tomado del diario correo del dia 7 de agosto de 2008: http://www.correoperu.com.pe/lima_columnistas.php?id=72930&p=1&ed=14
Muerte de un titán Hacía días que pensaba escribir algo sobre Solzhenitsin, pero me terminaba ganando la tónica diaria. Y lo hago consciente de que su nombre sólo significa algo para la gente mayor de 40 años, que además haya leído mucho, haya estado atenta al devenir internacional, haya sentido realmente lo que fue la Guerra Fría y conozca del poder de las ideologías. O sea, muy poca gente. Pero el hombre fue un titán, por más que se haya vuelto un reaccionario nacionalista-religioso en su vejez, y debemos hablar sobre él, sobre todo porque fue uno de los hombres clave que propiciaron la caída del comunismo viviendo bajo su opresión, junto al polaco Walesa, el yugoslavo Djila, el húngaro Nagy y el checo Dubcek. Estos caballeros erosionaron profundamente dicho sistema, ya sea denunciando su cruel totalitarismo (Solzhenitsin y Djilas), ya sea a punta de huelgas obreras (Walesa), ya sea encabezando gobiernos rebeldes al Imperio Soviético (Nagy en 1956 y Dubcek en 1968). Porque había que tener unos inmensos pantalones para enfrentarse a un orden que llegó con el estalinismo a unos niveles de crueldad y matanzas similares a los hitlerianos, sólo que aquí la carnicería no fue a gas ni étnica. Dicen que el Infierno es hirviente (con llamas que queman pero no alumbran, no se apagan y no consumen al condenado, como aclaraban los teólogos medievales), pero para Solzhenitsin debió ser un lugar más bien helado, pues si algo sintió fue el frío más extremo en una colonia penal cercana al Círculo Polar en el siberiano río Kolyma, al que lo envió primero Stalin por criticarlo en unas cartas. Fue el comienzo de su peregrinar por el Gulag (o Dirección General de Campos de Trabajo), como se conocían a las cárceles políticas soviéticas. Como éstas eran muchas y dispersas por la inmensidad rusa, tituló Archipiélago Gulag al libro que le dedicó a estos mataderos gélidos. Allí se suponía que se reeducaba a aquel que osara criticar al comunismo, pero la idea era más que se pudran y se mueran por el trato bestial. Recuerdo que tendría unos 14 años cuando hallé el libro por primera vez en la biblioteca paterna. Fui tan ingenuo que acudí al mapamundi a buscar esas islas al ver el título. Luego me metí a leerlo (°sí, era un adolescente aburrido¡) y me impactó mucho vitalmente. Me apabullaron lugares tan horrendos, pero lo que más me chocaba era que aún existiesen comunistas después de saber de eso. Cierto, ya sabía del espanto de los campos de concentración nazis, pero casi no existía nadie que defendiese a los hitlerianos, por lo menos abiertamente, como sí escuchaba a la izquierda local elevar loas ciegas a un sistema que volvía una cárcel ordenada la vida de los hombres o que mandaba al Infierno a quienes no les gustase ese penal. Desde allí llegué a la conclusión, que aún mantengo, de que para ser comunista a estas alturas tenías que ser muy hijo de puta y muy obtuso, pues éstos son iguales de malvados que los nazis: Abimael revalidó esta creencia. Tiempo después me encontré otra vez con Solzhenitsin. Esta vez fue en la universidad, donde un buen cura nos dio a leer su discurso de aceptación del Nobel. Me dejó con la boca abierta tanta profundidad. Recomiendo sinceramente leerlo, que es portentoso. Pueden hallarlo en www.laeditorialvirtual.com.ar
Aldo Mariátegui.
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viernes, 8 de agosto de 2008
martes, 5 de agosto de 2008
Alfredo Barnechea: La Mayoria de Uno: El otro capital escondido del Perú

3 de Agosto de 2008 El otro capital escondido del Perú Hay muchos grados en el desarrollo económico, pero acaso los países pueden agruparse en unos pocos peldaños.El primero es el de las economías de subsistencia, con ingresos per cápita, digamos, de 600 dólares al año. Son básicamente agrícolas, de baja productividad, y exportan poco (básicamente productos agrícolas). Generan poco ahorro, baja recaudación fiscal, y en consecuencia tienen poca inversión y poca infraestructura. Sólo la población parece crecer.El segundo peldaño es de las economías de unos 1,000 dólares. Exportan algo más, aunque todavía casi únicamente productos primarios, han mejorado los niveles de educación y las tasas de crecimiento de población han declinado, pero en general siguen atrapadas en los círculos viciosos de la pobreza.El tercer peldaño es el de las economías emergentes, con un ingreso de unos 4,000 dólares per cápita. Las exportaciones se han diversificado, comprenden manufacturas y servicios además de productos primarios, han resuelto los problemas, al menos básicos, de educación e infraestructura, aunque con graves asimetrías internas. Comienzan a tener niveles importantes de innovación (Brasil e India son a este respecto ejemplares).El cuarto peldaño es el de las economías basadas en la tecnología, con ingresos superiores a los 15,000 dólares per cápita. En ellas buena parte de la población económica tiene un grado universitario, y son sociedades basadas en la información.En todos los peldaños el Estado debe proveer infraestructura, además de leyes, pero mientras en los peldaños bajos del desarrollo se trata de infraestructura básica, en los peldaños altos se trata de conectividad o alta inversión en investigación.Según todos los índices, el Perú está entre las economías emergentes y, como todas ellas, alberga aún grandes bolsones de los peldaños bajos, pero tiene ya elementos de los peldaños altos, como masiva difusión de celulares o creciente demanda por Internet.El paso del tercer al cuarto peldaño es crucial, porque es el tránsito definitivo de commodities a tecnología, de los sectores de retornos decrecientes a los de retornos crecientes, que es lo que marca el acceso al desarrollo.En este tránsito, el Perú dispone de un capital oculto, de naturaleza decididamente extraordinaria.Hace aproximadamente una década, a mi amigo Donald Terry, hasta hace poco sobresaliente cabeza del Fondo Multilateral de Inversiones del BID, se le ocurrió medir las remesas de los emigrantes latinoamericanos en Estados Unidos. Ello reveló que eran una fuente oculta de capital latinoamericano.Aunque la crisis norteamericana ha golpeado ahora el monto de las remesas, la última encuesta arrojó que más de 12 millones de latinoamericanos enviaban a la región 45 mil millones de dólares por año. Lo interesante era que el producto bruto de esos emigrantes era 500,000 millones (y algunos creían que su poder de compra podía llegar hasta un trillón de dólares), lo que implicaba que remesaban menos del 10% y dejaban en la economía norteamericana más del 90% de lo que generaban. El 2006 le sugerí a Donald que hiciera un estudio semejante para España. En junio de ese año lo presentamos con Don en la Casa de América, junto con el entonces ministro de Trabajo español, Jesús Caldera. La constatación se repetía. 1'800 mil emigrantes enviaba unos 5,000 millones desde España.En ambos lados del Atlántico se trata de emigrantes de bajos ingresos y bajo nivel educativo. Pero ellos son sólo la punta del iceberg de un fenómeno más amplio. Porque hay otra fuga de latinoamericanos, que es el gran drenaje invisible de las economías latinoamericanas: todos los técnicos y científicos que abandonaron América Latina para siempre. Es un éxodo gigantesco de capital humano.Hasta donde sé, nadie ha reunido la cifra exacta, pero sólo el Perú debe disponer de miles de PHDs, o doctorados, que viven y trabajan en los países desarrollados.Mi hipótesis es que pueden cumplir un papel semejante al de la diáspora india. Esta ha sido un insumo crucial del despegue indio de los últimos quince años. Salieron por legión, durante décadas, expulsados por lo que se conoce como la tasa hindú de crecimiento, graduados de los grandes centros educativos creados por Nehru, hacia Sillicon Valley por ejemplo. Nunca volvieron (muchos de ellos son cabeza de grandes corporaciones mundiales, Pepsi por ejemplo), pero cuando la banda ancha y la explosión de la fiebre óptica acható la economía mundial (según la fórmula de Thomas Friedman), regresaron digitalmente y crearon entre otras cosas el boom del outsourcing en India.Otro ejemplo de diáspora es Irlanda. Una parte escondida del éxito del tigre céltico fue atraer el capital financiero de inversores de origen irlandés, pero por otra crear una Red Irlanda de científicos.Sugiero que el Perú use estos ejemplos, y cree una plataforma para repatriar digitalmente a ese capital humano, educado originalmente en nuestras universidades, ahora disperso por el mundo, aunque concentrado primordialmente en Estados Unidos. Hay profesores de biología molecular en Berkeley, de biomedicina en Harvard, de ingeniería de sistemas en MIT, para no mencionar sino unos pocos casos de gente que traté estos últimos años. Podrían replicar en tiempo real laboratorios de primer mundo, cursos universitarios de calidad mundial, iniciativas conjuntas con universidades peruanas para investigaciones y desarrollo de patentes, plataformas para la difusión y distribución de tecnologías.Este año el Perú habrá tenido dos cumbres mundiales. Propongo al Presidente García que convoque el próximo año otra cumbre, una cumbre de esa diáspora científica peruana. Nos sorprenderemos de los proyectos específicos que saldrían, que serían un insumo extraordinario para ese salto al mundo de la tecnología, ese paso al cuarto peldaño final del desarrollo. Es otro capital escondido para el desarrollo peruano.
