jueves, 19 de enero de 2012

Opiniones del Real 1 Barza 2

Al final coincido con Ilev, El Barza se hace vulnerable cuando lo atacan, peeero, Tampoco es un problema tan serio, Trabaron a Xavi y Messi sobre todo, pero eso no fue determinante para ganar el partido, el partido el Real Lo hizo hosco y sin brillo y esta bien, es su potestad, pero se van quedando sin herramientas que los ayuden en el juego, Sin Ozil y Kaka, sin gente de buen guante, no se! Es la lectura durante el partido lo que a Mou lo saca de sus casillas, para que retrocede el equipo y se queda con 3 delanteros??? X esas dobles lecturas malas de los partidos REal se cae siempre...

Creo que a Mourinho no se le olvida el 5 a 0, creo que ese partido condiciona su carrera merengue, fue de tu a tu y salio mal parado, solo vi dos tu a tu y fueron los partidos de la supercopa española donde el Barza estaba muy mermao y la final de la copa del Rey donde Barza domina casi un 80% y ese 20% merengue basto, pero fue creo mas x fisico que x tactica.

Hoy no lo veo con rptas tacticas, sus tacticas se caen, y en eso tiene mucha responsabilidad.
Ciao

Ramon.

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¿Cómo se le gana al Barça?
jueves, 19 enero 2012, 11:30
Nadie podrá echar en cara a Mourinho que no haya buscado todos los caminos para derrotar al Barça. Después de nueve Clásicos es evidente que no ha dado con la tecla y que tras el fiasco de ayer, hay que volver al principio, a la noche del 5-0. Mejor perder de pie que ganar de rodillas.

Todo empezó una noche en el Camp Nou, con Mourinho celebrando entre aspersores el pase a la final de Champions de un Inter que resistió a sangre y fuego para dejar al Barça sin la final del Bernabéu. Aquel día se empezó a fraguar su fichaje por el Real Madrid. Nadie puso en duda cómo lo logró. El éxito fue eliminar al que ya era mejor equipo de la historia con un Inter que futbolísticamente estaba muy lejos. Eso es algo incuestionable.

Mourinho llegó al Madrid para acabar con la hegemonía del Pep Team. En su primer Clásico, el 29 de noviembre de 2010 en el Camp Nou, tuvo la tentación de jugar al Barça como lo hizo con el Inter. Quizá no tenía el mismo perfil de jugadores y optó por salirle a jugar de tú a tú alentado por el liderato y por el buen fútbol de los suyos en las semanas anteriores. El 5-0 le convenció de que eligió mal el camino.

En el rallye de Clásicos de abril, Mourinho cambió de estrategia y volvió al plan del Inter. Con Pepe en el medio, el Madrid ganó la Copa y plantó cara a su máximo rival a base de no dejar jugar al Barça. Era lo que le pedía el cuerpo a Mou. Esto reforzó su idea de que el camino no era jugar de tú a tú con los jugones, sino apostar por lo que Mourinho denominó "triángulo de presión alta": Xabi escoltado por los Pepe, Khedira o Lass.

El 1-3 de Liga en el Bernabéu con Xabi, Lass y Özil en el medio le terminó de convencer de que la única manera de ganar al Barça era haciendo partidos como el que diseñó anoche en el Bernabéu. Aquel aforismo que acuñó Valdano de "la derrota útil" recupera hoy su vigencia para entender que el plan cicatero de Mourinho no es el mejor plan y mucho menos en el Bernabéu, estadio donde el Madrid nunca salió acomplejado ante ningún rival en toda su historia.

Mourinho, un entrenador con mayúsculas, debe volver ahora al primero de los nueve Clásicos. Al Madrid no le queda otra que intentar ganar al Barça jugando con los mejores, apostando por el balón, saliendo al ataque, sin renunciar al fútbol y sin 'Pepes'. Y si el Barça te gana, dándole la mano. Mejor perder de pie que ganar de rodillas.

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BARCELONA | LIGA BBVA
Piqué: "No me planteo tener un compañero como Pepe"
Además ha elogiado a Mess, no sólo por su actitud sobre el césped, sino fuera de él. "Al margen de lo que hace en el campo, es de agradecer la calidad humana de Leo Messi

Moisés Llorens | Barcelona | 19/01/2012
Gerard Piqué, defensa del FC Barcelona, ha sido la voz que ha expresado el sentimiento azulgrana tras su victoria de ayer ante el Real Madrid en la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. Piqué aseguró que cuando el equipo de Guardiola juega como sabe hacerlo no hay quien pueda deternos. Además ha opinado sobre la acción más polémica del choque: el pisotón de Pepe a Messi

"No tengo un compañero como Pepe en el vestuario. Pero todo el mundo lo vio, todo. Las opiniones marcan. No me planteo tener un compañero que actúe como Pepe. Hay un árbitro que lo puede ver o no, pero hay gente que se dedica a ello. Hay imágenes. Si hacen bien su trabajo, veremos qué deciden", concluyó. Preguntado por si Pepe debe ser sancionado internamente por el Madrid, dijo: "Es una decisión suya. Bastante tenemos con lo nuestro".

Sobre las reflexiones posteriores al Clásico, dijo que el vestuario azulgrana se queda con "con el juego que realizado, uno de los mejores que practicamos en el Bernabéu. Si somos nosotros mismos es muy complicados que nadie nos pare. Esa es la reflexión que hacemos nosotros. Podemos ganar títulos y poder volver a ser los mejores del mundo en diciembre. No sé qué piensan en Madrid", dijo.

Piqué reconoció que "como 'culé' es una satisfacción muy grande no haber perdido en el Bernabéu", aunque dijo no estar de acuerdo con aquellos que piensan que el Barça tiene comida la moral al Madrid, y recordó que los blancos "también tuvieron dos ocasiones". "Ganar en el Bernabéu cuesta mucho y estáis muy bien acostumbrados. El Barça nunca es favorito en Madrid", añadió.

Además ha elogiado a Messi, no sólo por su actitud sobre el césped, sino fuera de él. "Al margen de lo que hace en el campo, es de agradecer la calidad humana de Leo Messi", dijo. Sobre el encuentro ante el Málaga ha instado a todos a cambiar el chip lo ante posible y olvidar lo de ayer, ya que el Barça "no puede fallar" en el compromiso ante los andaluces.

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COPA DEL REY | REAL MADRID - BARCELONA
Pepe, de nuevo en el ojo de la polémica ante el Barcelona
El portugués, que jugó en el centro del campo, vio una amarilla en el primer tiempo por una dura entrada a Busquets y pudo ser expulsado por pisar a Messi con el argentino en el suelo.

AS.com | 18/01/2012
Pepe volvió a estar en las acciones más polémicas de otro 'Clásico'. El portugués dejó la defensa y jugó en el centro del campo como parte del engranaje defensivo de Mourinho para bloquear al Barcelona en la zona de creación. Y aunque trabajó a destajo, no tuvo su mejor día porque además se durmió en la marca en el córner en el que Puyol marcó y equilibró el gol tempranero de Cristiano Ronaldo.

Pepe vio la amarilla en la primera parte por una dura entrada a Sergio Busquets en una zona donde no había peligro contra su equipo y después tuvo un par de acciones que le recriminaron los jugadores del Barcelona en el segundo tiempo. Primero fingió una agresión de Cesc en una acción en la que el centrocampista azulgrana pujaba con él por el balón. Pepe se quejó de forma expresiva de un golpe en la cara que no recibió y se quedó en el suelo hasta que el Barcelona tuvo que tirar el balón fuera.

Pero la acción más polémica fue un pisotón a Messi cuando el argentino, que había recibido una falta, estaba en el suelo. Pepe pasó a su lado y le pisó en la mano de forma aparentemente voluntaria

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Cristiano no es suficiente

Antonio Romero | 19/01/2012
Lástima que el fútbol sea un juego de equipo, porque individualmente Cristiano estuvo perfecto. Tuvo una y la metió, corrió como un poseso en las dos direcciones y cumplió con el guión que su técnico preparó para él. Pero fue insuficiente. El portugués empezó como un avión y terminó como el equipo: frustrado, desconcertado y derrotado. A CR7 no se le puede pedir más de lo que hizo contra Alves, Piqué y compañía. Todo lo contrario que a su entrenador, Mourinho, que volvió a tratar a sus futbolistas, incluido al portugués, como jugadores de un nivel menor.

Por eso el mérito de Cristiano fue doble. Porque no es nada fácil convertirte en protagonista de un partido que tu jefe ha diseñado única y exclusivamente para defender, no para atacar. Probablemente, de los últimos Clásicos, ha sido el único en el que Cristiano venció a Messi, pero desafortunadamente para el portugués y el madridismo, el fútbol es un juego de equipo.

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El Madrid, al diván

nti Giménez | 19/01/2012
El Real Madrid no necesita un plan futbolístico para superar al Barcelona, necesita incienso, una habitación con luz tenue y un buen diván para relajarse ante un especialista que le saque los demonios. Y contratando más de una sesión, les va a salir por un pico, pero es sabido que en Concha Espina si algo sobra es dinero. El Barça ha llegado a un estado en el que ir al Santiago Bernabéu es como ir a jugar al Plantío de Burgos. Se puede perder, claro, pero lo normal es ganar.

Ylo hace de todas las maneras. Llegando de vacaciones, marcándose un gol a los 20 segundos, con canguelo, con Mourinho, con Cristiano , con Pinto y hasta con goles de dos defensas. Y es que los milagros existen. Sólo así puede explicarse que el SAMUR no irrumpiera en el césped para evacuar a ningún jugador culé, que el Madrid acabara con 11, y que, a pesar de todo, la eliminatoria siga abierta. Porque en la tensión y la testosterona el Madrid se siente muy cómodo.

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El Madrid debe sacarse el miedo

Guillem Balagué | 19/01/2012
Las cosas que se aprenden de los últimos Clásicos: que para ganar al Barcelona hay que ser valiente. Salga Pepe o quien sea en el mediocentro, la clave no es esa, sino dónde se presiona y lo que se hace con el balón cuando se recupera. No es Pepe el que da el primer pase desde atrás, hay otros futbolistas que deberían buscar el balón y ofrecerlo y ofrecerse y olvidarse de dar zapatazos cada vez que la reciben. Ese problema no es de entrenador, sino de jugadores. ¿Por qué tanto miedo? Otra cosa que se aprende: si Pepe tiene que presionar, hacer cortocircuito en los pasillos interiores del Barcelona, si corta y se la saca de encima de la manera más sencilla posible, el central sirve para jugar contra los azulgranas mientras no pise a Messi sin razón. Qué tontería. En todo caso, no hay que olvidar que el Barcelona te desnaturaliza y no te deja ser tú mismo.

Por eso se toman decisiones poco habituales. Pero, de nuevo, ¿quién le pide al equipo que se eche atrás tras conceder el primer tanto? Seguro que Mourinho, no. Como ocurrió en diciembre, marcó el Madrid y el Barcelona se hartó de tener ocasiones. El partido fue calcado al de diciembre. Pero con un 'pero'. No sé si Pep estará contento con el juego de posición (el alimento del Barcelona) de la primera hora porque hubo momentos en que Xavi se encontró con un par de soluciones para su pase, en lugar de las habituales cuatro o cinco. El caso es que el Barça tiene no sólo soluciones individuales sino también colectivas, y otra cosa que al Madrid le falta: cuando el resultado puede crear dudas, los culés se las sacuden y siguen a lo suyo. Ayer el Madrid demostró que más que táctica igual lo que necesita es sacarse de encima el miedo.

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Pepe, emblema de un error

Luis Nieto | 19/01/2012
El día de la marmota. Para el Madrid, para Mourinho y para Pepe, que volvió a mutar en centrocampista pendenciero, paseando un aire de matón que mereció la condena general, también la del madridismo. Un día Mourinho le ascendió a centrocampista entendiendo que por ahí cerraría la hemorragia que asoma en el equipo en cuanto aparece el Barça y el brasileño, magnífico central, rapidísimo para su envergadura, ha malinterpretado su papel, autoerigiéndose en justiciero donde sólo se precisaba un centinela. También le envalentonó que al principio se le rieran las gracias. Horrible su imagen de ayer, que inundó Twitter de censuras de compañeros de profesión y no le reportó al Madrid ningún beneficio. Para reconducir su carrera no debe volver a ese puesto ni a esos modales. Modales, por cierto, que el club debe corregir y castigar.

Pero tampoco hay que obviar que su presencia en el centro del campo retrata un cierto fracaso en la política de fichajes del técnico, mánager también desde el verano. El Madrid anda huérfano de centrocampistas y Mourinho no ha hecho por traerlos. Xavi e Iniesta son irrepetibles, cierto, pero Silva o Cazorla andan más cerca de ellos que Coentrao o Khedira. Y no les superaban en precio cuando anduvieron en el mercado, sin contar con el plus de conocer la Liga y el país. Pero sospecho que Mourinho entendió siempre que al Barça se le ganaba más con fuerza que con maña y eso conduce a extravíos como el de anoche, con el equipo partido en dos, con defensas o vicedefensas obligados a armar el juego, con un disparo entre los tres palos, con una posesión de pelota bochornosa. No sé si la derrota tiene padre, pero la plantilla y la alineación, sí.

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REAL MADRID 1 - BARCELONA 2 | EL ANÁLISIS DE PEDRO P. SAN MARTÍN
Mourinho regaló el balón y el campo
El Madrid sólo tiró a gol una vez y llegó a bajar al 24% de posesión.

Pedro P. San Martín | 19/01/2012
Los números fulminan la intención táctica de Mourinho: 38% de posesión del Madrid frente a 72% azulgrana. Más aún en la segunda parte: 24% para los blancos y 76% para el Barça. El balón fue regalado por el equipo de Mou desde el principio, con acciones grotescas de pase a Casillas y patadón del guardameta fuera del campo: 95 balones perdidos del Madrid por 85 del Barça.

El repliegue con trivote dejó al Barça todo el campo a placer, con Iniesta burlando el marcaje del 'invento' Altintop. Sólo dos contragolpes, uno de ellos el del gol, fue el balance ofensivo blanco en la primera parte. En la segunda parte, nada de nada.

Este fue el total en ataque: 5 remates, sólo uno a portería (gol), uno al poste, dos fuera y otro parado por Pinto. El Barça remató 10 veces.

Mou intentó en el 65' cambiar el paisaje con Özil, Callejón y luego con Granero. El Barça ni se inmutó, demasiado tarde para rectificar.

Agujero Altintop
El 1-2 retrató a la defensa (como el 1-1 de Puyol). Hasta 7 mirando a Messi... Y Abidal entró por el agujero de Altintop para marcar.

10 en 20 metros
Entregado estuvo el Madrid, con un repliegue horroroso en 20/30 metros. ¿Para qué tres delanteros sin elaboración de juego?

