que no estabas tan convencido de llevar pero que te son claves. Empezó a tomar decisiones drásticas en la lista, plantearse atacar con tres delanteros, la forma de jugar.


-Los cambios...


-(interrumpe) Las decisiones que ha tomado en los cambios también han sido acertadas, muy buenas. Salvo el de Palermo contra Grecia, que él mismo dijo que fue una intuición, sus decisiones fueron muy buenas y meditadas. Ese día contra los griegos, los ingresos de Di María y de Pastore fueron fundamentales para ponerle a alguien a lado a Messi. Por eso no hay nada para decir.


-Un gran jugador no es necesariamente un gran entrenador.


-Maradona fue el mejor en este deporte y ha asimilado vestuario. Se lo ve en la manera que es él, en sus declaraciones. Tiene un plantel muy grande y de mitad para adelante, el mejor que hay en el Mundial. Eso le permite jugar un poco con su capacidad de haber sido el mejor. Seguramente su imagen es muy fuerte en estos jugadores y él ha logrado que eso les dé un plus a la hora de jugar, de salir a la cancha, de sentirse seguros.


-¿En qué otras decisiones lo ves más maduro?


-Que ha sido muy realista en muchas cosas. Para mí Diego fue muy claro. Por ejemplo en esto de estar muy cerca de los jugadores. Cuando Demichelis cometió el error contra Corea fue el primero en ir a buscarlo. O darle el capitanato (sic) a Messi a pesar de su juventud... Son cosas que le hacen bien al grupo y por eso está todo muy bien para Argentina.


-Messi se lleva el brillo. ¿Quién más te gusta?


-Cada uno en sus características, juegan todos bien. Pero para mí, esa condición que tiene Tevez de ir a todas, de pelearla, de asistir, de siempre estar comprometido con el juego... Además de su técnica, claro. Cuando las cosas ruedan, hay que aprovechar y eso es lo está haciendo muy bien Argentina.


-¿Se tiene dimensión de lo que ya ha hecho Uruguay en esta Copa?


-Para mí ha dado un paso fundamental y eso hay que transmitirle a la gente de mi país. Ojalá llegue a lo más alto, que salga campeón, pero ya dio un paso fundamental. Siempre sufrió no ser protagonista, de no jugar mirando al arco de enfrente. En este Mundial, luego del primer partido se animó y el Maestro hizo ciertos cambios. Esta generación ha encontrado una seguridad que ni siquiera la mía la tenía. Paraguay y Chile también lo han hecho, pero habían esbozado una idea en las Eliminatorias. Uruguay lo había hecho en algunos pasajes, pero está claro que para todos es una sorpresa porque acá en el centro de prensa me paran a cada rato por lo mismo.


-Y encima Uruguay tiene una buena llave.


-Nada es fácil y se vio contra Corea. Mirá lo que le pasó a Italia: después de haber sido el último campeón del mundo, se quedó afuera. Con la camiseta nadie tiene ganado nada. Y Uruguay se lo está ganando en la cancha.


-Andás de traje, con un micrófono, analizando partidos... ¿No te dan ganas de jugar?


-Hay muchas nostalgias. Con Uruguay en el Mundial se sufre bastante. Ya había comentado para la televisión en el 98, pero lo viví un poco de afuera porque no estábamos clasificados. Mi corazón es uruguayo más allá de la simpatía y el respeto que tengo por lo que me dio Argentina, pero en una camiseta que defendí casi 15 años hay otra cosa. El momento más complicado es cuando salen los jugadores y se vienen los himnos. Vivo los 90 minutos muy nervioso. El otro día comentando Uruguay se me escapó algún "gol" o un "vamo' arriba" que quedó medio raro en la transmisión.


-Si siguen así te van a complicar más.


-Es que me saco, no puedo ser objetivo cuando hay tanto que va por la sangre, por el corazón. Es imposible. Había hablado con el canal de que si se enfrentaban Uruguay y Argentina no sería fácil estar al aire y lo iba a decir públicamente. Una por mi corazón uruguayo y otra por el respeto que tengo los argentinos. Que se me escape un "gol" estando Argentina del otro lado, me parece una falta de ética.