Alfredo Barnechea3 de Agosto de 2008 .
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20 de Julio de 2008
¿Cómo pasamos de crecimiento a desarrollo?
Mientras domine el debate económico, y rodee tan aptamente a los gobernantes, no pasaremos del crecimiento al desarrollo
Cada país tiene que hacerse, cada cierto tiempo, una pregunta: ¿dónde estaremos de aquí a 20, o a 30 años?.Este ejercicio de futuro, esta esencial planificación estratégica, es casi elemental en las empresas privadas, pero por alguna extraña razón se le ha vedado a los Estados. Así, un liberalismo extremo ha impedido que los gobiernos hagan una parte crucial de su trabajo, que es responder esa pregunta de futuro.Para responderla, cada país tiene que analizar los cuellos de botella que traban su funcionamiento.En el Perú de hoy, entre numerosos desafíos, tenemos cuatro cuestiones primordiales que afrontar.La primera es cómo distribuimos la renta nacional. Esto supone cómo distribuimos recursos entre el gobierno central y todos los gobiernos locales, y cómo usamos dichos recursos como instrumentos de cohesión regional y cohesión social. Asociado a eso se encuentra cómo somos más eficientes en los gastos públicos.Supone también una discusión profunda sobre cómo usar la renta de los recursos naturales para financiar futuro. Esta es una cuestión universal que afrontan todos los países con recursos. Por ejemplo Brasil ha suspendido las concesiones abiertas para hidrocarburos, una vez que Petrobras confirmó hallazgos extraordinarios de petróleo y gas. Su presidente, José Sergio Gabrieli, dijo que sería como licitar boletos de lotería premiados. Otro ejemplo distinto es Chile, que agrupó hace unos años las regalías en un fondo de competitividad.La segunda cuestión es cómo usaremos la energía, la herramienta principal de la economía y la estrategia en el mundo de hoy. Sorprendentemente, no ha habido una discusión seria sobre nuestra matriz energética.Esta es también una cuestión universal, que todos los países tienen que responder. Toda la política de la administración Bush, por ejemplo, está fundada sobre una visión (probablemente equivocada) sobre el control de los recursos de energía en el planeta.En este aspecto, la bendición de la naturaleza nos ha otorgado más poderes de los que creíamos. Es probable que dispongamos, por ejemplo, en la cuenca de Madre de Dios, de más gas del que creíamos (Camisea representaba 12.9 TCF o trillones de pies cúbicos, y quizá tengamos algunas veces esa cifra, aunque tendremos que esperar a principios del 2010 para confirmarlo).La discusión de la matriz energética envuelve cómo usamos el gas, y cómo le asignamos un precio razonable. Al escribir esta columna, el Henry Hub de Lousiana (que es lo que más se parece a un parámetro mundial para el gas) arrojaba un precio de más de 10 dólares por cada millón de BTUs (nombre que procede, como se sabe, de las unidades térmicas británicas), pero cualquier generadora de electricidad en Perú pagaría sólo un 20% de ese precio, sin contar que los precios para boca de pozo (sobre las que se calculan las regalías) no sobrepasan el dólar. La consultora Cambridge Energy Research acaba de estimar que para abril del 2009, cada millar de metros cúbicos costará 730 dólares, o 21 dólares el millón de BTUs. Ligado a esto, en esa matriz, está el tema del agua. Aunque distribuida desigualmente en la compleja geografía peruana, somos una potencia en agua. ¿La usamos más para generar electricidad, y reservamos el gas para petroquímica, o acero, o cualquier otro uso con valor? Estamos ante una excepcional ventana de oportunidad en el tema de la energía.La tercera cuestión es la del sur andino, y cómo lo integramos mejor en el crecimiento. La relación entre Costa y Andes constituye el diálogo inmemorial de la civilización peruana. En mi última columna hice un planteamiento sobre esto.La cuarta cuestión es también universal, la afrontan todos los países, y es cómo nos dotamos de una educación para la competencia global. En esta, intercambiamos materias primas, productos físicos pero, a la postre, intercambiamos lo que en inglés, la lengua franca de la globalización, se llaman skills, que no son otra cosa que productos educativos. Según algunos estudios, 38% de los graduados universitarios tiene salarios de pobreza. En otras palabras, son graduados que los mercados no necesitan. Al mismo tiempo, faltan muchos empleos específicos en el Perú de hoy en expansión. Este desbalance es una demostración que algo profundo, estructural, no funciona en la educación peruana. Responder estas cuatro cuestiones, permitiría pasar de crecimiento simple a desarrollo, que implica crecimiento pero es mucho más que él, y representa la multiplicación de capacidades, equitativamente distribuidas, en una sociedad.¿Qué necesita una nación para lograr el desarrollo económico? En su último libro, Common Wealth, cuyo subtítulo es economía para un planeta lleno o sobrepoblado, Jeffrey Sachs dice que debe haber adecuado ahorro interno, un sector externo competitivo que produzca para pagar la tecnología que se importe, un gobierno financieramente sólido para proveer infraestructura que complemente la inversión privada, y la capacidad de adaptar tecnologías internacionales a las condiciones locales, ecológicas y de otra índole.El Perú dispone hoy de todas ellas, indispensables para un despegue. ¿Qué le falta? ¿No le faltará más Estado, quiero decir, mejor Estado?.Hace unos meses asistí en Washington a la presentación del informe de la Comisión sobre Crecimiento y Desarrollo, coordinada por el premio Nobel Michael Spence. A lo largo de dos años de trabajo analizaron 13 economías que habían crecido más de 7% al menos 25 años del periodo que comenzó en 1950: Botsuana, Brasil, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, Malta, Omán, Singapur, Taiwán y Tailandia. Fomentar el desarrollo, concluía, requiere inversiones en infraestructura, y una industria local sólida nacida generalmente de subsidios públicos y respaldada por los gobiernos. Además de ello, educación y salud determinan también el progreso de las naciones.Este informe no se está comentando en el Perú. La élite, mitad intelectual mitad mediática, que domina el debate económico, gira en torno a ideas opuestas, que se han demostrado a lo largo del último cuarto de siglo, insuficientes. Mientras domine el debate económico, y rodee tan aptamente a los gobernantes, no pasaremos del crecimiento al desarrollo.Alfredo Barnechea20 de Julio de 2008
Alexander Solzhenitsyn: Discurso en Harvard
Alexander SolzhenitsynDiscurso de graduación en Harvard,Jueves, 8 de Junio, 1978
Estoy sinceramente complacido de estar con ustedes con en esta ocasión ocasión del 327° año lectivo en esta antigua e ilustre universidad. Vayan mis felicitaciones y mis mejores deseos para todos aquellos que hoy se gradúan.El lema de Harvard es "Veritas." Muchos de ustedes ya han aprendido y otros lo aprenderán a lo largo de sus vidas que la verdad nos elude si no nos esforzamos plenamente en seguirla. E incluso mientras nos elude, la ilusión por conocerla todavía persiste y nos lleva a algunos desaciertos. Además, la verdad raramente es grata; casi siempre es amarga. También hay algunas amarguras en mi discurso de hoy. Pero deseo suscitar esa ansiedad no como un adversario sino como un amigo.Hace tres años en Estados Unidos, dije ciertas cosas que parecían inaceptables. Hoy, sin embargo, mucha gente coincide con lo que yo he dicho...Un mundo dividido en pedazosPor Alexander SolzhenitsynLa división del mundo de hoy es perceptible incluso contemplado superficialmente. Cualquiera de nuestros contemporáneos rápidamente identificaría dos potencias mundiales, cada una de ellas capaz de destruir enteramente a la otra. Sin embargo, la comprensión de esta división a menudo está limitada a la concepción política, a la ilusión de que el