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El problema de Mourinho es Mourinho: las siete claves
19 de enero de 2012 • 09:42

José Mourinho, entrenador del Real Madrid, naufragó una vez más en su enésimo intento por doblegar al Barcelona y el propio técnico portugués así lo dio a entender cuando tras el partido comentó que la responsabilidad era exclusivamente suya.
La realidad es que Pep Guardiola desde que es entrenador del Barcelona no conoce la derrota en el Bernabéu. Suma cinco victorias y dos empates en diferentes competiciones. Son siete encuentros sin perder que dan pie a analizar en siete puntos la última derrota madridista.
1. Altintop: Ocupó por sorpresa un hueco en el lateral derecho. A lo largo de la temporada apenas había disputado los minutos de la basura. El turco fue desbordado casi siempre por Andrés Iniesta, que encontró una autopista entrando por la zona izquierda del Barcelona. Sin Álvaro Arbeloa, sancionado, tal vez había otras opciones antes de ubicar al turco en la defensa. Incluso Lass Diarra habría sido un mal menor, porque ya conoce esa posición y en ella cumple. Pero el francés era necesario para cometer otros errores.
2. Coentrao: Parece una peonza que a lo largo de la temporada va girando ocupando diferentes posiciones en el campo. Así, no encuentra su sitio. Además, cuando juega, tampoco acaba de deslumbrar. Lo ha hecho como lateral derecho, de extremo e incluso de medio centro. Ayer, ocupó la zona izquierda de la zaga mientras el brasileño Marcelo veía el partido desde el banquillo. El defensa del Real Madrid más ofensivo no jugó ni un minuto. Fue una clara apuesta de Mourinho por la contención y el poco atrevimiento.
3. Carvalho: Otra sorpresa de la noche. No jugaba desde el 27 de septiembre por culpa de las lesiones y fue titular en el centro de la defensa junto a Sergio Ramos. Acusó la inactividad y a veces se mostró inseguro e impreciso, pero cumplió en alguna acción concreta. Demasiado bien para el tiempo que llevaba parado. Aún así, jugadores como el francés Raphael Varane, que nunca desentona, estaban en forma para sujetar al Barcelona desde atrás. También podría haber jugado Pepe junto a Ramos, pero el portugués tenía una misión distinta que al final fue otra de las decisiones cuestionadas de Mourinho.
4. El tándem Pepe-Lass: La apuesta más rácana del duelo. Jugaron junto a Xabi Alonso en el centro del campo. Pepe fue marrullero y actuó como un matón. Nadie duda que fuera de él es una gran persona, pero sobre el césped se le cruzan los cables. Pisó la mano a Messi, vio una amarilla tras pisar el pie izquierdo a Busquets y fingió descaradamente un manotazo inexistente de Cesc Fabregas. Mientras, Lass aporta músculo, pero Xabi Alonso pide a gritos un compañero que no sólo destruya. Necesita a otro creador. Tampoco parece ayudar mucho Khedira, ausente por lesión y habitual en las alineaciones.
5. Las otras ausencias: Fruto de todas las apuestas anteriores, aparte del ya mencionado Marcelo, se quedaron fuera jugadores como el alemán Mesut Özil, Esteban Granero o el brasileño Ricardo Kaká. El tercero, es complicado que vuelva a ser el que deslumbró en el Milán, pero es el reflejo de la calidad frustrada en un banquillo. Granero podría ser el jugador que acompañe a Xabi, pero no cuenta. Özil se quedó fuera por la apuesta del tándem Pepe-Lass.
6. Guardiola: Le tiene tomada la medida al Real Madrid. Y lo hace siempre igual, sin experimentos. Ayer, la única novedad fue el portero José Manuel Pinto, fijo en la Copa del Rey y anoche el más flojo de su equipo. El gol de Cristiano pasó por debajo de sus piernas. El técnico de Sampedor no tocó el resto del once, y los mismos, como siempre, desquiciaron a Mourinho. El resultado, contundente: Cinco victorias y dos empates en el Bernabéu. En el estadio madridista no conoce la derrota.
7. Mourinho: Pidió a la prensa que cargara contra él y no contra sus jugadores. Suyas fueron las decisiones y suya, por tanto, es casi toda la culpa. "La responsabilidad es mía. Soy yo el responsable por mi equipo cuando pierde, si gana la victoria tiene muchos padres. La derrota solo uno", dijo después del duelo. Entonces, el problema de Mourinho, es Mourinho y sus decisiones. Por lo menos, en sus apuestas ante el Barcelona. En la última, intentó crear anti fútbol para contrarrestar al fútbol. Eso, al final no gusta en el Bernabéu.

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REAL MADRID 1 - BARCELONA 2 | LA CONTRACRÓNICA BLANCA
¡Queremos 11 Juanitos!
Nada más ver en el once a Altintop y Carvalho, la afición merengue ya intuyó otro partido ante el Barça con un afán destructivo y renunciando a la posesión de la pelota. Özil, Kaká y Marcelo en el banquillo. Ya perdemos sin que marque Messi...

Tomás Roncero | 19/01/2012
Imagen deprimente. Se puede perder con el mejor Barça de toda su historia. Se puede caer por la calidad individual de un rival que tiene artistas como Xavi e Iniesta... pero también jabatos como Puyol o Abidal (justo los que metieron los goles, ¡y eso que son defensas!). Pero lo que no se puede hacer es salir al Bernabéu con complejos ante el enemigo que siempre despertó lo mejor de nuestros instintos ganadores. Cuando yo era un chaval, iba con mis colegas al Bernabéu a ver los Clásicos para disfrutar. Recuerdo a Camacho, a Pirri, a Santillana, al Buitre, a Amancio, a Stielike, a Míchel, a Hugo Sánchez... ¡Y a Juanito! Mordían como si fuesen pitbull que no hubiesen probado bocado en tres días. La afición se aliaba con un equipo anárquico, sin tácticas, que destrozaba a gente como Maradona o Schuster sólo con los bufidos que les pegaban desde el túnel de vestuarios. El Madrid ganaba a menudo a los azulgrana y, si algún día tocaba perder, se hacía con grandeza, con dignidad futbolística y humana. Cuando acabó anoche el enésimo baile sufrido ante el equipo de los locos bajitos, la afición estalló al grito que resumía su dolor y su frustración: "¡Once Juanitos, queremos once Juanitos...!". El genio de Fuengirola no hubiera permitido esto que está pasando. Y no hablo de pisar a nadie ni de echarle h... Hablo de jugar bien al fútbol, de tener agresividad positiva, de levantar al Bernabéu de sus asientos, de transmitir una gestualidad que nos hacía a todos estar orgullosos de ser del mejor club de la historia...

Irreconocible. El Madrid de anoche no es mi Madrid. Timorato, asustado, acobardado, ultradefensivo... ¿Acaso el Betis de Mel, el Espanyol de Pochettino o el Getafe de Luis García no han dejado claro que con valentía táctica a esta gente se le puede meter mano? Mourinho es un entrenador excepcional y un motivador nato, pero se le ha metido el Barça en su disco duro y cada vez que se cruza con las camisetas azulgrana se le bloquea la inspiración hasta arrastrar a su equipo. Míster, ¿no es mejor jugársela con el talento que tenemos y morir de pie si es que hay que asumir la derrota de antemano?

'Pepecidio'. Me avergonzó la actitud de Pepe, indigna de un futbolista del Madrid. En este sagrado equipo está prohibido tirarse, fingir, pisar las manos de los rivales... Ya sé que mi Juanito pisó la cabeza a Matthäus, pero tuvo la gallardía de pedir perdón nada más acabar aquel partido y reconoció que había arruinado su carrera con el Madrid. Pepe se ha pasado de la raya y hasta aquí hemos llegado. Que se mire el vídeo y analice lo que hizo. Hay que ser un señor en la victoria y en la derrota. Que aprenda de Casillas o del propio Cristiano, que ayer se reconcilió con el Bernabéu con un partido en el que lo dio todo. Pero estaba solo ante el peligro...

Ni con Pinto. Mourinho debe repasar el partido. Todos sabíamos que Pinto era la gran esperanza blanca. Cristiano lo dejó claro con su gol en el minuto 11. Sabiendo eso, había que arriesgar más y ponerle a prueba. Pues no. Un cabezazo al poste de Karim y nada más. Una pena. El enemigo te muestra una vía de agua y tú mismo la cierras. ¡Qué frustración!

Futuro. Por difícil que parezca, no hay que dar nada por perdido. Este escudo y esta camiseta se merecen un esfuerzo máximo de los jugadores en el Camp Nou. Y a Mou le pido que sea valiente y que le dé una semana de vacaciones a Pepe. Vamos a por ellos. SIN MIEDO.

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OTRA OPORTUNIDAD
Creo que Guardiola por hacer jugar a Cecs junto a Iniesta, Xavi y Messi está cometiendo errores en defensa. El técnico catalán desde hace ya varias fechas opta por jugar con tres elementos al fondo. Dejando a Dani Alves, habitual lateral derecho como un volante recostado al extremo.


Ante Betis el fin de semana, pese a que ganó 4-2, tuvo problemas en su zaga. No por la calidad de sus jugadores. Técnicamente, Puyol, Abidal y Piqué son muy buenos, pero en el colectivo dejaba espacios.

Guardiola cree que sacrificando a Busquets que debe hacer la función de volante central cuando Barcelona tiene la pelota y cuando no, pasa inmediatamente a hacer dupla con Piqué en la zaga.

Además, por ubicar a Cecs le ha quitado protagonismo. Pese a que su calidad le permite anotar, no participa en las triangulaciones con sus demás compañeros. Algo similar ocurre con Messi. El argentino es un fenómeno y puede anotar una o dos veces incluso cuando participa poco en el partido como ocurrió en el clásico anterior.

Las fallas defensivas del Barcelona están maquilladas por sus triunfos, pero se dan y con mayor frecuencia. Creo que lo más conveniente será volver a los cuatro hombres al fondo para jugar hoy ante Real Madrid.

Los merengues tienen otra oportunidad de vencer a su archirrival. Hombre por hombre, Barza es más. Y colectivamente también. Pero la parte táctica está flaqueando en los catalanes y eso es lo que Mourinho intentará aprovechar hoy a partir de las 16:00 horas. Aun así creo que gana Barza.


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Ilev Moscoso

Una vez más el triunfo del Barcelona maquilló los errores tácticos que viene cometiendo Guardiola. Tal como lo anticipé en la columna de ayer, Real Madrid podría aprovecharlos, sin embargo por el talento individual de sus jugadores, analicé que de todas maneras ganaría el cuadro catalán.

Una vez más creo que Mourinho es más técnico que Guardiola. Pues el portugués cada vez que tiene que jugar el clásico hace una táctica diferente buscando un anti Barza.

Da la impresión que lo logra, pero su trabajo solo dura un tiempo. Es muy difícil que una táctica dure los 90 minutos y eso es lo que le pasa al Real cuando enfrenta al mejor equipo del planeta.

En el último partido que perdió 3-1 por la Liga Española, los hinchas del Real Madrid creyeron que Mourinho se equivocó por salir con un elenco ofensivo. Pero el portugués hizo lo correcto. Pues los automatismos del Real Madrid en esta temporada son superiores a la anterior.

Esta vez mandó a tres delanteros, pero detrás de ellos puso a tres volantes de contención para no perder equilibrio. Real apostaba al pase largo de la volante a cualquiera de los delanteros para el desequilibrio individual tal como lo hizo Ronaldo en su gol.

Barcelona no está funcionando, porque Guardiola manda a Messi y a Cecs en el ataque, pero le da a ambos libertad para ser jugadores “libres”. Mientras que Alves juega cada vez más de atacante y deja su zona libre (por ahí fue el gol de Ronaldo). Al no jugar con un extremo izquierdo definido (como era Villa), Iniesta se abre mucho para suplir esa función y ya no puede combinar con Messi o Xavi, perdiendo ese toque mágico del Barza.


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"Fue involuntario y si Messi está ofendido, me disculpo"
"Lo que pretendo es defender a mi equipo. Me entrego en cuerpo y alma, jamás se me pasa por la cabeza hacer daño a un compañero de profesión", subraya Pepe, jugador del Madrid.

AS.com | 19/01/2012
Pepe, protagonista del pisotón a Messi durante el partido de Copa del Rey de ayer, ha explicado que no fue premeditado: "Con respecto a la jugada con Leo Messi quiero decir desde ya que ha sido un acto involuntario. Jamás se me pasa por la cabeza hacer daño a un compañero de profesión".

Y añade: "Pero aún así, si Messi se siente ofendido le pido disculpas porque lo que pretendo es defender a mi equipo y a mi institución. Me entrego en cuerpo y alma, jamás se me pasa por la cabeza hacer daño a un compañero de profesión".

La pasada temporada ya fue muy criticado por la entrada que hizo a Dani Alves que se tradujo en tarjeta roja en las semifinales de la Champions League. Además, fue castigado durante 10 partidos por agredir a Casquero, jugador del Getafe, en un encuentro liguero de abril de 2009.


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El pie de Pepe y el dedo de Mourinho

Alfredo Relaño | 20/01/2012
Pepe ha avergonzado de nuevo al madridismo. Más incluso que cualquiera de las veces anteriores, y ha habido otras, singularmente el día del Getafe. Ayer mucho madridista me decía que el propio club le debía sancionar. Estaría de acuerdo si entendiera que en el Madrid queda un resto de autoridad moral para sancionar ahora a Pepe. Pero creo que no la hay, después de que el entrenador-manager le metiera el dedo en el ojo a Tito Vilanova, en otro acto tan repugnante y espaldero como éste, y el club mirara para otro lado. Aún más: consintiera una pancarta impresentable en el siguiente partido.

El dedo de Mou señala el camino, sí. Desde que llegó se han puesto en solfa los viejos valores del Madrid. En realidad los viejos valores del Madrid no eran más que los valores comunes: deportividad, nobleza, respetabilidad... Sólo que el Madrid durante mucho tiempo hizo hincapié en ellos, los predicó. No siempre los cultivó escrupulosamente, es cierto, tuvo deslices, algunos graves, pero siempre hizo prédica de ellos y puso cara de arrepentido cuando los incumplió. Y en sus filas han militado durante muchos años algunos de los jugadores más intachables que he visto, singularmente Pirri.

Ahora se desprecia eso como algo del pasado y el club se macarriza en un proceso acelerado tanto más notable aún cuanto mayor es la ejemplaridad del Barça. Esta vez el Madrid lo ha puesto todo: las patadas y los fingimientos. El Barça ha corregido lo suyo, el Madrid ha adquirido el vicio que su rival abandonó. Pepe los personaliza todos. Pepe y el dedo de Mourinho. Yo esperaría del club que cambiaran esto, aunque sólo sea por marketing, que tanto les preocupa. El marketing vende valores y el Madrid los pierde a chorros. Su imagen empieza a ser muy mala. Y conviene que reflexione seriamente sobre ello.