-No se dio en octavos porque ambos salieron primeros. ¿Se pueden cruzar en la final?


-Ojalá porque quiere decir que avanzaron mucho. Pero en una final sería imposible. Me tendré que pelear con el canal, ja. Podría analizar el antes o el después. Sería una falta de respeto que un argentino esté escuchando y yo le grite un gol.


-¿Por qué Argentina podría llegar a la final?


-Esto se juega con goles. Brasil del 70 te hacía cinco goles y le tenías que hacer seis para ganarle. Si tenés tres jugadores en cancha como Messi, Tevez e Higuaín y encima hacés goles de pelota parada, y en el banco entran y juegan. O contás con Maxi (Rodríguez) que también llega. Es fundamental. El partido con México mostraron su poderío. Ahora se le viene otro partido durísimo...


-Para Diego no hay ninguno al 30% de Messi.


-Y la verdad es que Messi marca mucha diferencia. Porque los que pueden estar en su línea no han hecho ningún partido concreto y desequilibrante como lo ha hecho él, y más en su posición. Sin haber tenido gol ha sido desequilibrante en el juego.


-Es difícil seguirle ese ritmo, esa velocidad...


-Ojalá hubiera podido jugar con él, sería fantástico. Una cosa es verlo en la tele y otra de cerca. La velocidad, la estabilidad que tiene conduciendo la pelota. Su sensibilidad es única. Me parece un chico que utiliza mucho su vista, que su fútbol y su dribbling parten de mirar el pie de apoyo del rival. Por eso siempre sale para un lado y el rival al otro. Espera el movimiento del adversario y cambia.


-Suena sencillo...


-No, lo hace Messi. Eso no lo hace cualquiera.

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DESDE JOHANNESBURGO

"Cristiano llegó muy cansado"
El director de selecciones colombianas dice que el Mundial debe cambiar de fecha. “Los jugadores llegan muertos”, aduce

Por: Carlos Salas Editor DT *

El eterno romance entre Pacho y Colombia ya tiene un nuevo capítulo. Se pelean y se reencuentran. Se molestan y se amistan. Pacho dirigió a Colombia en tres etapas: entre 1987 y 1990, entre 1993 y 1994 y entre el 2001 y el 2003. Hoy es el director general de selecciones de Colombia. El jefe del “Bolillo” Gómez y de Leonel Álvarez, entrenadores del equipo A. Estuvo en Johannesburgo como parte de la comisión de inspectores de la FIFA. Está ya de regreso en Bogotá, pero antes habló con El Comercio.

La mayoría dice que vemos un mal mundial. ¿Usted coincide?
A mí me ha gustado. Sí creo que no ha habido nada elogiable de parte de Europa, aunque los tres que han quedado son sus mejores representantes hoy: España, Alemania y Holanda. África sigue en deuda, aparte de Ghana, porque no tiene un mensaje técnico claro. Hay habilidad, apenas.

¿Por qué nunca despega África?
No sé, desde que tengo uso de razón escucho que África será la sorpresa. Y siempre sorprende pero por lo malo. Hay figuras por separado, no desde el colectivo.

¿Lo de Sudamérica era previsible o lo ha sorprendido?
Lo de Sudamérica es un golpe de autoridad. Creíamos que el meridiano del fútbol pasaba por Europa. Tiene dinero, estructura, millonarios centros de televisión por cable y, en la cancha, no son más que Sudamérica.

¿Por dónde pasa la mejoría?
Si al talento natural, que en Sudamérica sobra, le sumas orden y paciencia, es probable que te iguales con los mejores. Además de Brasil y Argentina, que traen siempre cracks, Uruguay, Chile y Paraguay tienen grandes entrenadores, dirigencias que los respaldan y jugadores en edades óptimas.

¿A qué se refiere con edades óptimas?
A que tanto Messi, Forlán o Kaká, por ejemplo, llegan en buena edad para hacer un gran mundial. En los europeos hay ciclos cumplidos. Francia no tiene otro Zidane así nomás. En Italia pasó lo mismo.