peligro puede ser conjurado mediante negociaciones diplomáticas exitosas o por un cuidadoso equilibrio de fuerzas armadas. La verdad es que esta división es mucho más profunda y más alienante; la ruptura es mayor de lo que puede parecer a primera vista. Esta profunda y múltiple ruptura conlleva el peligro de múltiples desastres para todos nosotros, según la antigua verdad de que un Reino – en este caso, nuestra Tierra – divido contra sí mismo no puede subsistir.Mundos contemporáneosAhí está el concepto del Tercer Mundo: así pues, ya tenemos tres mundos. Indudablemente, sin embargo, el número es incluso mayor, sólo que estamos demasiado lejos para verlo. Algunas antiguas culturas autónomas están arraigadas profundamente, especialmente si se han extendido sobre la mayor parte de la Tierra, constituyendo un mundo autónomo, llenas de acertijos y sorpresas para el pensamiento Occidental. Como mínimo, debemos incluir en esa categoría a China, la India, el mundo musulmán y África, si efectivamente aceptamos la aproximación de mirar las dos últimas como unidades compactas. Durante mil años Rusia ha pertenecido a tal categoría, aunque el pensamiento Occidental sistemáticamente cometa el error de negarle su carácter autónomo, y por ello nunca la entendió, del mismo modo que hoy Occidente no comprende a Rusia en la cautividad comunista. Puede ser que en años pasados Japón ha sido cada vez más como una parte distante de Occidente, no quiero opinar sobre eso aquí; pero, Israel, por ejemplo, pienso que permanece separado del mundo Occidental aunque sólo sea porque su sistema estatal permanece ligado a la religión.Hace relativamente poco tiempo el pequeño mundo de la Europa moderna fácilmente incautaba colonias por todo el globo, no sólo sin ninguna resistencia, sino también, por lo general, con desprecio de los posibles valores de los pueblos conquistados hacia la vida. En este sentido, tuvo un éxito abrumador, no hubo fronteras geográficas para ello. La sociedad Occidental se expandió como un triunfo de humana independencia y poder. Y de repente, en el siglo XX, se descubre su fragilidad e inconsistencia. Ahora vemos que las conquistas probaron ser de corta y precaria vida, y este giro señala los defectos en la visión del mundo con que Occidente contemplaba dichas conquistas. Las relaciones con el antiguo mundo colonial ahora se han tornado en su contra y el mundo Occidental a menudo llega a extremos de obsequiosidad, pero aún es difícil estimar la factura total que los antiguos países coloniales presentarán a Occidente; es difícil predecir si la entrega no sólo de las últimas colonias, sino de todo lo que posee será suficiente para que saldar esa cuenta.ConvergenciaCon todo, la ceguera de la superioridad continúa con molestia para todos y sostiene la creencia de que, por todas partes, vastas regiones de nuestro planeta deberían desarrollarse y madurar hasta alcanzar el nivel actual del sistema político occidental, que en teoría es el mejor y en la práctica el más atractivo. Existe la creencia de que todos aquellos otros mundos están sólo siendo temporalmente impedidos por débiles gobiernos, o por fuertes crisis, o por su propia barbarie o incomprensión para tomar la vía de las democracias pluralista Occidentales y adoptar su forma de vida. Los países son evaluados y juzgados según el incremento de su progreso en esta dirección. Sin embargo, esta concepción es el fruto de la incomprensión occidental de la esencia de los otros mundos; es un resultado de medirlos equivocadamente a todos con el mismo criterio occidental. La imagen real del desarrollo de nuestro planeta es completamente diferente.La angustia provocada por un mundo dividido hizo nacer la teoría de la convergencia entre los principales países Occidentales y la Unión Soviética. Es una teoría tranquilizadora que pasa por alto el hecho que esos mundos no se están evolucionando similarmente; ni tampoco uno puede ser transformado en otro sin el uso de la violencia. Además, la convergencia inevitablemente implica la aceptación de los defectos de la otra parte, y esto es difícilmente deseable.Si yo estuviera hoy hablando en un auditorio en mi país, examinando el diseño general de la ruptura del mundo me habría concentrado en las calamidades del Este. Pero dado mi forzado exilio en el Oeste desde hace cuatro años, y ya que mi audiencia es occidental, pienso que puede ser de mayor interés concentrarme en ciertos aspectos del Occidente en nuestros días, tal como los veo.El declive de la valentíaLa merma de coraje puede ser la característica más sobresaliente que un observador imparcial nota en Occidente en nuestros días. El mundo Occidental ha perdido en su vida civil el coraje, tanto global como individualmente, en cada país, en cada gobierno, cada partido político y por supuesto en las Naciones Unidas. Tal descenso de la valentía se nota particularmente en las élites gobernantes e intelectuales y causa una impresión de cobardía en toda la sociedad. Desde luego, existen muchos individuos valientes pero no tienen suficiente influencia en la vida pública. Burócratas, políticos e intelectuales muestran esta depresión, esta pasividad y esta perplejidad en sus acciones, en sus declaraciones y más aún en sus autojustificaciones tendientes a demostrar cuán realista, razonable, inteligente y hasta moralmente justificable resulta fundamentar políticas de Estado sobre la debilidad y la cobardía. Y este declive de la valentía es acentuado irónicamente por las explosiones ocasionales de cólera e inflexibilidad de parte de los mismos funcionarios cuando tienen que tratar con gobiernos débiles, con países que carecen de respaldo, o con corrientes desacreditadas, claramente incapaces de ofrecer resistencia alguna. Pero quedan mudos y paralizados cuando tienen que vérselas con gobiernos poderosos y fuerzas amenazadoras, con agresores y con terroristas internacionales.¿Habrá que señalar que, desde la más remota antigüedad, la pérdida de coraje ha sido considerada siempre como el principio del fin?BienestarCuando se formaron los Estados occidentales modernos, se proclamó como principio fundamental que los gobiernos están para servir al hombre y que éste vive para ser libre y alcanzar la felicidad. (Véase, por ejemplo, la Declaración de Independencia norteamericana). Ahora, por fin, durante las últimas décadas, el progreso tecnológico y social ha permitido la realización de esas aspiraciones: el Estado de Bienestar. Cada ciudadano tiene garantizada la deseada libertad y los bienes materiales en tal cantidad y calidad como para garantizar en teoría el alcance de la felicidad, en el sentido moralmente inferior en que ha sido entendida durante estas últimas décadas. En el proceso, sin embargo, ha sido pasado por alto un detalle psicológico: el constante deseo de poseer cada vez más cosas y un nivel de vida cada vez más alto, con la obsesión que esto implica, ha impreso en muchos rostros occidentales rasgos de ansiedad y hasta de depresión, aunque sea habitual ocultar cuidadosamente estos sentimientos. Esta tensa y activa competencia ha venido a dominar todo el pensamiento humano y no abre, en lo más mínimo, el camino hacia el libre desarrollo espiritual. Se ha garantizado la independencia del individuo a muchos tipos de presión estatal; la mayoría de las personas gozan del bienestar en una medida que sus padres y abuelos no hubieran siquiera soñado con obtener; ha sido posible educar a los jóvenes de acuerdo con estos ideales, conduciéndolos hacia el esplendor físico, felicidad, posesión de bienes materiales, dinero y tiempo libre, hasta una casi ilimitada libertad de placeres. De este modo ¿quién renunciaría ahora a todo esto? ¿Por qué y en beneficio de qué habría uno de arriesgar su preciosa vida en la defensa del bien común, especialmente en el nebuloso caso que la seguridad de la propia nación tuviera que ser