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Mourinho se extravía ante el Barça


Alfredo Relaño | 19/01/2012
Seis para contener, tres para contraatacar. Así dispuso Mourinho su equipo ante un Barça que sacaba su equipo de gala, salvo la generosidad de Guardiola con Pinto. Con el añadido de la presencia sorprendente de Altintop y Carvalho en el equipo inicial. Y Pepe en la media, a alborotar. Por unos momentos, el plan pareció que podía salir. Un buen contraataque, Pinto que echa una mano y el Madrid por delante. Luego, a esperar, siempre con esa amenaza latente del contraataque potencial. Lejos de la portería no quiere decir necesariamente lejos del gol. Mientras, el Barça, a lo suyo: hilar y esquivar tarascadas.

Pasó como en la Liga: el Madrid fue a menos y el Barça a más. A medida que el buen juego de los blaugrana iba desanimando el coraje defensivo del Madrid, la cosa se fue haciendo más clara. Sólo jugaba el Barça, jugaba bien, metía balones profundos, Casillas respondía... O el palo. Pero eso no podía acabar más que como acabó, con otra victoria del Barça, con otra desilusión del Bernabéu, que se quedó con la peor de las sensaciones: traición al juego, equipo duro, juego defensivo en el que aparecían rendijas, la evidencia de que por este camino tampoco... Y Pepe, soportar el bochorno de Pepe.

Porque, alborotado como es, acentuarle esa tendencia alborotadora es convertirle en un puro botarate. Pisó, enredó, fingió... Un buen central convertido en un agitador sin causa. Es verdad que el Barça es buenísimo, ante el Madrid mejor, pero para perder tan seguido ante él no hay por qué perder a la vez el decoro. Mourinho ha probado varias fórmulas, esta llegó a parecer que podía funcionar, pero ya es hora de descartarla. Ahora que es manager, puede buscar en el mercado centrocampistas de calidad a fin de contrarrestar buen fútbol con buen fútbol. Con frecuencia funciona.

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Cristiano juega contra sus fantasmas

Alfredo Relaño | 18/01/2012
El Madrid tiene cinco puntos de ventaja en la Liga y la Copa no es para tanto. Eso es verdad, pero ¿cómo obviar que el Madrid necesita dramáticamente borrar la sensación de que, mano a mano, el Barça es mejor? La final de Copa, resuelta en la prórroga, es el único partido que el Madrid de Mourinho le ha ganado al Barça de Guardiola. Pero pronto quedó enterrado por la eliminación en la Champions, y luego le han caído encima dos estratos más: la Supercopa y el 1-3 del Bernabéu en Liga. El Madrid puede ganar la Liga sin ganarle al Barça, sí, pero, ¿puede ganarle al Barça cara a cara?

Esa es la pregunta y para responderla hace falta Cristiano. Sus malestares con el Bernabéu vienen del último Clásico, en el que una vez más Messi hizo bastante para que su equipo ganara y él bien poco. Al deslumbrante jugador de tantos y tantos partidos se le pide que pese también en estos. Mourinho viene saliendo últimamente mucho en su defensa, pero eso no es del todo buena señal. La solución es que Cristiano rompa el partido, arrastre al equipo y al Bernabéu a una noche gozosa que está necesitando. No es cuestión de muecas o declaraciones, sino de fútbol bueno, solidario y profundo.

Cristiano contra sus fantasmas, ese será un partido. El otro será el Madrid contra el Barcelona. Pero ¿qué Madrid? Es difícil adivinar la alineación del Barça, más allá de la seguridad de que no jugará con su mejor portero, por esas liturgias de la Copa. Pero en el Madrid tan difícil es adivinar la alineación como el modo de jugar, porque Mourinho lo ha probado ante el Barça casi todo y no le ha salido casi nada. Seguro que, con o sin Pepe ahí, tendrá que poblar más el medio campo, pero, ¿después qué? Pues después volvemos a Cristiano: si él hace tanto o más que Messi, la noche será diferente

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miércoles, 18 de enero de 2012

1er Clasico del 2012, Real 1 Barza 2, Messi Brilla sin Brillar...

Al Chato lo tabearon, le metieron Goma! Lo arrimaron, lo fustigaron!!! Los portugueses Pepe, Lo piso, Carvahlo, lo trabo x detras, COentrao le metio un manazo, Y Nada!!! El enano como si nada! Inmensos Pique, Busquets y Xavi, y pese a ello, EL Chato los opaca con ese señor Pase a Abidal, donde se gradua de organizador, de 10, de Asistidor, Me hizo acordar la concentracion de Maradona en el 86, cuando le manda un pase gol a Burruchaga en la final del mundial! Este muchacho Messi es oro, y El Barza le tiene tomado el pulso al REal como dice Cruyff, Vi en general un solo equipo en el campo, Y ese fue el Barza, el Real LE TEME!!! No esta acostumbrao a ese nivel de dominio de balon, no puede con este Barza, no puede Mou con este Barza quiza si viniesen Arsene Wegner, o Bielsa...

Un grande el Pep, mantener esa concentracion!!! Algo no visto en otro equipo.
Ciao

Ramon

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COPA DEL REY | REAL MADRID 1 - BARCELONA 2
Una cuestión de estilo
El Barcelona se impuso gracias a los goles de dos defensas, Puyol y Abidal. Cristiano había adelantado al Madrid. Altintop y Carvalho, titulares en defensa; Pepe, en el centro del campo.

REAL MADRID 1
BARCELONA 2
Real Madrid: Casillas; Altintop, Sergio Ramos, Carvalho, Coentrao; Pepe (Granero, m.80), Xabi Alonso, Lass (Özil, m.66); Higuaín (Callejón, m.66), Cristiano Ronaldo y Benzema.


Barcelona: Pinto; Álves, Piqué, Puyol, Abidal; Busquets, Xavi (Thiago, m.86), Iniesta; Cesc (Cuenca, m.88), Messi y Alexis (Adriano, m.82).


Goles: 1-0, m.11: Cristiano. 1-1, m.49: Puyol. 1-2, m.76: Abidal.


Árbitro: Muñíz Fernández (comité asturiano). Amonestó a Pepe (17), Coentrao (60), Callejón (68) y Carvalho (87) por el Real Madrid; y a Piqué (20), Busquets (55) y Puyol (79) por el Barcelona.


Incidencias: encuentro de ida de los cuartos de final de Copa del Rey, disputado en el estadio Santiago Bernabéu, lleno, con la presencia de 83.500 espectadores.

ÓSCAR GARCÍA | 19/01/2012
Los partidos entre el Real Madrid y el Barcelona se han convertido en el gran escaparate en el que el equipo de Pep Guardiola exhibe todas sus virtudes ante el mundo y el de Mourinho todos sus defectos y limitaciones. Algo que empieza en el banquillo. Es una cuestión de estilo. El del Barcelona consiste en tratar de exagerar sus virtudes, en aprovechar al máximo sus recursos, en intentar crecer a partir del balón, la referencia de todo, el elemento en el que se apoyan para crecer y para ganar. El estilo de este Madrid de Mourinho no sabemos cuál es. Nos resistimos a admitir que sea encerrarse en su campo, como acuden los equipos más pequeños y limitados al Bernabéu, amontonar nueve jugadores delante de Casillas esperando que un error del rival, un ataque aislado, un golpe de fortuna lo justifique todo. El Madrid no era eso.

El Madrid no puede tener a Pepe como referencia futbolística de una plantilla brillantísima. La imagen del Madrid también es la que proyecta Pepe simulando agresiones y pisando una mano de Messi con el juego parado. El lustroso pasado del club, la arrolladora personalidad con la que construyó su brillante historia no merece la imagen que transmitió el Madrid en este Clásico. El penúltimo episodio de este duelo eterno que sonrojó a unos y justificó el camino elegido hace tiempo por el rival.

Y es que el Barcelona estuvo donde se esperaba, hizo lo que sabe hacer, y lo hace muy bien. No sorprendió a nadie y se marchó del Bernabéu quizá con más de media eliminatoria asegurada. Y no tanto por el 1-2 final, sino por la abrumadora superioridad moral y futbolística, a la que ha contribuido tanto el propio Barça como el Madrid. Cuestión de estilo.

Mourinho tiene todo lo que quiere, disfruta de más poder del que hayan tenido todos sus predecesores juntos, cuenta con la que posiblemente es la mejor plantilla de la historia reciente del Madrid, pero todo ello no le alcanza para superar al Barcelona, que sólo dobló la rodilla en la final de Copa, lo que supuso un título, que no es poca cosa.

Lo primero era saber cómo se iban a situar los jugadores sobre el césped. Lo siguiente, ver la actitud de unos y otros. Suele haber pocas dudas sobre la actitud, la predisposición del Barcelona al afrontar los partidos. Una vez vista la sorprendente alienación, con Altintop y Carvalho en ella y Pepe en el centro del campo, tampoco había muchas dudas de cuál iba a ser el comportamiento del Madrid, que despreció el balón y se lo entregó al Barcelona sin ningún disimulo.

Mourinho amontonó a sus jugadores delante de Casillas. Primero, una línea de cuatro, sorprendente e inédita: Altintop, Carvalho, Ramos y Coentrao. Después, Pepe, a su derecha Xabi Alonso y a su izquierda Lass. Abierto en la banda derecha apareció Benzema y situado junto a la línea izquierda estuvo Cristiano para formar una línea de cinco cuando el Barcelona tuvo el balón, es decir, casi siempre. El más adelantado, o el menos atrasado, fue Higuaín.

Xabi Alonso, Pepe y Lass salieron a buscar a cada jugador del Barcelona en posesión del balón. Lo sufrieron Xavi, Cesc y Messi, principalmente, y en menor medida Iniesta, que situó su campo de operaciones más cerca de Casillas.

El Madrid defendió por acumulación. Todos se entregaron en defensa, bien juntos, replegándose con rapidez, cerrando espacios que el Barça se tuvo que fabricar porque el Madrid se los negó hasta que los hombres de Guardiola repararon en la presencia de Altintop y Carvalho en la parte derecha de la defensa del Madrid. El Barça encontró ahí la puerta de entrada al paraíso. Pero para llegar ahí tuvo que sufrir. Tuvo que ganárselo. El Madrid prefirió esperar muy atrás, cuando siempre que se decidió a efectuar una presión adelantada, el Barça tuvo enormes problemas para comenzar a elaborar.

Esa fue la variante táctica que eligió esta vez Mourinho para intentar derrotar a Guardiola. Acumuló nueve hombres entre Casillas e Higuaín, con Pepe como referencia del equipo en el centro del campo; trató de entorpecer los movimientos del Barça cerca de Casillas; despreció la posesión del balón y fió todo su ataque al contragolpe, el único argumento ofensivo del Madrid. El problema fue que para ejecutarlo, sus jugadores debían recorrer 60 metros.

Con toda esa pradera por recorrer era el momento de que Cristiano luciera sus cualidades. Entregado a la defensa, a tapar las entradas de Alves, más que a exhibirse en ataque, Cristiano, en todo el primer tiempo, sólo se pareció al Cristiano que le gusta al público una vez. Y fue gol. El resto del tiempo fue el Cristiano que le gusta a Mourinho. Se habían consumido 11 minutos cuando Benzema montó una contra con un fenomenal pase a Cristiano, que le ganó la espalda a Alves, superó por velocidad a Piqué y batió a Pinto bajo las piernas. El portero pudo hacer más, mucho más.

El Barcelona no se inquietó con el gol. Siguió con la defensa de cuatro, con Busquets, Xavi y Cesc en el centro del campo y Alexis, Messi e Iniesta arriba. Se quedó con el balón que le entregó el Madrid, que desapareció en ataque. Apareció Iniesta con un tiro que desvió Casillas; surgió la cabeza de Alexis para cabecear al poste después de un genial pase de Cesc y, en la única ocasión en la que se le vio en el primer tiempo, Messi exigió la mejor versión de Casillas. Esta vez no hubo dudas y la diferencia estuvo en la portería.

Entre medias, Pepe dejó su primer regalo. Un pisotón a Busquets que le costó la tarjeta amarilla. Nada comparable con el lamentable espectáculo que ofreció en la segunda parte, cuando simuló una agresión de Cesc y pisó una mano a Messi con el juego parado. Lo aderezó todo con un fallo de marcaje que permitió a Puyol empatar de cabeza nada más salir de los vestuarios. Otro córner pésimamente defendido por el Madrid, y ya van unos cuantos esta temporada, y un nuevo gol en contra.

Acarició el gol Iniesta después de una jugada con Cesc. Entre Ramos y el poste lo evitaron. Como evitó el palo que un cabezazo de Benzema se convirtiera en el segundo del Madrid, con Pinto de nuevo a verlas venir.

Con su castillo de arena desmoronado, Mourinho reestructuró el equipo. Retiró a Lass y a Higuaín, que se hartaron de correr detrás de los rivales, y dio entrada a Özil y Callejón. Lo que sucedió poco después fue que Messi se inventó un pase para que Abidal estableciera el 1-2 definitivo. Altintop estaba fuera de posición, porque de sitio estuvo todo el encuentro, y Carvalho reclamó un fuera de juego que él mismo rompía.

Ese gol puso una alfombra roja hacia la siguiente ronda al Barcelona y acabó con los argumentos de un Madrid que sigue buscando su sitio.

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Diario AS
Asi jugo el Real


EFE | 19/01/2012
Casillas (8): Evitó goles en la portería blanca. Hizo paradas de mérito a Andrés Iniesta y, sobre todo, otra a Messi, en el palo corto. Sufrió en las acciones con los pies, con los que tuvo más trabajo del habitual. Se quitó el balón de encima.

Altintop (4): Acusó la inactividad y la extrañeza del sitio. No es el lateral derecho su sitio natural. Se las vio con Andrés Iniesta y pasó apuros siempre. Negado en la salida con el balón.

Sergio Ramos (7): el más solvente de la zaga madridista. El único de atrás propuesto en jugar la pelota y rechazar los pelotazos. Bien en el juego aéreo y concentrado durante todo el partido.

Carvalho (4). Acusó la inactividad larga -desde septiembre-. A pesar de su experiencia se mostró impreciso e inseguro. En su haber, un balón que le saco a Messi en la primera parte. Vio tarjeta amarilla.

Coentrao (5). Tuvo que multiplicarse. El Barcelona cargó el trabajo por su banda. Estuvo irregular. Disciplinado pero con recursos limitados. En ataque, su carril no existió.

Xabi Alonso (6): Intentó tomar el balón cuando pudo. Generoso en el esfuerzo fue el único que buscó situaciones distintas al pelotazo a lo loco. Estuvo desacertado y sufrió.

Pepe (3). Exageradamente duro, de forma innecesaria. Al cuarto de hora ya tenía tarjeta amarilla. Quedó en evidencia cuando su equipo necesitó que manejara el balón. Además, falló en el gol de Puyol al que tenía marcado.