Según Tostao, es tan fuerte el fútbol sudamericano que el sexto de la Eliminatoria (Colombia) hubiera ganado la Copa de África.
Es prematuro decir eso. Igual lo que vemos nos permite pensar que la Eliminatoria de Sudamérica es el torneo de clasificación más competitivo del mundo. El problema es que somos solo 10 países. Y eso nos impide pelear por más cupos. Por nivel no nos quedamos. Creo que Colombia y Perú, y por qué no Ecuador, hubieran hecho un papel correcto. Sudamérica es una potencia, no cabe la menor duda.

Colombia y Ecuador terminaron cerca del cupo, Perú no. ¿Por qué lo destaca?
Porque tiene jugadores, un universo corto pero importante. Porque creo que si llega la organización y la paciencia, pueden pelear un cupo. El tema es no perder ocasiones.

¿A qué se refiere?
Usted dirá que lo digo porque lo dirigí y lo aprecio, pero creo que Chemo debió quedarse. Tenía la experiencia de una Eliminatoria. Uno no se vuelve malo de la noche a la mañana. Chemo tiene capacidad. Lo demostrará en otro lado y más de uno preguntará: ¿por qué no lo tuvimos?

“SOY HINCHA DE BRASIL”
¿Qué novedades tácticas ha apreciado?
Ninguna porque un mundial no es un escenario para inventar nuevas tendencias.

¿Seguro? Mire que en el 74 Holanda impuso una marca. Y en el 86 Argentina implantó el 3-5-2…
Hoy es distinto porque a este Mundial los jugadores no llegan en su máxima capacidad. Los entrenadores apenas los tienen a su cargo dos meses. Al Mundial los jugadores llegan muy trajinados. Entonces por ahí se dan decepciones.

¿Se refiere a Cristiano Ronaldo?
Eso mismo. El Cristiano Ronaldo que vi en este Mundial no es el que yo veo siempre. Es el mejor del mundo y no acepto de ninguna manera que ese sea su juego.

¿Qué jugador sí le ha gustado?
Schweinsteiger me gusta. Pero si hay un jugador que quisiera para mi equipo siempre, ese sería el uruguayo Diego Pérez, un volante central de carácter y personalidad. Si él fuera colombiano, lo llamo seguro. Luego recién pienso en los otros diez.

¿Qué opinión del Maradona entrenador?
Está demostrando un crecimiento en una profesión diferente a la de jugador. Hoy está mejor que en la Eliminatoria. Ya no es seleccionador, ahora es un técnico en toda regla. Lo que ha hecho con Messi es muy rescatable. El Mundial merece que llegue el gol de ese muchacho.

¿A quién ve como campeón?
Es una cuestión personal, de afecto. Yo quisiera que campeone Brasil. Si Argentina le gana a Alemania, igual me da. Si pierde Argentina no me choca. Igual si Ghana supera a Uruguay no voy a sufrir. Sufriré si algo le pasa a Brasil.

[*] Enviado especial


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CUARTOS ARGENTINA

Ese viejo y querido enemigo
Es Alemania. Es el rival del sábado. Es la selección que eliminó a Argentina en el 2006. En esta nota, Diego Maradona recuerda
las finales de 1986 y 1990


Es un clásico, pero distinto: no tiene la carga de rivalidad dramática que tensa cada cruce con Brasil o con Inglaterra, por ejemplo, en los que el choque suele exceder los límites del campo. Para Diego Armando Maradona, jugar contra Alemania, desde el rol que sea —jugador, hincha o, como ahora, DT—, tiene el raro encanto de enfrentarse con un querido enemigo. Las primeras que surgen, nítidas, son las dos finales mundiales consecutivas, las de México 86 e Italia 90, con resultados distintos e historias también.