defendida en algún lejano país?Incluso la biología nos dice que la seguridad y el bienestar extremo habitual no resultan ventajosos para un organismo vivo. Hoy, el bienestar en la vida de la sociedad Occidental ha comenzado a revelar su máscara perniciosa.Vida legalistaLa sociedad occidental ha elegido para si misma la organización más adecuada a sus fines, basados, diría, en la letra de la ley. Los límites de lo correcto y de los derechos humanos se encuentran determinados por un sistema de leyes, cuyos límites son muy amplios. La gente en Occidente ha adquirido una considerable capacidad para usar, interpretar y manipular la ley (aun cuando estas leyes tienden a ser tan complicadas que la persona promedio no puede ni comprenderlas sin la ayuda de un experto). Todo conflicto se resuelve de acuerdo a la letra de la ley y este procedimiento está considerado como una solución perfecta. Si uno está a cubierto desde el punto de vista legal, ya nada más es requerido. Nadie mencionaría que, a pesar de ello, uno podría seguir sin tener razón. Exigir una autolimitación o una renuncia a estos derechos, convocar al sacrificio y a asumir riesgos con abnegación, sonaría a algo simplemente absurdo. El autocontrol voluntario es algo casi desconocido: todo el mundo se afana por lograr la máxima expansión posible del límite extremo impuesto por los marcos legales. (Una compañía petrolera es legalmente libre de culpa cuando compra la patente de un nuevo tipo de energía para prevenir su uso. Un fabricante de un producto alimenticio es legalmente libre de culpa cuando envenena su producto para darle más larga vida: después de todo, la gente es libre no comprarlo.)He pasado toda mi vida bajo un régimen comunista y les diré que una sociedad carente de un marco legal objetivo es algo terrible, en efecto. Pero una sociedad sin otra escala que la legal tampoco es completamente digna del hombre. Pero una sociedad basada sobre los códigos de la ley, y que nunca llega a algo más elevado, pierde la oportunidad de aprovechar a pleno todo el rango completo de las posibilidades humanas. Un código legal es algo demasiado frío y formal como para poder tener una influencia beneficiosa sobre la sociedad. Siempre que el fino tejido de la vida se teje de relaciones juridicistas, se crea una atmósfera de mediocridad moral, que paraliza los impulsos más nobles del hombre.Y será simplemente imposible enfrentar los conflictos de este amenazante siglo con tan sólo el respaldo de una estructura legalista.La orientación de la libertadLa sociedad occidental actual nos ha hecho ver la diferencia que hay entre una libertad para las buenas acciones y la libertad para las malas. Un estadista que quiera lograr algo importante y altamente constructivo para su país está obligado a moverse con mucha cautela y hasta con timidez. Miles de apresurados (e irresponsables) críticos estarán pendiente de él. Constantemente será desairado por el parlamento y por la prensa. Tendrá que demostrar que cada uno de sus pasos está bien fundamentado y es absolutamente impecable. El resultado final es que una gran persona, auténticamente extraordinaria, no tiene ninguna posibilidad de imponerse. Se le pondrán docenas de trampas desde el mismo inicio. Y de esta manera la mediocridadEn todas partes es posible, y hasta fácil, socavar el poder administrativo. De hecho, este poder ha sido drásticamente debilitado en todos los países occidentales. La defensa de los derechos individuales ha alcanzado tales extremos que deja a la sociedad totalmente indefensa contra ciertos individuos. Es hora, en Occidente, de defender no tanto los derechos humanos sino las obligaciones humanas.Por el otro lado, a la libertad destructiva e irresponsable se le ha concedido un espacio ilimitado. La sociedad ha demostrado tener escasas defensas contra el abismo de la decadencia humana; por ejemplo, contra el abuso de la libertad que conduce a la violencia moral contra los jóvenes bajo la forma de películas repletas de pornografía, crimen y horror. Todo esto es considerado como parte integrante de la libertad, y se asume que está teóricamente equilibrado por el derecho de los jóvenes a no mirar y a no aceptar. De este modo, la vida organizada en forma legalista demuestra su incapacidad para defenderse de la corrosión de lo perverso.¿Y qué podemos decir de los oscuros ámbitos de la criminalidad? Los límites legales (especialmente en los Estados Unidos) son lo suficientemente amplios como para alentar no sólo la libertad individual sino también el abuso de esta libertad. El culpable puede terminar sin castigo, o bien obtener una compasión inmerecida, todo ello con el apoyo de miles de defensores en la sociedad. Cuando un gobierno seriamente se pone a erradicar la subversión, la opinión pública inmediatamente lo acusa de violar los derechos civiles de los terroristas. Hay una buena cantidad de estos casos.El sesgo de la libertad hacia el mal se ha producido en forma gradual, pero evidentemente emana de un concepto humanista y benevolente según el cual el ser humano – el rey de la creación – no es portador de ningún mal intrínseco y todos los defectos de la vida resultan causados por sistemas sociales descarriados que, por consiguiente, deben ser corregidos. Sin embargo y extrañamente, a pesar de que las mejores condiciones sociales han sido logradas en Occidente, sigue subsistiendo una buena cantidad de crímenes; incluso hay considerablemente más criminalidad en Occidente que en la pauperizada y legalmente arbitraria sociedad soviética. (Es cierto que hay una multitud de prisioneros en nuestros campos de concentración acusados de ser criminales, pero la mayoría de ellos jamás cometió crimen alguno. Simplemente trataron de defenderse de un Estado ilegal que recurría al terror fuera de un marco jurídico).La orientación de la prensaLa prensa, por supuesto, goza de la más amplia libertad. (Voy a usar el término “prensa” para referirme a todos los medios de difusión masiva.) Pero ¿cómo utiliza esta libertad?Aquí, otra vez, la suprema preocupación es no infringir el marco legal. No existe una auténtica responsabilidad moral por la distorsión o la desproporción. ¿Qué clase de responsabilidad tiene el periodista de un diario frente a sus lectores o frente a la historia? Cuando se ha llevado a la opinión pública hacia carriles equivocados mediante información inexacta o conclusiones erradas ¿conocemos algún caso en que el mismo periodista o el mismo diario lo hayan reconocido pidiendo disculpas públicamente? No. Eso perjudicaría las ventas. Una nación podrá sufrir las peores consecuencias por un error semejante, pero el periodista siempre saldrá impune. Lo más probable es que, con renovado aplomo, sólo empezará a escribir exactamente lo contrario de lo que dijo antes.Dado que se exige una información instantánea y creíble, se hace necesario recurrir a presunciones, rumores y suposiciones para rellenar los huecos; y ninguno de ellos será desmentido. Quedarán asentados en la memoria del lector. ¿Cuántos juicios apresurados, inmaduros, superficiales y engañosos se expresan todos los días, primero confundiendo a los lectores y luego dejándolos colgados? La prensa puede, o bien asumir el papel de la opinión pública, o bien puede pervertirla. De este modo podemos tener a terroristas glorificados como héroes; o bien ver cómo asuntos secretos pertenecientes a la defensa nacional resultan públicamente revelados; o podemos ser testigos de la desvergonzada violación de la privacidad de personas famosas bajo el eslogan de “todo el mundo tiene derecho a saberlo todo”. (Aunque éste es el falso eslogan de una falsa era. De un valor muy superior es el desacreditado derecho de las personas a no saber; que no se abarroten sus divinas almas con chismes, estupideces y habladurías vanas. Una persona que trabaja y que lleva una vida plena de sentido, no tiene ninguna