Lass (4). Excesivos kilómetros sin sentido. Juego de destrucción y nulo con el balón en su poder. Fue sustituido por Mesut Ozil a la hora de juego

Cristiano Ronaldo (7). Generoso, a veces llegó a estar como lateral derecho y nada individualista. Buscó al compañero cuando tuvo el balón. Se deshizo de la acusada ansiedad con el gol del Real Madrid, en la primera ocasión que tuvo.

Benzema (6). Lucha y entrega. Malos momentos para el francés con este sistema. Se ofreció y contribuyó en tareas de contención. Poco se le vio en ataque. Tuvo la otra gran ocasión de su equipo, con un cabezazo al palo.

Higuaín (5). Peleó el tiempo que estuvo en el campo pero no dispuso de ninguna ocasión de gol. Fue sustituido por Callejón a falta de veinticinco minutos. Ozil (5). Salió por Lass para jugar la última media hora. La idea era dar un giro al partido. Su entrada al campo fue tardía. No tuvo protagonismo alguno.

Callejón (5). Salió por Higuaín también a falta de 30 minutos. Mourinho quiso aprovechar su buen momento. Pero el partido estaba cuesta arriba. No se arrugó.

Granero (-): salió por Pepe para jugar los últimos diez minutos.

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EFE | 19/01/2012
Pinto (5): Apenas tuvo trabajo. En la primera parte solo recibió un disparo, el de Cristiano Ronaldo, que acabó en el fondo de la portería. Tal ve pudo hacer algo más, el balón le pasó por debajo de las piernas. Después, el palo evitó el segundo del Madrid tras un cabezazo del francés Karim Benzema

Dani Alves (6): Subió bastante por su banda y en uno de sus intentos Cristiano Ronaldo sorprendió al brasileño y el Barcelona recibió el único gol del Real Madrid. La presencia de Cristiano, que bajó a defender como casi nunca lo ha hecho, frenó a Alves en sus subidas.

Piqué (8): Muy bien. Sobrio y sin fallos, como siempre. Recibió una tarjeta amarilla en el minuto 20 y eso no frenó sus prestaciones. Además, como casi siempre, sacó el balón desde atrás con mucho criterio. Casi perfecto.

Puyol (9): Estuvo muy bien al corte. Evitó una contra en la primera parte que pudo ser el segundo del Real Madrid. Además, marcó el gol del empate con un buen cabezazo. Sigue en forma en capitán, todo un referente.

Abidal (8): No se prodigó mucho en ataque. Lo hizo en contadas ocasiones, pero en una de ellas, acertó para batir a Casillas y dejar la eliminatoria muy cuesta arriba para los blancos. El resto del partido lo dedicó a defender con acierto las subidas estériles de Hamit Altintop y Gonalo Higuaín.

Xavi (8): De nuevo fue el dueño del centro del campo. Superó la propuesta rácana de Mourinho. Pepe, Lass y Xabi Alonso jamás pudieron con él. No encontró la perfección. Habría necesitado un gol o uno de sus geniales pases.

Busquets (9): Juega, hace jugar y barre todo lo que pasa por su zona. Se asoció a la perfección con Xavi para desquiciar a todo el centro del campo del Real Madrid. Un pulmón, un auténtico referente para el Barcelona.

Iniesta (8): Más acertado en la primera parte que en la segunda. Pudo marcar, pero Casillas evitó con una buena estirada el gol del manchego. En el segundo acto se apagó un poco, pero fue muy necesario para acabar con la paciencia del Real Madrid. Colaboró en acaparar la posesión del balón para su equipo.

Alexis (9): Casi el mejor de su equipo. Le faltó el gol, pero el chileno se movió a las mil maravillas por toda la zona de ataque blanca. Buscó los espacios como nadie y cada balón que tocaba olía a peligro. Incluso cuando defendió, lo hizo con calidad.

Cesc (7): Tal vez el más apagado de todos los jugones del Barcelona. Sin embargo, pudo asociarse a la perfección con Xavi, Iniesta y Busquets. Provocó la amarilla a Pepe que frenó el ímpetu del portugués. Fue sustituido al final del partido por Cuenca.

Messi (7): Pese a que no marcó (casi siempre lo hace en el Bernabéu), dio un pase magnífico a Abidal para que el Barcelona marcara el segundo. En el primer tiempo, Casillas evitó su diana habitual en el campo del Real Madrid. Además, fue vertical como siempre y sus arrancadas espectaculares, en una baldosa del terreno de juego, no hacían más que crear problemas a los jugadores blancos. Como siempre, cumplió.

Thiago (-): Estuvo cinco minutos sobre el campo. Fue el cambio de Xavi. Nada destacable. Adriano (-): Disfrutó de sólo ocho minutos tras sustituir a Alexis. Nada destacable.

Cuenca (-): Sustituyó a Cesc al final del partido. No tuvo tiempo para nada.


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REAL MADRID 1 - BARCELONA 2
Guardiola: "No es normal tanto tiempo sin perder aquí"
"Algo me han dicho los jugadores de Pepe. Se habrá visto por televisión. Yo no pude observar lo que pasó", dijo. Y recordó: "Sólo hemos ganado la mitad de la eliminatoria


AS.com | 19/01/2012
"Marcar fuera de casa es importante y nos repusimos bien del gol. Generamos ocasiones y volver a ganar nos llena de orgullo, pero sólo hemos jugado la mitad de la eliminatoria. Nos enfrentamos a uno de los mejores clubes del mundo", dijo Josep Guardiola tras el triunfo de su equipo ante el Real Madrid en el Bernabéu.

Guardiola evitó criticar la alineación de su adversario: "Todos los que juegan en el Madrid tiene un gran nivel. Altintop ha hecho un buen partido". El técnico felicitó a Alexis "de manera especial, porque ha hecho un partido fantástico, con muchísimo coraje". Y dio valor al triunfo: "No es normal pasar tanto tiempo sin perder aquí".

De las acciones de Pepe, comentó: "Algo me han dicho los jugadores. Se habrá visto por televisión. Yo no pude observar lo que pasó". Y de Pinto dijo: "No tengo ninguna duda sobre él. Ya sé lo que pasa con su pelo, su aspecto... pero es un portero fantástico y con experiencia".

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COPA DEL REY 2012
Rooney: "Pepe, qué idiota"
"Pepe, qué idiota, a veces la gente te saca de quicio", criticó el jugador del United. Y tras el gol de Abidal dice: "Este gol le está bien merecido a Pepe".

AS.com | 18/01/2012
Wayne Rooney, del Manchester United, ha criticado en Twitter el pisotón de Pepe a Messi en la mano: "Pepe, qué idiota, a veces la gente te saca de quicio". Y añade tras el gol de Abidal: "jajaja. Este gol le está bien merecido a Pepe".

Además, el jugador del Arsenal Jack Wilshere también criticó en esta red social la acción del jugador blanco: "Las miserias de Pepe".

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RECUERDA QUE AÚN QUEDA EL PARTIDO DE VUELTA
Guardiola: "No me fío un pelo del Madrid"
Cree que el choque se decidió por detalles y felicitó a sus jugadores por el trabajo realizado

Guardiola destacó la valentía de su equipo para remontar el gol de Cristano Ronaldo y buscar siempre la portería de Casillas. Estaba sereno y advirtió que no se fía del Madrid: "Lo importante es que veníamos con la idea de hacer gol y marcar fuera es importante. Nos hemos repuesto bien del gol de Cristiano. Volver a ganar siempre es bueno, pero sólo se ha jugado la mitad de la eliminatoria y el Madrid siempre es capaz de todo. Ahora hay que descansar, ir a Málaga y luego jugar la vuelta".

Habló de la alineación inesperada de Mourinho: "Cuando son jugadores del Madrid es que tienen que estar a la altura. Altintop ha hecho un buen partido. Creo que hemos hecho un buen partido, teniendo posesiones largas, evitar las pérdidas y cerrando espacios. Cada uno tiene sus virtudes y al final se decide por detalles. Casi nunca hacemos un gol de córner directo y hoy, ante un equipo poderoso en este aspecto, lo hemos hecho. También quiero felicitar a Alexis por el coraje con el que ha jugado. Ha estado fantástico".

Se le preguntó si Messi no está en su mejor momento: "Si algo no podemos hacer es dudar de Messi. Tiene su amor propio y al final compite en duelos, uno contra uno, frente a jugadores poderosos físicamente. No es fácil el desequilibrio. Leo es un jugador especial. Siempre piensas que se va acabar el ganar en el Bernabéu, pero los jugadores vienen aquí y saben cuál es la importancia de jugar aquí".

Ganó un Clásico más, pero volvió a repetir que no se fía del equipo blanco: "Para nosotros siempre es un placer venir al Bernabéu, el mundo nos mira y hay que hacerlo lo mejor que sabemos. Mañana recuperaremos y a preparar la Liga, donde el Madrid tiene cinco puntos de ventaja. Pero yo no me fío un pelo del Madrid en la vuelta porque tiene argumentos para ganarte. Es cierto que llevamos una buena trayectoria, pero el Madrid en cualquier falta, córner o jugada de Cristiano te mete gol. Tiene una media de cuatro goles. Hemos hecho una parte del trabajo, pero queda la otra mitad para pasar".

No entró a valorar las acciones de Pepe: "Se ha visto por televisión. Yo no lo he visto, sinceramente".

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EL BARÇA VUELVE A SOMETER A UN TRISTE MADRID Y ATISBA LAS SEMIFINALES DE COPA
El clásico entra en bucle
Los goles de Puyol y Abidal remontan el inicial de Cristiano y refrendan la neta superioridad azulgrana
Mourinho alineó de salida a Carvalho y Altintop, adelantando a Pepe al centro del campo
Hasta tres balones se fueron a la madera: dos del Barça (Alexis e Iniesta) y uno del Madrid (Benzema)

Jose Mourinho no optó por el plan A, ni por el B. Sacó el C, que incluía la presencia en el once inicial de Ricardo Carvalho, fuera de circulación desde finales de septiembre, y Hamit Altintop, un futbolista con un papel residual en la plantilla. En el centro, trivote, liderado por Pepe, con Xabi y Lass como escuderos. Y arriba, toda la pólvora que aún entraba: Cristiano, Higuaín y Benzema. Enfrente, un Barça que sólo presentó la novedad de Pinto con respecto al que conquistó Chamartín el pasado 10 de diciembre. Un equipo ajustado al guión habitual, posesión y paciencia, frente a un Madrid que volvía a adecuar el suyo al rival. Todo un resumen de los tiempos que corren.

El muro de Mou funcionó en el primer tiempo. Un tiro a puerta, un gol. Más allá del pleno, gol importante por la identidad de su autor, un Cristiano que se desató en una contra que colocó en la rampa de lanzamiento Benzema. El portugués encaró a Piqué, le amagó con un nudo y sacó un remate seco, con la izquierda, que pasó muy cerca de la pierna izquierda de Pinto. Más de un hincha del Barça se acordó de Valdés, aunque a partir de ese momento, curiosamente, el Madrid se olvidó de Pinto.

Tras el gol, el Barça inclinó de forma exagerada el campo contra la portería de Casillas. Los azulgranas se encomendaron a Andrés Iniesta, que le dio la noche a Altintop. La banda izquierda la mejor veta ofensiva de los visitantes, que desperdiciaron varias ocasiones para hacer el empate, y puede que algo más. La más clara, un cabezazo de Alexis al larguero tras un magistral pase de Cesc a la espalda de la defensa blanca. Además, apareció Casillas, que sacó dos remates venonosos de Iniesta y Messi. Iker sí estuvo, y el Madrid salió ganando de la comparación.

Con el paso de los minutos, el Madrid se fue mostrando progresivamente más incapaz de lanzar una contra en condiciones. Al trivote, además de toque, empezaba a faltarle el aire. Salvo otra combinación entre Cristiano y Benzema que abortó Abidal, no hubo noticias del ataque blanco, volcado siempre a la banda izquierda, donde Cristiano trataba de explotar su perfil más puro de velocista. En la recta final, el Barça aflojó el nudo, confiado en que el tiempo acabaría erosionando el dique local. Estaba cantado que así sería.

El empate llegó de una de las muchas formas que la rutina de los duelos modernos entre ambos equipos ha convertido en previsible. Fue tras un saque de esquina, suerte que el Madrid defiende últimamente de forma penosa. Para completar el 'déjà vu', toque de Xavi y cabezazo impetuoso de Puyol, como en el 2-6, con Pepe echándose una siesta en el lugar equivocado.

El lamentable 'show' de Pepe
Tras el empate, el partido estuvo en el alambre. Iniesta volvió a probar la madera del Bernabéu, pero luego fue espectador de lujo de un buen centro de Altintop que Benzema cabeceó al palo. Luego llegó el lamentable 'show' de Pepe. Primero, fingiendo una inexistente agresión de Cesc. Luego, pisando de forma cobarde a Leo Messi, tendido en el suelo tras recibir una falta. Una acción vergonzosa que, además, demuestra las cortas entendederas de Pepe. Messi, hasta ese momento, estaba pasando de puntillas por el partido. Una agresión así sólo podía motivarlo.

Así fue. Messi, de nuevo, estoqueó al Madrid, creando el gol de Abidal. Aún en su versión más gris, se hizo hueco ante Xabi y picó sobre la defensa del Madrid, en la que entró a cuchillo Abidal. El lateral francés celebró su reciente renovación con un gol que volvió a refrendar la superioridad del Barça sobre un Madrid que sigue sin dar con la tecla ante el eterno rival. Ni siquiera en la Copa, el último reducto del orgullo blanco. El torneo en el que, también, el Barça está a punto de quitarle la primacía


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Pepe no puede seguir manchando esa camiseta
miércoles, 18 enero 2012, 23:52
El comportamiento de Pepe en el Clásico, y en otros muchos partidos que constituyen para él un auténtico historial delictivo, es intolerable. Sólo la providencia evita que cada uno de estos encuentros se convierta en una carnicería.

El Real Madrid, en la persona de Florentino Pérez, debe valorar muy seriamente la posibilidad de deshacerse de un jugador que es una vergüenza para el Real Madrid, que no está ni a la altura de la historia del club, ni a la altura de sus compañeros ni de la profesión de futbolista. El mercado de invierno sería una buena oportunidad para sacar algún dinerillo y evitar que Pepe vuelva a vestir la camiseta blanca. Si queda un mínimo de cordura en el club, éste ha debido ser su último encuentro.

Hubo un caso, el de Juanito, en el que el jugador tomó la decisión voluntariamente. Juanito pisoteó la cabeza de Matthaus y, a los pocos días, decidió que abandonaría la disciplina del club por decisión propia tras lo vergonzoso de su acción. Pero estamos hablando de Juanito, tras cuyo corazón caliente se escondía un tipo de una pieza.