Recuerda Diego el primero, el de aquel 29 de junio de 1986, que terminó con la copa en sus manos: “Para la final, Alemania, el equipo que había elegido papá. Alemania. Me mandaron a Matthäus encima… ese sí que sabía, no era una marca al hombre común… Normalmente, los que te hacen marca personal son torpes, pero Lothar sabía jugar… Un fenómeno. Cuando nos empataron, no me asusté. Le miraba las piernas a Briegel y estaban hechas un garrote, sabíamos que iba a llegar… Y llegó: ¡cómo grité ese gol de Burruchaga! Ya nos sentíamos campeones del mundo, faltaban seis minutos, ya estaba y… Bilardo nos empezó a gritar: “¡Déjense de joder, déjense de joder…. Vos y Valdano a marcar, dale…!”. Cuando terminó el partido y en el Azteca lo único que se escuchaba eran los gritos de los argentinos, me largué a llorar… Con la copa en las manos nos fuimos para el vestuario y empezamos a putear a todo el mundo…”.

La bronca reaparecería cuatro años después, el 8 de julio de 1990, en el estadio Olímpico de Roma: “...Éramos carne de cañón, porque habíamos sacado a Italia. Les habíamos arruinado el negocio de la final contra Alemania. ¡Y para colmo antes habíamos volteado a Brasil! Sí, éramos carne de cañón… Aquel partido contra Alemania fue una farsa. Desde el insulto irrespetuoso al himno y más fuerte todavía cuando apareció mi imagen en la pantalla gigante. Yo sabía que todos me estaban viendo, sabía… Por eso les dije, bien clarito, para que me entendieran en cualquier idioma: “Hijos de puta”. Pero no lo grité, lo dije así, despacito, como si se lo estuviera diciendo a cada uno al oído… Allí estábamos plantados contra Alemania, como cuatro años antes. De los campeones del mundo en la cancha estábamos solo Burruchaga, con el poco resto que le quedaba; Ruggeri arrastrándose, y yo, igual. Ellos fueron superiores, sí, pero lo nuestro fue muy digno. Ya éramos retazos de lo que había sido un equipo. Le había prometido a mi hija Dalma que volvería con la Copa del Mundo, pero ahora tenía que explicarle algo más difícil, feo y doloroso; que en el fútbol había mafia… Una mafia que es capaz de cobrar un penal que no existe (a Völler) y no dar uno que sí fue (a Calderón). Y al final del partido lloré, sí, sin vergüenza. Y no quise festejar tampoco el segundo puesto porque, para mí, no servía”.

Hace cuatro años, el 30 de junio del 2006, pudo haber estado como hincha en otro Argentina-Alemania de cuartos de final de un mundial. Pero no. Llegó hasta las puertas del estadio Olímpico de Berlín y allí se quedó, porque a uno de sus acompañantes no lo dejaban entrar. Cuando volvió a tener la oportunidad de ser partícipe de este, uno de sus clásicos más queridos, ya era DT de la selección: fue el 3 de marzo de este año y les presentó aquel partido a sus jugadores con una arenga premonitoria: “¡Vamos, muchachos, que este partido contra Alemania es por los cuartos de final del Mundial!”.

Lo ganó por 1 a 0, con gol del “Pipita” Higuaín.

DIEGO DUDA ATRÁS, ARRIBA NO CAMBIA
Diego Maradona duda. Ayer, en la práctica de Argentina, el técnico de la selección no dio pistas del equipo que formará el sábado en Ciudad del Cabo, nada menos que contra Alemania, que lo eliminó en cuartos de final en el 2006. Luego habló con Fox Sports. “Le vamos a salir a atacar a Alemania y a jugar en campo de ellos. Por ahí eso es lo que los tiene nerviosos, je”, dijo.

¿Por qué duda Diego? En principio, por la capacidad ofensiva germana. Ahí sería clave Martín Demichelis, pero “Micho” no ha tenido una gran copa. A su favor juega su experiencia en el Bayern Múnich. Conoce bien a Klose, Schweinsteiger y Müller, sus compañeros de club. ¿Quién entraría? Samuel o Burdisso. Arriba, según el diario “Olé”, no habría cambios. Van Messi, Higuaín y Tevez.

[*] Daniel Arcucci “La Nación” Argentina

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