necesidad de este excesivo y sofocante flujo de información.)Precipitación y superficialidad son la enfermedad psíquica del vigésimo siglo y más que en cualquier otro lugar esta enfermedad se refleja en la prensa. El análisis profundo de un problema es anatema para la prensa. Se queda en fórmulas sensacionalistas.Sin embargo, así como está dispuesta, la prensa se ha convertido en el mayor poder dentro de los países occidentales, excediendo el de las legislaturas, los ejecutivos y los judiciales Entonces, uno quisiera preguntar: ¿en virtud de qué norma ha sido elegida y ante quién es responsable? En el Este comunista, a un periodista abiertamente se lo designa como funcionario del Estado. Pero ¿quién ha elegido a los periodistas occidentales que ocupan esta posición de poder, y por cuanto tiempo, y con qué prerrogativas?Existe todavía otra sorpresa para alguien que viene del Este totalitario con su prensa rigurosamente unificada. Uno descubre una común tendencia de preferencias dentro de la generalidad de la prensa occidental (el espíritu de la época), modelos de juicio generalmente aceptados, y quizás hasta intereses corporativos comunes, con lo que el efecto resultante no es el de la competencia sino el de la unificación. Existe una libertad irrestricta para la prensa, pero no para los lectores, porque los diarios transmiten mayormente, de un modo forzado y sistemático, aquellas opiniones que no se contradicen en forma demasiado abierta con su propia opinión y con la tendencia general mencionada.Una moda en el pensamientoSin ninguna censura en Occidente, las tendencias de moda en el pensamiento y en las ideas resultan fastidiosamente separadas de aquellas que no están de moda y estas últimas, sin llegar a ser jamás prohibidas, tienen muy escasas posibilidades de verse reflejadas en periódicos y libros, o de ser escuchadas en universidades. Vuestros académicos son libres en un sentido legal, pero están acorralados por la moda del capricho predominante. No existe la violencia explícita del Este; pero una selección impuesta por la moda y por la necesidad de acomodarse a las normas masivas, frecuentemente impide que las personas con mayor independencia de criterio contribuyan a la vida pública. Hay una peligrosa tendencia a formar una manada, apagando las iniciativas exitosas. En los Estados Unidos he recibido cartas de personas altamente inteligentes – como, por ejemplo, el maestro de un pequeño colegio lejano- que hubiera podido hacer mucho por la renovación y salvación de su país, pero su país no pudo escucharlo porque los medios no le ofrecían un foro adecuado. Esto da lugar a fuertes prejuicios masivos, a una ceguera que es peligrosa en nuestra dinámica era. Un ejemplo de ello es la interpretación autocomplaciente del estado de cosas en el mundo contemporáneo que funciona como una especie de armadura puesta alrededor de la mente de las personas, a punto tal que las voces humanas de diecisiete países de Europa Oriental y del Lejano Oriente asiático no pueden perforarla. Sólo se terminará rompiendo por la inexorable palanca de los acontecimientos.He mencionado algunos pocos rasgos de la vida occidental que sorprenden y asombran a un recién llegado a este mundo. El propósito y los alcances de esta disertación me impiden continuar con este examen, particularmente en lo relacionado con el impacto que estas características tienen sobre importantes aspectos de la vida de una nación, tales como la educación, tanto la elemental como la avanzada en artes y humanidades.SocialismoEstá casi universalmente aceptado que Occidente le muestra al resto del mundo el camino hacia el desarrollo económico exitoso, aún cuando en los últimos años ha sido perturbado fuertemente por una caótica inflación. Con todo, muchas personas que viven en Occidente están insatisfechas con su propia sociedad. La desprecian o la acusan de no estar ya al nivel de lo que requiere la madurez de la humanidad. Y esto empuja a muchos a inclinarse por el socialismo, lo cual es una falsa y peligrosa tendencia.Espero que ninguno de los presentes sospechará que expreso mi crítica parcial al sistema occidental a fin de sugerir al socialismo como una alternativa. No. Con la experiencia que tengo de un país en dónde el socialismo ha sido instituido, no hablaré de una alternativa así. El matemático Igor Shafarevich, miembro de la Academia Soviética de Ciencias, ha escrito un libro brillantemente argumentado titulado “Socialismo”, en el cual efectúa un penetrante análisis histórico y demuestra que el socialismo, de cualquier tipo o matiz, conduce a la destrucción total del espíritu humano y a la nivelación de la humanidad en la muerte. El libro de Shafarevich fue publicado en Francia hace ya casi dos años y hasta el presente no se ha encontrado a nadie capaz de refutarlo. Dentro de poco, se publicará en inglés en los Estados Unidos.No es un modeloPero si alguien me preguntara, en cambio, si yo propondría a Occidente, tal como es en la actualidad, como modelo para mi país, francamente respondería en forma negativa. No. No recomendaría vuestra sociedad como un ideal para la transformación de la nuestra. A través de profundos sufrimientos, las personas en nuestro país han tenido un desarrollo espiritual de tal intensidad que el sistema occidental, en su presente estado de agotamiento, ya no aparece como atractivo. Incluso las características de vuestra vida que acabo de enumerar resultan extremadamente entristecedoras.Un hecho que no puede ser cuestionado es el debilitamiento de la personalidad humana en Occidente mientras que en el Este esa personalidad se ha vuelto más firme y más fuerte. Seis décadas para nuestra gente y tres décadas para la de Europa Oriental; durante todo este tiempo hemos pasado por un entrenamiento espiritual que aventaja, de lejos, a lo experimentado por Occidente. La compleja y mortal presión de la vida cotidiana ha producido personalidades más fuertes, más profundas y más interesantes que las generadas por el bienestar estandardizado de Occidente. Por lo tanto, si nuestra sociedad hubiese de ser transformada en la vuestra, ello significaría una mejora en determinados aspectos, pero también un empeoramiento en algunos puntos particularmente significativos. Por supuesto, una sociedad no puede permanecer indefinidamente en un abismo de arbitrariedad legal como es el caso en nuestro país. Pero también le resultará denigrante elegir la automática suavidad legalista, como es vuestro caso. Después de décadas de sufrimiento, violencia y opresión, el alma humana anhela cosas más altas, más cálidas y más puras que las ofrecidas por los hábitos de convivencia masiva introducidos por la invasión repugnante de la publicidad, el aturdimiento televisivo y la música insoportable.Todo esto es visible para numerosos observadores de todos los mundos de nuestro planeta. Resulta cada vez menos probable que el estilo de vida occidental se convierta en el modelo a seguir.Hay advertencias significativas de la historia para una sociedad amenazada de muerte. Tal es, por ejemplo, la decadencia del arte, o la carencia de grandes estadistas. Hay otras advertencias abiertas y evidentes, también. El centro de su democracia y de su cultura se lesiona tan sólo por la ausencia de energía eléctrica por algunas horas, pues repentinamente muchedumbres de ciudadanos americanos comienza a saquear y a causar estrago. La capa superficial de protección debe ser muy delgada, lo que indica que el sistema social resulta inestable y malsano.Pero la lucha por nuestro planeta, en lo físico y en lo espiritual, esa lucha de proporciones cósmicas no es una vaga cuestión del futuro. Ya ha comenzado. Las fuerzas del mal ya han lanzado su ofensiva decisiva. Podríais sentir su presión pero vuestros monitores y vuestras publicaciones todavía están llenas de las obligatorias sonrisas y de los brindis con los vasos en