No parece que Pepe vaya a tomar la misma decisión de Juanito tras la exhibición de salvajadas ofrecida ante el Barcelona. Seguramente, optará por quedarse en el club, a la sopa boba, escondido tras la falsa identidad de ser el abanderado de la causa madridista y protegido por el clan que parece ha tomado las riendas de la entidad, traicionando cualquier vinculo con la tradición del equipo tanto en lo futbolístico como en el comportamiento deportivo.

Del partido del Real Madrid, del partido de Mourinho, ¿qué se puede decir? Planteó el mismo encuentro que plantearía el capitán del Costa Concordia si se hubiera sentado en el banquillo. Un encuentro cagón. Falta por ver si tomará la misma decisión que el tristemente célebre capitán y abandonará el barco antes de tiempo. Mourinho ha estrellado un trasatlántico contra las rocas. Lo increíble es que el Bernabéu lo siga amparando

Roberto Palomar

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CREE QUE CADA UNO JUEGA CON SUS ARMAS
Casillas: "El Barça no nos tiene comida la moral"
"Otra vez nos han marcado a balón parado

El portero del Real Madrid Iker Casillas ha señalado que el FC Barcelona "no" les tiene "comida la moral", pese a la derrota (1-2) que este miércoles han infringido los culés a los merengues en el Santiago Bernabéu, en partido de ida de los cuartos de final de la Copa del Rey.

"Hemos empezado bien, con la portería a cero. Pero en la segunda parte, a balón parado, parece que últimamente nos cuesta defender esas acciones y hemos encajado el gol", valoró el capitán madridista en declaraciones al Canal+, recogidas por Europa Press.

"No nos tienen comida la moral", comentó el guardameta, aunque el mostoleño reconoció que siempre acaban perdiendo "un partido" y "otro". "Nosotros tenemos nuestras armas, ellos juegan a su manera, hay que felicitarles. Nuestro objetivo es competir contra ellos y contra todos", finalizó.

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Las Claves


Un estilo frente a un apaño. Quizá por las bajas, el once de Mou fue revolucionario. Guardiola sólo cambió a Pinto con respecto a su equipo. Su estilo fue el de siempre. El del Madrid, no.
El poder de la mente. El Barça parte siempre con un gol de ventaja ante el Madrid. Da igual que el primero lo haga el Madrid. da la impresión de que el Barça ganará cómo y cuándo quiera.
Los goles los hacen todos. El Barça ganó en Madrid con un gol de su lateral izquierdo y otro de uno de sus centrales. Fue el día que los "buenos", Alexis e Iniesta, se toparon con la madera

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Mirá cómo le pegaron a Messi.


Nahuel Trasmonte
ntrasmonte@ole.com.ar@NahuelTrasmonte
Los portugueses de Mourinho lo maltrataron a Lionel: Pepe le pisó la mano, Coentrao lo manoteó y Carvalho lo bajó mal de atrás. ¿Premeditado o calentura? El argentino esta vez no brilló pero fue determinante.

El mejor jugador del mundo no tuvo un gran partido contra el Real Madrid, por la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey, pero un crack como él difícilmente pueda pasar inadvertido a la hora del comentario final. En el primer tiempo no tocó mucho la bola. Tenía una fuerte y permanente marca encima. La más clara fue un remate que le sacó abajo Casillas.

En el complemento, sin embargo, creció su protagonismo. Luego del empate de Puyol, fue el rosarino quien asistió magistralmente a Abidal para el 2-1. Después empezó al show… del Madrid. Leo seguía yendo y yendo y, como no lo podían parar, empezaron los golpes. La más violenta: Callejón le tiró la carrocería en la mitad de la cancha y Messi cayó. Acto seguido el árbitro le mostró la amarilla pero, mientras no miraba, el portugués Pepe (que en el historial de patadas rankea bien alto), uno de los perros de caza de Mourinho, le pisó la mano mientras el del Barsa estaba en el piso. Nadie vio nada.

Pero después la cosa siguió. Con el Madrid jugado, a Messi le empezaron a dejar más espacios y, claro, en la contra o lo parás o te vacuna. Así otro de los portugueses de Mou lo atendió de atrás a la altura de la rodilla y lo acostó en el césped del Bernabeú. Increíblemente, apenas vio la amarilla. Y para completar la trilogía lusa, después también le dio Fabio Coentrao. Cayeron los dos, y cuando Leo intentaba levantarse, el teñido la bajó de un manotazo en la cabeza. Otra vez, nadie lo vio.

Messi, lejos de apichonarse, creció con cada una de las patadas que le dieron. Sin goles esta vez, terminó siendo una de las presencias estelares de otro derby español. Para la vualta en el Camp Nou tendrá el amparo de su gente. Pero, de visitante y ante la guerra abierta que le hicieron los portugueses, demostró que no le hace falta

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Mourinho: "Entiendo pero no escuchó al madridismo"
"La victoria tiene muchos padres, la derrota sólo uno. Ya pasó en la final de Copa", dijo. Y sobre Pepe, comentó: "No he visto las imágenes. Si piso a Messi intencionadamente, es censurable"

19/01/2012
"Yo entiendo siempre al madridismo, pero no le escucho, ni antes ni después. La responsabilidad es mía, principalmente cuando mi equipo pierde. La victoria tiene muchos padres, la derrota sólo uno. Ya pasó en la final de Copa", dijo José Mourinho tras la derrota ante el Barcelona.

Sobre Pepe, comentó: "No he visto las imágenes. Tengo que verlas. Si hay un pisotón intencionado a Messi, es censurable. Pero ha hecho un gran trabajo para el equipo". Y de Cristiano, comentó: "Cristiano ha sido el mejor jugador de nuestro equipo".

También justificó su sorprendente alineación: "Carvalho jugó bien y Altintop hizo su trabajo. Otros que normalmente juegan muy bien hoy no lo han hecho. Tengo que defender a esos dos jugadores por estar a disposición del equipo en un partido tan difícil".

"No esperaba que encajásemos un gol a balón parado cuando ganábamos 1-0, que siempre es un mal resultado para el visitante. El empate nos afectó psicológicamente y animó al Barcelona. En la primera mitad nos faltó el último pase. Esperábamos un Barcelona más dominador", explicó.

Sobre las posibilidades del Madrid de pasar a semifinales, comentó: "La eliminatoria está abierta, pero muy difícil. Ahora vamos a mirar al partido ante el Athletic y a la Liga. Ya dijimos que esta era la tercera competición y lo hicimos antes de este resultado".

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Sin brillo, igual brilla

¿Cómo se mide si un jugador anduvo bien, mal o más o menos? ¿Cómo explicar que Messi no brilló pero fue clave en el triunfo? No hubo grandes gambetas ni esas apiladas de PlayStation. Seguramente, le habría encantado eludir hasta a Mourinho aunque el partido se planteó de otro modo. En realidad, el Real lo planteó de una forma y el Barcelona intentó hacer lo que hace siempre.

Si a sus jugadas fantasistas siempre les encuentran el pero de que "mucho" no lo marcan, que la presión en Sudamérica es distinta, que... Messi soportó la presión que debe soportar. Con jugadores que le pegaron con y sin pelota. Con pisotones intimidatorios o patadas de roja como la de Carvalho.

El pase corto preciso habitual pero con más complicaciones a la hora de romper la línea, Messi vio antes lo que muchos no ven. Su asistencia para el gol de Abidal sirvió para demostrar que sin brillos, igual brilla.

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sábado, 14 de enero de 2012

Algo mas de Cruyff...

Esta suerte de Precursor del futbol moderno, tiene una importacia fuera del extraordinario Rey del futbol que fue, puesto que aplico lo aprendido en un extraordinario club como el Barza, le dio su "plus" se hizo Vasco, adopto una cultura y sembro el germen del Pep guardiola y obviamente de Messi, quien hoy mas que nunca lo definiria como El Rey de una quinta como DiStefano, Falso 9 como Pele, Talento Maradoniano y con la dinamica de Cruyff... sin dejar de reconocer que es el menos creador de los otros 4 reyes... Es mas tocador y definidor...

Pondre un par de semblanzas mas de Cruyff y de Jack REynolds quien fue el mentor de Rinus Michels, Mentor a su vez de Cruyff, el cual es mentor de Guardiola.

Ciao

Ramon.

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El espejo del mundo

http://elfutboldegons.wordpress.com/tag/rinus-michels/

Qué es más importante, ser el primero en hacer algo y que pase desapercibido, o ser el primero en difundirlo? ¿Vale la pena innovar si resulta que en otra parte, poco tiempo después, alguien llega a las mismas conclusiones… pero con la opción de mostrar a todo el mundo el descubrimiento? Cabe suponer que el inventor original del pressing, Victor Maslov, tendría algo que decir al respecto, porque en esencia esto es lo que pasó cuando, entre 1965 y 1974, Rinus Michels dirigió primero al Ajax de Ámsterdam y luego a la selección holandesa de fútbol.

Antes de iniciar el ensayo, cabría hacerse una idea de la situación deportiva, pero también política y social, de los Países Bajos en los años sesenta. Holanda era una nación, futbolísticamente hablando, intrascendente. El profesionalismo llegó en 1954: hasta entonces, el fútbol neerlandés no había recibido apenas influencia foránea desde que Pim Mulier importase el deporte en 1879. Entre 1880 y 1920 se fundaron y popularizaron clubes como el Feyenoord de Rotterdam, el Ajax de Ámsterdam o el PSV Eindhoven, pero el intercambio con otros países en ese periodo fue escaso, y casi podría decirse que el balompié neerlandés vivió aislado del resto del mundo. Es representativo que cuando se enfrentaron Holanda e Inglaterra en 1948, los primeros aún jugaran con el arcaico 2-3-5 que había imperado en los inicios del deporte.

En términos sociales, el país estaba cambiando. De ser una nación pequeña y aburrida, tierra gris robada al mar, Holanda evolucionaba construyendo una sociedad multiétnica y cosmopolita. El movimiento de los provos era la demostración más radical del cambio, pero en absoluto la única: no sorprende que, en 1969, John Lennon y Yoko Ono decidiesen celebrar su peculiar luna de miel en Ámsterdam. Es lógico, pues, que en ese contexto se gestaran revoluciones… no sólo culturales, sino también deportivas.


Jack Reynolds
Los orígenes del cambio futbolístico, no obstante, se remontan unas décadas atrás, hasta 1945. Fue en ese año cuando el inglés Jack Reynolds, considerado el “padre” del fútbol holandés, volvió por tercera y última vez al banquillo del Ajax de Ámsterdam: allí tuvo como discípulo a un delantero joven, alegre e imaginativo, que respondía al nombre deMarinus “Rinus” Michels, y a quien sus métodos influenciarían sobremanera. Al cabo de unos años, Reynolds cedería el testigo a Vic Buckingham: el ex futbolista británico había militado, entre otros, en el Tottenham, y aseguraba que “el kick and rush es demasiado arriesgado: la clave del fútbol es la posesión”. Aseveración que puede parecer paradójica, pero que casó fácilmente con la concepción holandesa del juego, poco marcada por el estigma ultracompetitivo de otros países y basada en el pase corto, a diferencia de otras culturas.

Buckingham entrenó al Ajax en dos periodos: el primero, entre 1959 y 1961, terminó con una Liga holandesa en las vitrinas del club de Ámsterdam; el segundo, aunque menos exitoso, se demostraría clave en el futuro de la entidad. Corría la temporada 1965-66, el equipo sufría y se acercaba peligrosamente a la zona de descenso, y la directiva se vio obligada a sustituir al entrenador. El elegido fue el antiguo pupilo de Reynolds y del propio Buckingham, Rinus Michels, que se había retirado del fútbol en 1958. Marcado por la metodología de Reynolds, Michels pasó de ser un futbolista desenfadado a un técnico que priorizaba ante todo la disciplina. Su obsesión provocaría choques con algunos de sus pupilos (le apodaron de generaal, “el general”), pero sería esta disciplina colectiva la que, combinada con la genialidad individual de sus jugadores, llevaría sus equipos a la cima del fútbol mundial.


Rinus Michels
Los inicios de Michels en el Ajax fueron prometedores, pero difícilmente se podrían haber imaginado entonces los logros posteriores: su primer cambio fue el paso de la formación en W-M, ya obsoleta, al 4-2-4 que era tendencia en el fútbol del momento. Michels potenció una generación de delanteros inicialmente formada por Piet Keizer, Sjaak Swart y Henk Groot, con la estrella ascendente de un joven Johan Cruyff: sin embargo, la construcción de su equipo de leyenda comenzaría después… y desde atrás.

El primer paso fue el fichaje de Velibor Vásovic, procedente del Partizan de Belgrado, para reemplazar al capitán y defensa central Frits Soetekouw. El movimiento levantó polémica, pero representó el auténtico tiro de salida para la nueva escuadra a nivel humano. A nivel táctico, el empate a tres en la temporada 70-71 con el Feyenoord de Ernst Happel (que se proclamaría campeón de Europa poco después) demostró de forma práctica que el 4-2-4 presentaba graves problemas a la hora de replegar. Michels reaccionó siguiendo el movimiento de Happel, retrasó a un delantero… y pasó a jugar con en el archiconocido 4-3-3, santo y seña del Ajax y de la Oranje durante años.

Vásovic, por su lado, demostró ser una pieza clave en la evolución del equipo: su habilidad a la hora de sumarse a la media en conducción significó que el Ajax podía pasar fácilmente del 4-3-3 al 3-4-3, disponiendo así de superioridad numérica en el centro del campo. Al principio, sus propios compañeros veían ese movimiento con cierta reserva, pero finalmente se acostumbraron a seguirle, y la línea defensiva empezó a adelantarse de forma coordinada. Mientras, la agresividad de otro futbolista y su capacidad para perseguir incansablemente a los rivales, incluso muy adentro del campo rival, daba alas al equipo a la hora de salir y cerrarle espacios al rival. Este jugador era Johan Neeskens, y su aportación permitía, en suma, realizar una presión adelantada.


Johan Cruyff
El toque final lo iba a dar el propio Michels, como no podía ser de otra forma. De la Finalde la Copade Europa de 1967 entre el Celtic y el Inter se extraía una conclusión, y es que las defensas que acumulaban gran cantidad de efectivos sólo podían ser contrarrestadas con ataques masivos. Michels tomó buena nota de ello, y decidió desarrollar métodos para superar este tipo de estrategias defensivas. Dándose cuenta de que la sorpresa desorientaba sistemáticamente a los zagueros, el entrenador ajaccied empezó a animar a sus futbolistas a intercambiar posiciones, a permutar y aparecer en zonas que originalmente no les correspondían. Con este ajuste nacía el juego de posiciones que definiría el fútbol moderno, donde es la zona y no el futbolista individual lo que determina el rol del jugador en cada situación: y como en ese momento, a toda innovación holandesa se le asignaba el calificativo Total (Arquitectura Total, Energía Total, Urbanismo Total), esta nueva forma de jugar al balompié recibió el apodo de totaalvoetbal, Fútbol Total.

Los métodos de Michels producían, no obstante, un gran desgaste, especialmente en las relaciones con los futbolistas: su método autoritario le granjeaba en ocasiones la antipatía de aquellos con quienes trabajaba, y no es extraño que una combinación entre éxitos y malas relaciones con la plantilla le llevaran, en 1971, de Ámsterdam a Barcelona. Su testigo en el Ajax lo recogió el rumano István Kovács, técnico de menos calado que se limitó a prolongar la herencia de Michels. Kovács tuvo el mérito, eso sí, de conseguir mantener al equipo en todo lo alto hasta 1973, poco antes de que la gran estrella de la escuadra, Johan Cruyff, hiciera las maletas hacia el FC Barcelona para acompañar a Michels en su periplo. Ambos tuvieron también tiempo para liderar, cada uno en su rol, la selección holandesa enla Copa Mundial dela FIFA de 1974… y el resto es historia.

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CRUYFF El dueño del fútbol

Pasa como una centella, saltando patadas en el camino, la toca con la izquierda, luego con la derecha y cambia nuevamente de dirección. De repente, se frena y, espalda recta, estático, otea el horizonte, cuero contra cuero, y pasa la pelota mientras, con ademanes de general en gran batalla, ordena a sus compañeros lo que han de hacer a continuación. Genio. Figura. Único: Johan Cruyff.

Votado como mejor futbolista europeo del siglo XX, aquel chico flaco, cuyo confeso ídolo era el argentino Alfredo Di Stéfano, se adueñó del fútbol europeo en un par de años desde su debut. En su primera temporada como titular habitual, el Ajax ganaría la liga, y como preámbulo de las tres Copas de Europa que conseguiría de formas consecutiva desde la 70-71 a la 72-73, sólo tres temporadas después de su ascenso al primer equipo, llevó a su equipo a disputar una final de Copa de Europa. La revolución había empezado, y la leyenda que ocuparía el trono que había dejado Di Stéfano, ya se estaba forjando.

El resto, lo sabemos todos. Los tres Balones de Oro, su paso por el Barcelona, como jugador y como técnico, su mundial 74’y la derrota en la final – ¿Qué es más bello que un gran ganador? La caída de un coloso – , la negativa a jugar el mundial 78’, su vuelta al Ajax y su carrera como entrenador, pero ¿Qué es Johan Cruyff, el futbolista? La respuesta a esa pregunta es complicada.

Para empezar, hay que aclarar que Cruyff era delantero, no centro como el finísimo Van Basten, sino un segunda punta como lo es hoy Lionel Messi y, además, como el argentino, desarrolló lo mejor de su fútbol jugando como falso delantero centro. Cruyff partía de ahí, y llegaba a todos lados. Su influencia se proyectaba a todo el campo y, no, no se trata de un recurso literario. Cruyff, salvo quizá su propia área, dominaba el resto del terreno de juego, y su elegante juego pisaba los tres carriles desde la frontal de su campo propio hasta el área chica rival. Cuando uno, acostumbrado al fútbol de hoy, se sumerge en fútbol de ayer, y ve a Cruyff por primera vez, el choque es inmenso e inmediato. El futbolista total asoma, hipnotiza, alegra y sorprende.

¿Cómo defender un futbolista así? Los límites de la influencia de Cruyff simplemente no existían. La marca personal como la que intentó, a medias pues sólo se dio en campo alemán, Vogts durante la final es estéril. El conocimiento del juego por parte de Cruyff es infinito y ante un caramelo así, el ‘Flaco’ elimina siempre al contrario de la jugada, con algún falso desmarque, o bien se lo saca de encima desde su cambio de ritmo. La marca al hombre es inviable y, la marca en zona, al ser su campo de influencia tan vasto, deja siempre lugar a que el genio reciba con espacio. Si Cruyff recibía, su poderío individual era tan grande que plantaba a su equipo en el último tercio de cancha en un par de segundos, tal y como se evidencia en los primeros once minutos del vídeo.El primer paso de Cruyff bien puede ser el más rápido de la historia. Mientras el ‘14’ ya ha culminado el segundo gesto técnico, el contrario apenas está reaccionando. Si bien su velocidad punta, al menos ya en el mundial, no era tan determinante como la de otros futbolistas, la aceleración de Cruyff, y su increíble cambio de ritmo, sumado a su excelsitud técnica y su incalculable talento, hacían de Johan un futbolista imparable e indefendible.

Pero el fútbol de Cruyff no se detiene en su dribbling endiablado y su amplia zona de influencia, basada en su gran conocimiento del juego. Cruyff es director de la transición ofensiva (Ver vídeo desde el minuto 16), ya sea marcando la dirección de la misma desde su posicionamiento en el campo, o bien siendo su ejecutor, y de la fase ofensiva de sus equipos. Además de su fenomenal conducción, Cruyff atesoraba dotes de futbolista cerebro. Cuando Holanda logra fases ofensivas posicionales alargadas, estas giran sobre Cruyff, su sentido y técnica del pase –Con ambas piernas y manejando toda la superficie de ambos pies-, y su inteligencia para crear líneas de pase en todo el campo contrario. Sumado a todo esto, la presencia de Cruyff en el partido era sinónimo de amplitud para su equipo (Minuto 11 hasta el minuto 16). El genio adoraba caer a banda, ya sea en la base de la jugada o en posiciones más adelantadas, para ser, primero, referencia de la transición ofensiva de su equipo, y, segundo, marcar diferencias en zona de aceleración, creando espacios en el medio, driblando defensores o incluso llegando a línea de fondo como un extremo natural. La versatilidad de Cruyff era inmensa.

No obstante, lo más especial de Johan no está en lo anteriormente citado, ni en su talento defensivo, que también lo tiene, sino en su capacidad para ser siempre solución a los problemas que afectan a su colectivo. Recapitulando, además de ser una fuente constante de ventajas desde su conducción endemoniada, su creación de líneas de pase y sus desmarques, ser sinónimo de profundidad y amplitud, y ser director y ejecutor de la transición y la fase ofensiva, desde su multitud de cualidades técnicas y su monumental fútbol, Johan tenía la virtud de detectar los problemas que tiene su equipo y darles solución. El fútbol de Cruyff era, en esencia, eso. El fútbol es, básicamente, un juego de estrategia, de plantear problemas y propones soluciones continuas durante 90 minutos. Dentro de un marco así, un futbolista como ‘Nummer 14’ es, sin duda, el rey; El dueño del fútbol. Este juego se entendía, y se entiende aún, desde los pies, los ojos y las directrices de Johan Cruyff.

¿Y cuáles eran esas soluciones que daba Johan? Aún en la amplitud y complejidad de su juego, cuando uno observa a Cruyff puede encontrar dos patrones que se repiten con más constancia que otros. Detectado el problema, y dentro de la vasta variedad de matices que se encuentran en diferentes partidos de fútbol, Cruyff, normalmente, decidía si pasaba de ser un argumento en la base la jugada, a ser el discurso en la base de la jugada, o bien a posicionarse, totalmente, como delantero centro.



Como 9, dorsal que usó más de una vez, Johan es la referencia absoluta (ver vídeo a partir del minuto 20). Si de falso delantero centro, Cruyff es el punto de referencia de la transición ofensiva, jugando de ariete esto se maximiza. Holanda pasa a un 4-1-4-1, directísimo, rápido y convierte el carril central de una autopista en la que se enfrenta un F1, Cruyff, a un montón de mini-karts, los defensas. Cruyff alarga la defensa rival, da profundidad a su equipo y les da oxígeno desde sus desmarques y la administración del frente de ataque: Holanda siempre tiene una vía para salir hacía adelante. Ya con el balón en su poder, Cruyff se enfrenta a los dos centrales y, a lo sumo, al mediocentro rival. Los laterales fijados por Rep y Rensenbrik están fuera de combate. Muy pocos defensores contra el genio, la adrenalina sube exponencialmente y la sensación de miedo recorre el cuerpo de los defensores y el portero. Tienen dos esperanzas, que Cruyff falle en la definición, poco factible, o aguantarlo lo suficiente para que la ayuda llegue. Por último, hay que hacer mención a sus desmarques de ruptura. Cuando Cruyff se desmarcaba, el movimiento era tan claro que si los defensas, todos, no lo seguían, era la muerte, como, por ejemplo, le pasó a Argentina en aquél famoso gol.

Por otro lado, aparece la opción de Cruyff en la base de la jugada (ver vídeo desde el minuto 23). Antes de continuar es preciso recordar que Cruyff es el falso 9 del equipo y que, ante problemas que su colectivo afronta, se hace común verlo aparecer en la base de la jugada (La última jugada del vídeo es paradigmática en este sentido), bien para aclarar el pase, bien para ser el mismo quién ejecute la salida, ya sea como mediocentro, lo más normal durante el mundial (En el partido contra Argentina, Johan se pasa casi todo el partido como mediocentro y desde allí desborda y domina al rival), e incluso de líbero, sin desentonar nunca y siendo capaz de dominar el partido desde la base. Su zona de influencia era, sin exagerar, todo el campo.



Quiénes lo vieron jugar cada domingo dicen que detrás de esa forma de conducir el balón tan característica, como si estuviese bailando ballet, y sus acrobacias en el área, se escondía un futbolista dictatorial, que jugaba sólo cuando quería. La verdad de dicha acusación, sin embargo, produce indiferencia cuando el partido empieza y Cruyff se apodera de lo que ya era suyo, el fútbol.


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Cruyff jodio en el 74 y el 78???

El titular vende y es hiperjodido, peeeero, no lo se, muchas estrellas no significan Ir al mundial, L0 demostro Peru cuando con sus estrellas no fue al mundial del 58 claro que La seleccion a eliminar fue Brazil de Pele y Garrincha, otra es la duda si las estrella Negro el Once, Benitez, Seminario Loayza, etc, etc que la rompian afuera llegaban a jugar la eliminatoria luego del 62 con Peru., como siempre es mejor quien no juega.

Lo mismo se puede decir de Pele en el 74, en el sentido que no quizo ir a jugar ese mundial estando en un esplendido nivel, o lo mismo se puede decir de Maradona, hecho a Fillol, el Pelao Diaz y a Passarella y probablemente le hubiesen hecho falta en el 90.

Estas cosas son super relativas, Peru tuvo en su momento a Farfan, Mendoza, Pizarro, Solano, Vargas, Chorri, y nada de nada eh! La convivencia es vital para hacer grupos fuertes. Pele tenia en su libro entre 10 a 14 jugadores de 1er nivel que nunca llegaban a Brazil, pues los que fueron eran irremplazables para el grupo, aceptando que algun crack se habria quedado fuera.

Otros dos ejemplos son Romario en el 98, donde Zagallo no lo espera. Quien sabe si era vital en esa final frente a Francia. Otro Crack que no estuvo, podria haber sido Kubala, En el 54, Walter Gomez en el 50, Y la misma generacion de la Maquina en el 50, con un Distefano jovencito y luego la generacion de los carasucias de Breña donde Sivori falta a la justa con Argentina en el 58.

Por eso digo que es bien relativo todo ese rollo, Siempre quedara en el tintero el que Cruyff que era una persona demasiado dificil con valores y pareceres demasiado arraigados, no era mala persona, pero si demasiado seguro de si mismo, por ello a veces su parecido con Mourinho en las formas mas que en el fondo. Su caracter de ideologo del nuevo paradigma del futbol es innegable, asi como Rinus fue su mentor El lo es del Pep.

Ciao

Ramon





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http://www.futbolwins.com/pudo-johan-cruyff-haberle-costado-a-holanda-dos-copas-del-mundo/

Pudo haberle costado dos copas del mundo a Holanda?

Holanda es bien conocida por su ofensivo y atractivo estilo de juego en los últimos 40 años. Una de las cabezas visibles de esta filosofía fue Johan Cruyff, el elegante extremo-cerebro-rematador del Ajax, quien además de todo esto, era un jugador con una capacidad de liderazgo indiscutible. Sin duda, tener a Cruyff en el equipo nacional fue una bendición para Rinus Michels.

¿O quizá no tanto? La presencia de Cruyff, y sobre todo el poder que amasaba en la sombra, le costaron caro a Holanda. Para ser más exactos, y desde un punto de vista estrictamente personal, ¡Dos Copas del Mundo! Se puede decir que, en el campo, Cruyff era una de las mejores cosas que le podían pasar a un entrenador, pero fuera de él, el Maestro Holandés era todo lo contrario.




Jan van Beveren, el genial portero del PSV, era un hombre al que la afición adoraba. Un auténtico mago, capaz de hacer auténticos trucos dignos de David Copperfield entre los palos. El mejor portero que ha tenido Holanda de largo, lo cual es una buena referencia cuando sacamos a colación los nombres de otros grandes como Hans Van Breukelen y Edwin Van der Sar.

Pero Cruyff y Van Beveren no se tragaban. Se odiaban, y esto trajo dramáticas consecuencias. Fueron enemigos desde el primer día. El alto y ágil Van Beveren se oponía radicalmente a todos los privilegios que tenía Cruyff dentro de la selección: desde llegar tarde a los entrenamientos hasta el poder renunciar a jugar por compromisos publicitarios, pasando por fumar en el vestuario.

El problema, como muy comúnmente ha ocurrido en el seno de la Oranje posteriormente, era el dinero. Van Beveren nunca se cortó de hacer frente a los ricos jugadores del Ajax. En cierto modo, el guardameta del PSV era la voz de los demás jugadores del vestuario holandés. Todos estaban en el mismo barco, cada uno tenía que hacer bien su trabajo para lograr el éxito colectivo, por lo que, obviamente, todos debían tener los mismos derechos y deberes. Todos debían ser iguales.

¿Todos? Obviamente no. Cruyff era igual a todos, pero siempre “un poquito más igual”. Ello, unido al apoyo que le daban los numerosos compañeros y amigos del Ajax (Rep, Keizer, Hulshoff, Suurbier, Krol, Muhren, etc…), le otorgaba una cuota de libertad y poder que no podía ser contrarrestada por ningún otro hombre.

Cuando Van Beveren se lesionó gravemente en 1973, Cruyff vio rápidamente la posibilidad de eliminar a ese otro polo de poder que amenazaba su liderazgo único. El Flaco, utilizó su enorme influencia para situar a su amigo, el veterano portero del DWS Amsterdam Jan Jongbloed como guardameta titular de cara a Alemania’74. Jongbloed era un mediocre. No hay otra palabra que lo defina mejor. Hasta el momento, solo había jugado una vez con la selección, en 1962 y entrando como suplente del guardameta del Feyenoord Pieters-Graafland. Se encontró con una oportunidad que jamás había soñado, y obviamente, aceptó de buen grado estar a la sombra de Cruyff. Una sombra de la que Van Beveren quería salir, ganando el título mundial, y mostrando al mundo lo grandísimo portero que era.