alto. ¿A qué viene tanta alegría?MiopíaAlgunos representantes muy bien conocidos de su sociedad, tales como George Kennan, dicen: no podemos aplicar criterios morales a la política. Así mezclamos el bien y el mal, lo derecho y lo torcido y damos oportunidad para el triunfo absoluto del Mal en el mundo. Por el contrario, sólo los criterios morales puede ayudar a Occidente contra la estrategia bien prevista del mundo del comunismo. No hay otros criterios. Las consideraciones prácticas u ocasionales de cualquier clase serán barridas inevitablemente por la estrategia comunista. Después que se ha alcanzado un cierto nivel del problema, el pensamiento legalista induce a la parálisis; evita que uno vea el tamaño y significado de los acontecimientos reales.A pesar de la abundancia de información, o quizá debido a ella, Occidente tiene dificultades para entender la realidad tal como es. Ha habido predicciones ingenuas por algunos expertos americanos que creyeron que Angola se convirtió en el Vietnam de la Unión Soviética o que la expedición cubana en África sería detenida por la especial atención de Estados Unidos a Cuba. El consejo de Kennan a su propio país - comenzar el desarme unilateral - pertenece a la misma categoría. ¡Si usted supiera cómo se ríen de sus magos políticos los funcionarios del Moscow Old Square [1]! En cuanto a Fidel Castro, él francamente desprecia a Estados Unidos, enviando a sus tropas a aventuras distantes estando su país junto al de ustedes.Sin embargo, el error más cruel ocurrió con la incomprensión de la guerra de Vietnam. Algunos querían sinceramente que todas las guerras se detuvieran cuanto antes; otros creyeron que debería haber lugar para la autodeterminación en Vietnam, o en Camboya, como vemos hoy con claridad particular. Pero los miembros del movimiento pacifista de Estados Unidos participaron en la traición de lejanas naciones del Este, en un genocidio, y en el sufrimiento impuesto hoy a 30 millones de personas de aquellos países. ¿Esos pacifistas convencidos oyen los gemidos que vienen de allá? ¿Entienden su responsabilidad hoy? ¿O prefieren no oír? La CIA americana perdió su nervio y como consecuencia el peligro se ha acercado mucho más a los Estados Unidos. Pero no hay conocimiento de esto. La miopía de los políticos que firmaron una precipitada capitulación en Vietnam aparentemente dieron a América un respiro de despreocupación; sin embargo, un Vietnam multiplicado por cien asoma ahora sobre ustedes. Ese Vietnam pequeño había sido una advertencia y una ocasión para movilizar el valor de la nación. Pero si una América completamente apertrechada sufrió una verdadera derrota por un pequeño país comunista, ¿cómo puede Occidente esperar permanecer firme en el futuro?Ya he tenido ocasión de decir que en el siglo XX la democracia no ha ganado ninguna guerra importante sin la ayuda y protección de un aliado continental cuya filosofía e ideología no preguntó. En la Segunda Guerra Mundial contra Hitler, en vez de ganar esa guerra con sus propias fuerzas, que habrían sido ciertamente suficientes, la democracia occidental cultivó a otro enemigo con más poder todavía, pues Hitler nunca tuvo tantos recursos y tanta gente, ni ofreció ideas atractivas, ni tuvo una gran cantidad de partidarios en el oeste -- una quinta columna potencial -- como la Unión Soviética. Actualmente, algunas voces occidentales han hablado ya de obtener la protección de un tercer poder contra la agresión en el próximo conflicto mundial, si lo hay; en este caso el protector sería China. Pero no le desearía tal protector a ningún país en el mundo. Primero de todo, es otra vez una alianza con el Mal; además, concedería a Estados Unidos un plazo, pero cuando a última hora China con sus mil millones personas se volteara armada con las armas americanas, América misma caería presa de un genocidio similar al que se esta perpetrado en Camboya en nuestros días.Pérdida de voluntadPero ningún arma, no importa cuál sea su poder, pueden ayudar a Occidente mientras no supere la pérdida de su fuerza de voluntad. En un estado de la debilidad psicológica, las armas se convierten en una carga para el lado de quienes capitulan. Para defenderse, uno debe también estar preparado para morir; esta preparación escasea en una sociedad educada en el culto del bienestar material. Nada queda entonces, solamente las concesiones, intentos de ganar tiempo y la traición. Así, en la vergonzosa conferencia de Belgrado los diplomáticos del Occidente libre entregaron en su debilidad la frontera donde los miembros de los Grupos Vigilantes de Helsinki están sacrificando sus vidas.El pensamiento occidental ha llegado a ser conservador: la situación del mundo debe permanecer como está a cualquier coste, allí no debe ser ningún cambio. Este sueño debilitante de un status quo irreformable es el síntoma de una sociedad que ha llegado al final de su desarrollo. Uno debe ser ciego para no ver que los océanos ya no pertenecen a Occidente, mientras que la tierra bajo su dominio sigue disminuyendo. Las dos llamadas guerras mundiales (en realidad todavía estaban lejos de tener esa escala mundial) han significado la autodestrucción interna del pequeño y progresivo Occidente que ha preparado así su propio final. La siguiente guerra (que no tiene que ser atómica y no creo que lo sea) puede quemar la civilización occidental para siempre.Enfrentando tales peligros, con tantos valores históricos en su pasado, con tan alto nivel de realización de la libertad y de devoción a la libertad, ¿cómo es posible perder en tal grado la voluntad para defenderse?Humanismo y sus consecuencias¿Cómo es que se ha producido esta adversa relación de fuerzas? ¿Cómo es que Occidente ha caído de su marcha triunfal hasta su debilidad presente? ¿Acaso han existido desvíos fatales y pérdidas de orientación en su desarrollo? No parece ser así. Occidente se mantuvo avanzando en forma constante de acuerdo a sus proclamadas intenciones sociales, a la par de su asombroso progreso tecnológico. Y súbitamente se ha encontrado en su posición actual de debilidad.Esto significa que el error debe estar en la raíz, en la misma base del pensamiento humano de los últimos siglos. Me refiero a la visión occidental que prevalece en el mundo de hoy, que nace del Renacimiento y encuentra su expresión política a partir de la Ilustración. Esta visión se convirtió en la base de todas las doctrinas políticas o sociales y podríamos llamarla humanismo racionalista o autarquía humanística. Es la autoproclamada y practicada autonomía del ser humano de cualquier fuerza superior. También podría ser llamado antropocentrismo, con el ser humano visto como ocupando el centro de todo lo que existe.El punto de inflexión provocado por el Renacimiento probablemente fue inevitable desde el punto de vista histórico. La Edad Media había llegado a su término natural por agotamiento, convirtiéndose en una represión despótica intolerable de la naturaleza física del ser humano a favor de su naturaleza espiritual. Pero, después, nos retiramos de lo espiritual y fuimos abrazando todo lo que es material de un modo excesivo e ilimitado. La nueva forma humanística el pensamiento, que había sido proclamada nuestra guía, no admitía la existencia de una maldad intrínseca en el ser humano, ni entreveía una misión más elevada que el logro de la felicidad terrenal. Dio inicio a la civilización occidental con una peligrosa tendencia a idolatrar al hombre y a sus necesidades materiales. Todo lo que estaba más allá del bienestar físico y de la acumulación de bienes materiales; todas las demás necesidades y características humanas de una naturaleza superior y más sutil, quedaron fuera del área de atención de los sistemas sociales y estatales, como si la vida humana no tuviese un significado superior. Eso proporcionó su acceso al Mal, que en nuestros días fluye libre y constante. La simple libertad per se no resuelve en lo más mínimo todos los problemas de la vida humana y hasta agrega una buena cantidad de problemas nuevos.Y aún así, en las primeras democracias, como en la democracia norteamericana por la época de su nacimiento, todos los derechos humanos fueron conferidos sobre la base de que el ser humano es una criatura de Dios. Esto es: la libertad le fue conferida al individuo en forma condicional, en la presunción de su constante responsabilidad religiosa. Esa era la tradición de los mil años precedentes. Hace doscientos y hasta hace cincuenta años atrás, hubiera sido casi inimaginable en los Estados Unidos que se le concediese la libertad ilimitada a un individuo simplemente para la satisfacción de sus caprichos personales.Después, sin embargo, todas estas limitaciones resultaron erosionadas en la totalidad de Occidente. Se produjo una emancipación absoluta de la herencia moral de los siglos cristianos con sus grandes reservas de misericordia y sacrificio. Los sistemas estatales se volvieron aun más materialistas. Finalmente, Occidente conquistó los derechos humanos, incluso en exceso, pero el sentido de responsabilidad del ser humano ante Dios y ante la sociedad se ha vuelto cada vez más débil. Durante las últimas décadas, el egoísmo legalista de la cosmovisión occidental ha llegado asu apogeo y el mundo se encuentra en una aguda crisis espiritual y en una transición política. Todos los celebrados logros tecnológicos del progreso, incluyendo la conquista del espacio exterior, no alcanzan para redimir la pobreza moral del Siglo XX, una pobreza que nadie hubiera imaginado incluso todavía hacia fines del Siglo XIXUn parentesco inesperadoEn la medida en que el humanismo en su desarrollo se fue volviendo más y más materialista, progresivamente permitió conceptos que resultaron utilizados por el socialismo primero y por el comunismo después. De este modo, Carlos Marx pudo decir, en 1844, que el “comunismo es humanismo naturalizado”.Esta afirmación no es enteramente irracional. Uno puede detectar las mismas piedras fundamentales de un humanismo erosionado en cualquier tipo de socialismo: materialismo ilimitado; liberación de la religión y de la responsabilidad religiosa (algo que en los regímenes comunistas llega al estadio de la dictadura antirreligiosa); concentración de las estructuras sociales bajo un criterio supuestamente científico. (Esto último es típico tanto de la Ilustración como del marxismo). No es ninguna casualidad que las grandes promesas retóricas del comunismo giren alrededor del Hombre (con “H” mayúscula) y su felicidad terrenal. A primera vista parece un feo paralelismo: ¿Tendencias comunes en el pensamiento y en el estilo de vida del Occidente y del Este actuales? Pero ésa es la lógica del desarrollo materialista.Más aún, la interrelación es tal que la corriente materialista que está más hacia la izquierda, siendo que de este modo es la más consistente, siempre demuestra ser la más fuerte, la más atractiva y victoriosa. El humanismo ha perdido su herencia cristiana y no puede prevalecer en esta competencia. De esta forma, durante los siglos pasados, y especialmente durante las décadas recientes, a medida en que el proceso se fue volviendo más agudo, el alineamiento de las fuerzas fue como sigue: el liberalismo resultó inevitablemente desplazado por el extremismo; el extremismo tuvo que rendirse ante el socialismo y el socialismo no pudo resistirse al comunismo.El régimen comunista en el Este ha podido perdurar y crecer gracias al entusiasta apoyo de un enorme número de intelectuales occidentales quienes (¡sintiendo el parentesco!) se negaron a ver los crímenes de los comunistas y, cuando ya no pudieron seguir negándolos, intentaron justificarlos. El problema persiste: en nuestros Estados del Este el comunismo ha sufrido una derrota ideológica total; su prestigio es cero y aun menos que cero. Y a pesar de eso los intelectuales occidentales todavía lo miran con considerable interés y afinidad, siendo que es precisamente esto lo que le hace tan inmensamente difícil a Occidente el resistirse ante el Este.Antes del cambioNo voy a examinar el caso de un desastre producido por una guerra mundial y los cambios que produciría en la sociedad. Mientras nos despertemos todas las mañanas bajo un pacífico sol, tendremos que llevar una vida cotidiana. Pero hay un desastre que ya está muy entre nosotros. Estoy refiriéndome a la calamidad de una conciencia desespiritualizada y de un humanismo irreligioso.Este criterio ha hecho del hombre la medida de todas las cosas que existen sobre la tierra; ese mismo ser humano imperfecto que nunca está libre de jactancia, egoísmo, envidia, vanidad y toda una docena de otros defectos. Estamos ahora pagando por los errores que no fueron apropiadamente evaluados al inicio de la jornada. Por el camino del Renacimiento hasta nuestros días hemos enriquecido nuestra experiencia pero hemos perdido el concepto de una Entidad Suprema Completa que solía limitar nuestras pasiones y nuestra irresponsabilidad.Hemos puesto demasiadas esperanzas en la política y en las reformas sociales, sólo para descubrir que terminamos despojados de nuestra posesión más preciada: nuestra vida espiritual, que está siendo pisoteada por la jauría partidaria en el Este y por la jauría comercial en Occidente. Esta es la esencia de la crisis: la escisión del mundo es menos aterradora que la similitud de la enfermedad que ataca a sus miembros principales.Si, como pretende el humanismo, el ser humano naciese solamente para ser feliz, no nacería para morir. Desde el momento en que su cuerpo está condenado a muerte, su misión sobre la tierra evidentemente debe ser más espiritual y no sólo disfrutar incontrolablemente de la vida diaria; no la búsqueda de las mejores formas de obtener bienes materiales y su despreocupado consumo. Tiene que ser el cumplimiento de un serio y permanente deber, de modo tal que el paso de uno por la vida se convierta, por sobre todo, en una experiencia de crecimiento moral. Para dejar la vida siendo un ser humano mejor que el que entró en ella.Es imperativo reconsiderar la escala de los valores humanos usuales; su presente tergiversación es pasmosa. No es posible que la evaluación del desempeño de un Presidente se reduzca a la cuestión de cuanta plata uno gana o a la disponibilidad de gasolina. Solamente alimentando voluntariamente en nosotros mismos un autocontrol sereno y libremente aceptado puede la humanidad erguirse por sobre la tendencia mundial al materialismo.Hoy sería retrógrado aferrarnos a las petrificadas fórmulas de la Ilustración. Un dogmatismo social de esa especie nos deja inermes frente a los desafíos de nuestros tiempos.Aún si nos libramos de la destrucción por la guerra, la vida tendrá que cambiar bajo pena de perecer por si misma. No podemos evitar una reevaluación de las definiciones fundamentales de la vida y de la sociedad. ¿Es cierto que el ser humano está por encima de todas las cosas? ¿No hay un Espíritu Superior por encima de él? ¿Está bien que la vida de una persona y las actividades de una sociedad estén guiadas sobre todo por una expansión material? ¿Es permisible promover esa expansión a costa de la integridad de nuestra vida espiritual?Si el mundo no se ha acercado a su fin, al menos ha arribado a una importante divisoria de aguas en la Historia, igual en importancia al paso de la Edad Media al Renacimiento. Demandará de nosotros un fuego espiritual. Tendremos que alzarnos a la altura de una nueva visión, un nuevo nivel de vida, dónde nuestra naturaleza física no será anatematizada como en la Edad Media, pero, más centralmente aún, nuestro ser espiritual no será pisoteado como en la Edad Moderna.La ascensión es similar a un escalamiento hacia la próxima etapa antropológica. Nadie, en todo el mundo, tiene más salida que hacia un solo lado: hacia arriba.