Con Cruyff y Van Beveren en el equipo, habría que ver quien sería considerado la mayor estrella del equipo. Obviamente, Cruyff llevaba todas las de ganar: era el mejor jugador del mundo en discusión con Beckenbauer, había ganado títulos europeos y era muy famoso fuera de Holanda. Aún así, Cruyff no podía aceptar a otro superman jugando a su lado, y de ahí su presión sobre Michels para que seleccionase a Jongbloed.

De todos modos, Van Beveren aún pudo llegar a jugar el mundial, ya que se recuperó de su lesión en mayo, un mes antes del comienzo del campeonato. Necesitaba una o dos semanas para recuperar la forma, pero Michels le obligó a jugar un amistoso intrascendente contra el Hamburgo, o en caso contrario, quedarse en casa. Otros jugadores, también dudosos por su estado físico, tuvieron la oportunidad de probarse una semana antes del Mundial. El guardameta del PSV no, a pesar de que habría estado en plena forma para el primer partido contra Uruguay. El resto, como comúnmente se dice, es historia. Holanda perdió el título, recibiendo dos goles cuanto menos evitables.

Entre 1974 y 1978, Cruyff consiguió mantener a su gran rival fuera del equipo. Enfadado tras lo ocurrido antes del Mundial, Van Beveren renunció a la selección en 1975, justo cuando estaba en su mejor forma, pero regresó poco después. Aún así, llegó a ir convocado, solo para ser suplente de tres porteros diferentes, todos netamente inferiores a él: el amigo de Cruyff, Jan Jongbloed, su portero en el Ajax, Henk Stuy y otro favorito de Cruyff, Pieter Schjrivers.

Cuando Van Beveren le preguntó a Jan Zwartkruijs (el entrenador de porteros de la selección), por qué lo llamaban si estaba claro que no iba a jugar, este le contestó:” Jan, no te enfades. Me manipulan. No tengo otra opción”. Cruyff había amenazado con no jugar con Holanda nunca más si Van Beveren estaba en el equipo. Y, obviamente, la afición no perdonaría al entrenador que dejase a Cruyff abandonar el equipo. Van Beveren, cansado del asunto, renunció a la selección con 32 partidos como internacional. Fue en 1977, y el mejor portero del mundo (en competencia con Zoff y Maier), tenía solo 29 años.

Jan van Beveren fue un enorme guardameta, pero jamás será reconocido como tal porque internacionalmente, no tuvo jamás una aparición en el Mundial o la Eurocopa. Y obviamente, no era miembro del clan del Ajax que tanta celebridad acumuló a inicios de los 70. Ni siquiera del Feyenoord, que contaba con grandes jugadores como Wim Van Hanegem, Rinus Israel, el veterano guardameta Pieters Graafland o el genial extremo Coen Moulijn, otro de los desplazados por Cruyff. Su mayor logro fue llevar al PSV a la final de la UEFA con una serie de grandes partidos. En el PSV solo tenía a los jóvenes gemelos Van der Kerkhof y el defensor Poortvliet, que asumirían su cuota de poder con la salida de Cruyff, siendo piezas clave en el equipo holandés que fue subcampeón en Argentina’78.

En ese equipo del PSV también estaba la otra pata del banco en toda esta historia. El cañonero Willy Van der Kuijlen, el mayor goleador de la historia del fútbol holandés. Aún hoy, el máximo realizador histórico de la Primera División de los Países Bajos, un jugador con un disparo de media y larga distancia tremebundo. EL (así en mayúsculas), delantero titular de Holanda. El hombre que debía haber sido la punta de lanza del Fútbol Total, pero que, como Van Beveren fue rechazado por su enemistad con Cruyff. Si el del PSV hubiese estado en la Copa del Mundo, Michels no tendría que romperse la cabeza poniendo a Cruyff de delantero centro, ni moviendo hacia el centro del área a los extremos Keizer, Rep y Rensenbrink, sino que estos cuatro fenómenos le servirían balones al artillero legítimo del equipo.


Por si esto fuera poco, también otro extremo genial, el veterano Coen Moulijn del Feyenoord perdió su puesto ante el empuje del 14 del Ajax. Hubiese sido sin duda un suplente de lujo, que completaría la mejor batería de jugadores de banda de todos los tiempos. Su ausencia del seleccionado fue otro de los motivos de la división interna del vestuario Oranje. Van Hanegem, la estrella del Feyenoord, tampoco soportaba seguir las órdenes de Cruyff, más cuando estas habían supuesto que su capitán, Moulijn no disputase el Mundial, o que el mejor líbero holandés, su compañero Israel, chupase banquillo a favor de jugadores del Ajax que ni siquiera jugaban en su posición.

El caso es que, analizando a los dos finalistas del Mundial, vemos lo grave de la conducta de Cruyff. Mientras Alemania contaba con uno de los mejores porteros del mundo, Maier, Holanda, que podría haberle contrapuesto a Van Beveren contaba con el mediocre Jongbloed.

Al líbero de clase mundial Beckenbauer, Holanda contraponía al lateral reconvertido Suurbier, cuando tenía en el banco a otro líbero de lujo, Israel, quien era considerado de los mejores del mundo, junto al propio Beckenbauer, el brasileño Luiz Pereira o el austríaco Krieger.

Mientras Alemania usaba como cerebro a Overath (con el lujo de Netzer en el banquillo, pudiendo rotar en cualquier momento), Holanda lo igualaba con Van Hanegem, pero también lo obligaba a trabajar en defensa, lo cual acababa por agotar al jugador del Feyenoord. Para estas labores, los alemanes usaban a Bonhof, mediocentro específico, y a dos jugadores con recorrido como Hoeness y Breitner, mientras los naranjas solo tenían a Neeskens.
Cruyff, que bien podría haber sido el segundo cerebro holandés prefería jugar en la banda (o donde fuese), mientras los alemanes utilizaban extremos clásicos que suministraban balones de gol a su gran goleador Müller, plaza que en Holanda debería haber ocupado Van der Kuijlen, pero que, como vimos, estaba vacante y en la que rotaban diferentes jugadores.

Y ahora hablemos de los goles. Dada la categoría de Van Beveren, sin duda hubiese parado ese flojo tiro de Müller que supuso el 2-1. O al menos habría estado muy cerca de ello. Y quizá hubiese tenido ocasión de parar el penalty de Breitner, ya que esta era su especialidad. Y obviamente, dudo que esos churros que fueron los goles de Kempes y Bertoni en 1978 hubiesen llegado a buen fin con él defendiendo el marco holandés.

Con Van Beveren y los demás excluidos, quizá Holanda fuese ahora mismo el campeón de 1974 y 1978 (al menos habría presentado mejores credenciales aún). Cruyff también quiso ser campeón del mundo, pero sólo si era la única estrella. Y el tiempo demostró que eso no era suficiente.

Escrito por der kaiser

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Oro PAra unos Eternidad para otros
El 7 de Julio del 74’ sirve como referencia histórica para la mejor final de la historia de las copas mundiales de fútbol. Alemania y Holanda, el anfitrión y la selección que tenía como base al club dominador de Europa en aquel momento, fueron, por lejos, quizá sólo acompañados por Polonia, que sería tercera, los mejores equipos del campeonato. Además, contaban en sus filas con los que, a la postre, son considerados como los dos mejores futbolistas de su generación: Johan Cruyff y Franz Beckenbauer.

Holanda salió, como en todo el campeonato, con su 4-3-3, y es un decir porque luego se organizaban como querían alrededor de Cruyff y el balón, conformado por Suurbier, Haan, Rijsbergen y Krol en la zaga, Van Hanegem, Jansen y Neskeens en el medio, y Rensenbrik, Rep y Cruyff arriba. Por su lado, Alemania, que sí tuvo cambios a lo largo del torneo, como ya se ha expuesto en artículos anteriores, presentó su falso 4-3-3 con Beckenbauer, Schwarzenbeck, Vogts y Breitner en el fondo, Bonhof, Overath y Hoeness en el mediocampo, Grabowski y Hoelzenbein en las bandas, y Gerd Müller en punta. Dos constelaciones de estrellas enfrentadas en el partido más exigente.

Y exigente no sólo por el hecho de ser la final de la Copadel Mundo, con lo que eso implica a nivel psicológico y emocional, sino porque ambos equipos ofrecieron dosis de fútbol y de exigencia intelectual difíciles de hallar en contextos similares. No tardaron ni un minuto. Desde el pitido inicial, los agresivos tulipanes decidieron mostrar su cara más conservadora, en ambas transiciones, en parte por propia convicción, en parte por la propuesta alemana de negarles ventajas en la salida desde atrás, y, claro está, la presencia de Franz Beckenbauer en la transición ofensiva germana. Cuarenta segundos después del inicio del partido, Holanda ya se había encontrado con un problema que no estaban siendo capaces de solucionar: Alemania los defendía en todo el campo y no les daba pie a una salida limpia. La solución, como siempre, la propuso Johan Cruyff que abandonó su posición como referencia central del ataque para acudir a la base de la jugada, generando una ventaja posicional y numérica para su equipo, que les permitió dar un primer pase seguro e invadir territorio alemán con tranquilidad y asiduidad. La jugada se repetiría a lo largo de todo el primer tiempo y, en su primera aparición, fue la causa del primer gol del partido tras la estupenda y famosa cabalgada de Cruyff hasta el área que desembocó en el penalty que Neskeens se encargó de transformar en ventaja.

A pesar del 1-0 en el marcador, Alemania no se descontroló y siguió jugando como si nada hubiese pasado. El discurso fuerte del partido estaba en la base de la jugada de ambos equipos. Mientras Alemania defendía el primer pase holandés con fiereza, obligando siempre a Cruyff a salir de su posición de referencia para ir a sumar en la salida, y generar un primer pase limpio, Holanda tomó dos formas distintas de defender la salida alemana dependiendo de quien la ejecutase. Si los locales decidían salir por las bandas, indiferentemente de si era por izquierda o por derecha, Holanda iba y presionaba arriba, pero, si por el contrario, la salida Alemana era por el medio, y así fue la mayoría de las veces, los de Michels empezaban a defender, en el mejor de los casos, en la línea divisoria. El mecanismo de salida alemán daba pie a que su rival perdiera referencias posicionales, además del respeto que imponía Franz Beckenbauer, por lo que esa decisión era acertada. Alemania vaciaba el mediocentro -que teóricamente era Bonhof- todo el tiempo, y esa zona quedaba muerta. Overath, el interior derecho con alma de mediocentro, y Beckenbauer, se repartían el espacio a placer en la salida y, desde su excelente sentido del pase y la pausa, superaban constantemente la transición defensiva holandesa. Si los tulipanes iban a presionar, eran superados, y si esperaban, desde el “free running” alemán, Hoeness siempre encontraba espacio para recepcionar, girarse y pasar. El objetivo local de “saltarse” la transición defensiva holandesa, y lograr fases ofensivas largas, se cumplía y, aunque aún no pisaban área, exigían un esfuerzo intelectual, técnico y físico al que sus rivales no se habían enfrentado en todo el campeonato.

Por su parte, Holanda sólo encontraba ventajas en transición ofensiva desde el movimiento de Cruyff hacia la base y desde su conducción. Alemania defendía en todo el campo, cerraba líneas de pase sobre los interiores y no regalaba un espacio en banda. Los extremos abren el campo, sí, pero nunca reciben en posición ventajosa para el 1 vs 1, y, además, sufren la falta de una referencia en el medio pues los obliga a decidir si llenar el espacio o abrir el campo. Neskeens llena tímidamente el espacio del 9, pero el partido exige su presencia en la mitad. Sin 9, exigidos futbolísticamente a crear nuevas líneas de pase constantemente y con el problema de los extremos, Holanda poco a poco pierde dominio del partido. No logran ser profundos, y las pocas veces que logran llevar el balón al área, la técnica defensiva alemana se sobrepone. Los de Schön recuperan cada vez más fácil y su transición ofensiva desactiva la presión ‘Oranje’, provocando una fase defensiva constante, a la que no están acostumbrados, y en la que a medida que pasa el tiempo van cediendo en concentración e intensidad. Reflejo de ello es la jugada del penalty de Jansen -superadísimo por el partido-, en la que Overath desactiva la presión, manda un pase a Hoelzenbein, quién con todo el espacio del mundo para el 1 vs 1 se mete al área y derribado. Breitner, que también sería un generador constante de ventajas desde su centrocampismo, anotaría el gol del empate.

A partir de ahí, los alemanes pasarían a dominar el partido, siendo esos veinte minutos finales los únicos en los que ‘La naranja mecánica’ sería realmente superada durante el mundial. El empate transmitió confianza a los locales, que se agarraron con más fuerza de su discurso y empezaron a ser más agresivos aún en la transición ofensiva, a posicionarse en fase ofensiva con aún más claridad e instalaron la duda en los hombres de Michels, que no encontraban solución a todos los problemas que les planteaba su rival. Los espacios que, normalmente, son del mediocentro y del ‘10’, eran desocupados por los alemanes, pero activados todo el tiempo. La falta de referencia en esas zonas confundía todavía más a los visitantes, que no sabían a quién presionar y en qué zonas. El gol de Müller llegaría en una de esas acciones, en la única que tuvo ‘Der Bomber’ en todo el partido.

No obstante, el genio de Michels entraría a pesar en el partido. La entrada de Van Der Kerkhof en lugar del superado Rensenbrik tenía un objetivo: Lograr amplitud y profundidad. Para ello, además, Michels se la jugaría a despoblar el mediocampo, pasando del 4-3-3 inicial a una especie de 4-2-4. Van Der Kerkhof, quién no era un extremo natural, abriría, normalmente, por banda izquierda, bien pegado a la cal y en la línea de la zaga alemana. El jugador del PSV era un futbolista dotado de pausa, capaz de sumar en un contexto de fútbol asociativo, y bastante obediente a nivel táctico. Su inclusión como extremo permitía sumar una opción de pase más al sistema holandés, y abrir de manera mucho menos exigente el campo. Van Hanegem y uno de los dos interiores, en principio Jansen, por ser el menos dotado para el fútbol de posesión, y por su agresividad, llenarían de forma fija el espacio que dejaba Cruyff en el medio del frente ofensivo. Ese cambio táctico dotó a los visitantes de los dos factores que extrañaron en la primera mitad y, aunque la mitad era menos numerosa, su transición ofensiva comenzó a ser muchísimo más potente, comenzaron a tener más espacios en la mitad y, poco a poco, a meter a los alemanes dentro de su área, desactivando su transición ofensiva y consiguiendo el dominio posicional que habían exhibido durante toda la Copa.



Con ambas transiciones nuevamente funcionando con normalidad, Holanda dominó tal y como ya se había acostumbrado. Desde el dominio posicional en transición defensiva, producto de una transición ofensiva potente, amplia y profunda. Con el paso del tiempo los alemanes aculaban más y más, y sus opciones de contragolpear se limitaban a ninguna. El partido había desembocado en situaciones donde el último hombre holandés se posicionaba a ¡35! Metros de la portería local. Ni siquiera la lesión de Rijsbergen alimentó la confianza teutona que veía como minuto a minuto su rival se posicionaba en su área y creaba una ocasión de gol. La figura de Cruyff, tanto como 9 bajando balones como de lanzador en el mediocampo, se alzó sobre todos menos sobre la heroica y felina figura de Sepp Maier. El portero del Bayern Munich y la selección alemana se encargó, una y otra vez, de ahogar grito tras grito de gol holandés.

Artículo creado por @Kundera10, autor de Fútbol de Centrojás
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1974 (II): El apogeo del ‘totaalvoetbal’

Asumir esta condición del juego denominada como ‘totaalvoetbal’ por la ‘oranje’ en ese año de 1974, amor hacia la arquitectura global de un colectivo dónde no existen las referencias fijas sino que los conceptos de zona, flexibilidad o permutas coexisten con activos futbolísticos de alto orden mundial en lo táctico, técnico y físico. “El general” para imponer la rigidez de vestuario sobre un conjunto de individualidades que asumían la fluidez como método y formaban parte del legado más notable sobre la historia de este deporte por parte de Rinus Michels, quién difundió aquello de ‘Fútbol Total’.

“Siempre he dicho que lo más importante son los jugadores. En el 74 me rodee de buenos jugadores, de los que yo ya conocía a la mayoría por haber trabajado juntos en el Ajax. Tenía un plan, un esquema, e intente buscar los jugadores que se adaptaran mejor. Trabajé con ellos durante tres meses, traté de motivarlos e inculcarles la forma básica del funcionamiento de equipo, basada en el concepto de ocupar toda la cancha, ganándole la pelota al rival lo más cerca de su arco, y producir luego el ataque con los hombres necesarios sin distinción del número de camiseta, y lógicamente, haciendo los relevos correspondientes. Lo bueno fue que los jugadores lo entendieron, se convencieron, y se dieron los resultados. Ustedes, los periodistas, después lo definieron como “futbol total”.

Rinus Michels

El particular método sobre lo “desconocido” para el gran público y elegir el escenario alemán para dar eco a tan sofisticada flexibilidad táctica. La ‘oranje’ de Ajax y Feyernood de los año 70 se aunaban con un mismo símbolo, aquello de que no hay nada fijo y liderados por el genio y su mentor. Así se escriben unas páginas llenas de recuerdos románticos sobre uno de los mejores conjuntos de la historia que transgredió hacia los términos futbolísticos actuales, pero con la creencia de poder desencriptar el complejo código de aquel ‘totaalvoetbal’.


Rinus Michels
La flexibilidad táctica buscada
“Para la mayoría de los analistas, no quedan dudas de que la última revolución táctico-futbolística sucedió en los años 70 con el fútbol total holandés. Más allá del posicionamiento de los jugadores en el campo, la revolución apostaba por la dinámica de la táctica. En el césped, con el marcaje en zona, ninguno de los jugadores tenía posición fija. El secreto estaba en la circulación de la pelota, con constantes cambios de flanco, el célebre carrusel mágico, y en el aprovechamiento de los espacios vacíos.”

Lobo, L. F.

Sistemas diferentes, a mesma filosofía.

Cita “Defensa en zona en el fútbol de Nuno Amieiro”

Una definición más hacia la proclama general que redunda en este colectivo de Rinus Michels, fundamentar el fútbol sobre una “dinámica de la táctica”. Muchos son los que conciben a modelos de conjuntos con el mismo ideario basado en el juego de posición y asimilar el concepto zona con un teórico 4-3-3 de origen holandés. Nada más lejos de la realidad, sería negar esa característica de flexibilidad y llevar la teoría de lo reflejado en un campo de fútbol a una cuestión numérica que no convence a este método transgresor que representa Holanda en 1974.


Holanda 1974
En una composición establecida sobre un modelo dónde no hay nada fijo, solo podemos establecer dos excepciones a la norma, desde la verticalidad de dos volantes como Resenbrink y Rep hasta la teórica pareja de centrales formada por Haan y Rijsbergen, aunque todo con una base de explicación desde una forma de sentir el juego como una visión zonal y la creación de ventajas continua.

La misma excepcionalidad de ese eje central en línea defensiva, no llega a contener el porqué de que un lateral derecho como Suurbier sea la referencia en salida del balón en base de la jugada y plantado sobre el perfil izquierdo en su proyección en transición/fase ofensiva conjunto al desplazamiento de la pelota hacia la creación de puntos de ventaja sobre el rival. Opciones para alterar el ritmo normal atribuido y base de esta complejidad mentada.

Una polivalencia en el ‘jugar’ que ofrece dudas sobre aquellos que denominan a la selección de Holanda como la ‘Naranja mecánica’ y es que viendo a esta ‘oranje’ desde un prisma metodológico, no existe ninguna acción mecánica sino obtener esa fluidez o flexibilidad de movimientos que permita someter al contrario. La simple presencia del genio de Johan Cruyff en distintos momentos del juego se aplica a la falsa teoría de esos mecanismos, su visión más particular y el prisma de quién se considera el ‘todo’.

En las permutas posicionales
Una pieza básica en el rendimiento ofensivo que hemos ido reflejando, se ofrece desde el término permutas en la posición de los distintos jugadores. Un caso más del ‘nada fijo’ promulgado y por el cual se ha concluido en la inexistencia de la cuantificación numérica para dar argumento a una filosofía del juego.

Johan Neeskens es uno de los jugadores más destacados en aquella excelsa generación neerlandesa de los años 70. De estrecha relación más allá del césped con Cruyff, siempre mantuvo el aval de sentir el mismo juego que el ‘14’, demostrado en el plano futbolístico en la sinergia que existía entre ambos. Esas expresiones son observadas en como ambos entendían el fenómeno de la transición ofensiva como única en el colectivo, cuya capacidad de batir líneas es ilimitada además de conocer el camino hacia la permuta en el posicional de delantero, descifrando el movimiento de Cruyff, teórico “9” en aquella selección ‘oranje’. Cinco goles en toda la competición siendo el máximo goleador del conjunto de Holanda y tercero en el global de la competición, atestiguan el importante papel de Johan Neeskens desde su irreal “mediapunta”.


Johan Neeskens
Otras de las armas contenidas por Rinus Michels era la de contar con dos jugadores de distintas características pero una exhibición más de ese sentir una visión del juego desde la ‘filosofía zonal’ que encumbró al colectivo protagonista. Dos perfiles diferentes contenidas en el Feyernood como mediocentro y ‘10’ respectivamente, Wim Jansen y Van Hanegem, obtenían un plano mediático y de valor en sus proyecciones desde el teórico interior en las cuatro fases del juego. Aprovechar la creación de ventajas en ambos perfiles banda con la movilidad existente, más dos hombres fijos como Rep y Rensenbrink, para facilitar la llegada y conducción desde medios incluido laterales.

Distintas formas de darle sentido a esa fluidez única, no de nueva concepción pero sí de declarada acción difusora que llega hasta nuestros días. Un término repetido, transgresor, para dar validez al dato de ser uno de los mejores conjuntos de fútbol de la historia. ‘De generaal’ marcó… pero para siempre… ¡La que lió Rinus Michels!



“No había en Holanda una selección propia de este nombre. No se había trabajado para lograrlo, ni se había fraguado el indispensable espíritu de equipo, ni menos trazado las acciones colectivas indispensables. Pero teníamos al hombre capaz de transformar a 22 jugadores en un gran equipo. Este era Rinus Michel, nuestro seleccionador. Reunía capacidad, inteligencia, mentalidad, conocimiento del fútbol moderno y una habilidad singular para construir un conjunto [...]”

Johan Cruyff

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Holanda 1974 (I): Partir de un dominio posicional

La realidad de una tipología de juego, la realidad de un Mundial 1974 con una concepción hacia la provocación sobre aquellos, la totalidad de los conjuntos, que aún creían en el marcaje individual como principal arma en fundamentos basados en el ‘juego de pares’ con el objetivo de recuperar el esférico. De ahí nace la idea de innovación de esta ‘oranje’, el concepto de ‘pressing’ partiendo de un dominio posicional a la altura de los más grandes de la historia contemporánea porque ellos, ya se merecieron ese honor.

La ‘zona presionante’, argumento que tiende a ser devaluado por la percepción de sentir normalidad ante el hecho, una herramienta de la que se sirvió Rinus Michels para transgredir una realidad diferente al espacio natural de hoy en día. La definición de zona se plantea como esencial para obtener un fundamento ideal en que esta Holanda basaba sus dinámicas sobre el juego.



“Me parece claro que <> es un indicador de un Fútbol evolucionado. De difícil entendimiento, es extremadamente compleja su operatividad. (…) <> forma, sin duda, parte de una filosofía de respeto por la calidad del juego, dota al equipo de una fuerte personalidad –piensa más en sí que en el adversario-.”

Carlos Carvalhal

(Ex-entrenador Sporting CP)

Cita “Defensa en zona en el fútbol de Nuno Amieiro”



Un adjetivo como es “evolucionado” que evoca a este colectivo, saber colocar sus activos futbolísticos para que una pérdida de balón sea oxígeno para su argumento porque la complejidad de la que habla Carlos Carvalhal, Rinus Michels la alcanzó. Y ese fue el reto, promocionar en el mejor de los escenarios una compleja red de jugadores en torno a un balón, pieza básica de ese engranaje en el juego de posición suponiendo como “básico” aquello del hacer creer, material cognitivo, el sentir la polivalencia de tu posición hacia la de ocupar el espacio esencial en la recuperación.



“El fútbol de pressing es tal vez la manera más difícil de jugar, porque exige mucho de los jugadores: facultades físicas extraordinarias, técnica superior y un alto grado de inteligencia. Los jugadores tienen que cambiar de posición muy aprisa en el ataque, y cuando pierden el balón tienen que adoptar posiciones de pressing sobre contrincantes individuales.”

Rinus Michels

Un concepto de ‘pressing’ que no debe disfrazar aquellas virtudes de conocer el espacio, el número –crear ventajas- y el tiempo necesarios para obtener el rédito del esférico según este sea desplazado. Saber proyectar el objetivo de la manera más certera con un conjunto, comenzando por Cruyff, muy preparado en lo táctico-técnico en esa dosis de liderazgo en todos los sentidos del genio sobre el campo y su mentor sobre un banquillo, a la hora de hacer crecer en todos los condicionantes de un futbolista, al colectivo. Aprender una ‘filosofía zonal’ a través de una cultura comportamental específica y también psicológica.


Rinus Michels con Johan Cruyff en la época de ambos en Fútbol Club Barcelona
Una teoría del ‘pressing individual’, consecuencia de ese dominio posicional implantando que debe ser el mensaje de mayor fuerza y desde el cuál, se ha basado la siguiente expresión gráfica, síntesis de la ‘oranje’ de Rinus Michels, desde una realidad del juego de posición a la hora de obtener una pérdida de balón con una calidad absoluta para su posterior recuperación en tránsitos temporales relativamente cortos y evitando ser expuesta en fase defensiva.





“De acuerdo con Michels (1981), cuando su equipo perdiese la posesión de la pelota, cada jugador debería rápidamente aproximarse al adversario que estuviese más próximo de él para <>. Esto debería suceder con cada uno de los adversarios de modo que, cuando la pelota fuese dirigida para uno de ellos, un jugador suyo pudiese interceptar la bola y, de inmediato, reiniciar las acciones ofensivas.”

Nuno Amieiro

(Autor del libro “Defensa en zona en el fútbol”)

Suponiendo esa ‘filosofía zonal’ como gran virtud, exponer la base de Holanda en 1974 desde la idea del marcaje más próximo, deja esa sensación incierta hacia una idea que no deja de ser “equivocada” como se muestra en el vídeo anterior. Una predominancia hacia la colocación más inteligente en por de evitar la transición a propio campo. El objetivo es el balón y no el rival, concepción esgrimida más adelante por un alumno aventajado de todo lo expuesto hasta ahora.

“La presión debe ejercerse sobre la pelota, no sobre el jugador”

Cruyff (2002)

Dentro de ese dominio posicional en la declaración de un juego basado en la zona y la consecuencia posterior de tener que adelantar líneas hasta medios para la creación de ventajas sin balón, hacen que el argumento de evitar estar expuestos a la espalda del defensa deba ser uno de los fundamentos principales en la tendencia hacia un ‘pressing individual’ con el poseedor. Partir desde la negación del discurso pero admitir como recurso ese tipo de ‘zona presionante’, proyectan la ejemplarización de la técnica del fuera de juego como vital a la hora de proyectar una construcción defensiva sin precedentes al más alto nivel, hasta ese momento.

Transmitir seguridad en el espacio determinado como máxima, a través de una creación de ventajas abusiva y en el tiempo justo para evitar la clave del pase atrás del rival, como así ocurrió frente a Brasil aunque sin efectividad relativa.

Dentro de todo este entramado definido desde un punto de vista complejo y basado en dos fundamentos futbolísticos de suma importancia en las dinámicas colectivas, el dominio posicional más el concepto del fuera de juego, sobresale Wim Rijsbergen que se antoja como clave en la realización óptima del control de las transiciones, fundamento real en el que se basa toda esta ‘filosofía zonal’ que publicitó Rinus Michels.


Wim Rijsbergen con la presencia de Arie Haan al fondo
Dorsal ‘17’ y único de natural defensa central en el once ‘oranje’ de aquel Mundial de 1974. Procedente del Feyernood que venía de ser campeón de la UEFAy Eredivisietrasla predominancia de aquel Ajax de Johan Cruyff y creado por Rinus Michels, ya en Barcelona.“Wim” destacaba por sus cualidades en el posicionamiento, élite táctica conjunto a una técnica en la salida de balón y en el corte, que hacían de él un jugador más que notable en un colectivo de excelsa exigencia. No podríamos minusvalorar a otros en esa construcción defensiva rozando la perfección, pero Rijsbergen era llamativo y no solo por su melena rubia sino por unas condiciones con aroma a futbolista moderno, factor decisivo a la hora de predominar en una fase del juego expuesta como clave.



Un ejemplo palpable de lo que fue esa innovación evocada por Rinus Michels y que concibió su alumno aventajado Johan Cruyff hasta ser asimilado por un “desconocido” como Wim Rijsbergen en ese control de las transición dentro de un dominio posicional que se repite como principal argumentación. ‘Filosofía zonal’ que ahora es adaptada por muchos en la élite pero que parte del escenario complejo que una Holanda decidió llevar hasta el detalle más poético para ser analizado.