Notas[1] La Old Square en Moscú (Staraya Ploshchad) es la plaza donde reside el cuartel general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (CPSU); este es el verdadero nombre de lo que en Occidente es conocido como “El Kremlin." Fuente: Texts of Famous Speeches, Harvard.Fomateado a HTML by The Augustine Club at Columbia University, 1997.
Estoy sinceramente complacido de estar con ustedes con en esta ocasión ocasión del 327° año lectivo en esta antigua e ilustre universidad. Vayan mis felicitaciones y mis mejores deseos para todos aquellos que hoy se gradúan.El lema de Harvard es "Veritas." Muchos de ustedes ya han aprendido y otros lo aprenderán a lo largo de sus vidas que la verdad nos elude si no nos esforzamos plenamente en seguirla. E incluso mientras nos elude, la ilusión por conocerla todavía persiste y nos lleva a algunos desaciertos. Además, la verdad raramente es grata; casi siempre es amarga. También hay algunas amarguras en mi discurso de hoy. Pero deseo suscitar esa ansiedad no como un adversario sino como un amigo.Hace tres años en Estados Unidos, dije ciertas cosas que parecían inaceptables. Hoy, sin embargo, mucha gente coincide con lo que yo he dicho...Un mundo dividido en pedazosPor Alexander SolzhenitsynLa división del mundo de hoy es perceptible incluso contemplado superficialmente. Cualquiera de nuestros contemporáneos rápidamente identificaría dos potencias mundiales, cada una de ellas capaz de destruir enteramente a la otra. Sin embargo, la comprensión de esta división a menudo está limitada a la concepción política, a la ilusión de que el peligro puede ser conjurado mediante negociaciones diplomáticas exitosas o por un cuidadoso equilibrio de fuerzas armadas. La verdad es que esta división es mucho más profunda y más alienante; la ruptura es mayor de lo que puede parecer a primera vista. Esta profunda y múltiple ruptura conlleva el peligro de múltiples desastres para todos nosotros, según la antigua verdad de que un Reino – en este caso, nuestra Tierra – divido contra sí mismo no puede subsistir.Mundos contemporáneosAhí está el concepto del Tercer Mundo: así pues, ya tenemos tres mundos. Indudablemente, sin embargo, el número es incluso mayor, sólo que estamos demasiado lejos para verlo. Algunas antiguas culturas autónomas están arraigadas profundamente, especialmente si se han extendido sobre la mayor parte de la Tierra, constituyendo un mundo autónomo, llenas de acertijos y sorpresas para el pensamiento Occidental. Como mínimo, debemos incluir en esa categoría a China, la India, el mundo musulmán y África, si efectivamente aceptamos la aproximación de mirar las dos últimas como unidades compactas. Durante mil años Rusia ha pertenecido a tal categoría, aunque el pensamiento Occidental sistemáticamente cometa el error de negarle su carácter autónomo, y por ello nunca la entendió, del mismo modo que hoy Occidente no comprende a Rusia en la cautividad comunista. Puede ser que en años pasados Japón ha sido cada vez más como una parte distante de Occidente, no quiero opinar sobre eso aquí; pero, Israel, por ejemplo, pienso que permanece separado del mundo Occidental aunque sólo sea porque su sistema estatal permanece ligado a la religión.Hace relativamente poco tiempo el pequeño mundo de la Europa moderna fácilmente incautaba colonias por todo el globo, no sólo sin ninguna resistencia, sino también, por lo general, con desprecio de los posibles valores de los pueblos conquistados hacia la vida. En este sentido, tuvo un éxito abrumador, no hubo fronteras geográficas para ello. La sociedad Occidental se expandió como un triunfo de humana independencia y poder. Y de repente, en el siglo XX, se descubre su fragilidad e inconsistencia. Ahora vemos que las conquistas probaron ser de corta y precaria vida, y este giro señala los defectos en la visión del mundo con que Occidente contemplaba dichas conquistas. Las relaciones con el antiguo mundo colonial ahora se han tornado en su contra y el mundo Occidental a menudo llega a extremos de obsequiosidad, pero aún es difícil estimar la factura total que los antiguos países coloniales presentarán a Occidente; es difícil predecir si la entrega no sólo de las últimas colonias, sino de todo lo que posee será suficiente para que saldar esa cuenta.ConvergenciaCon todo, la ceguera de la superioridad continúa con molestia para todos y sostiene la creencia de que, por todas partes, vastas regiones de nuestro planeta deberían desarrollarse y madurar hasta alcanzar el nivel actual del sistema político occidental, que en teoría es el mejor y en la práctica el más atractivo. Existe la creencia de que todos aquellos otros mundos están sólo siendo temporalmente impedidos por débiles gobiernos, o por fuertes crisis, o por su propia barbarie o incomprensión para tomar la vía de las democracias pluralista Occidentales y adoptar su forma de vida. Los países son evaluados y juzgados según el incremento de su progreso en esta dirección. Sin embargo, esta concepción es el fruto de la incomprensión occidental de la esencia de los otros mundos; es un resultado de medirlos equivocadamente a todos con el mismo criterio occidental. La imagen real del desarrollo de nuestro planeta es completamente diferente.La angustia provocada por un mundo dividido hizo nacer la teoría de la convergencia entre los principales países Occidentales y la Unión Soviética. Es una teoría tranquilizadora que pasa por alto el hecho que esos mundos no se están evolucionando similarmente; ni tampoco uno puede ser transformado en otro sin el uso de la violencia. Además, la convergencia inevitablemente implica la aceptación de los defectos de la otra parte, y esto es difícilmente deseable.Si yo estuviera hoy hablando en un auditorio en mi país, examinando el diseño general de la ruptura del mundo me habría concentrado en las calamidades del Este. Pero dado mi forzado exilio en el Oeste desde hace cuatro años, y ya que mi audiencia es occidental, pienso que puede ser de mayor interés concentrarme en ciertos aspectos del Occidente en nuestros días, tal como los veo.El declive de la valentíaLa merma de coraje puede ser la característica más sobresaliente que un observador imparcial nota en Occidente en nuestros días. El mundo Occidental ha perdido en su vida civil el coraje, tanto global como individualmente, en cada país, en cada gobierno, cada partido político y por supuesto en las Naciones Unidas. Tal descenso de la valentía se nota particularmente en las élites gobernantes e intelectuales y causa una impresión de cobardía en toda la sociedad. Desde luego, existen muchos individuos valientes pero no tienen suficiente influencia en la vida pública. Burócratas, políticos e intelectuales muestran esta depresión, esta pasividad y esta perplejidad en sus acciones, en sus declaraciones y más aún en sus autojustificaciones tendientes a demostrar cuán realista, razonable, inteligente y hasta moralmente justificable resulta fundamentar políticas de Estado sobre la debilidad y la cobardía. Y este declive de la valentía es acentuado irónicamente por las explosiones ocasionales de cólera e inflexibilidad de parte de los mismos funcionarios cuando tienen que tratar con gobiernos débiles, con países que carecen de respaldo, o con corrientes desacreditadas, claramente incapaces de ofrecer resistencia alguna. Pero quedan mudos y paralizados cuando tienen que vérselas con gobiernos poderosos y fuerzas amenazadoras, con agresores y con terroristas internacionales.¿Habrá que señalar que, desde la más remota antigüedad, la pérdida de coraje ha sido considerada siempre como el principio del fin?BienestarCuando se formaron los Estados occidentales modernos, se proclamó como principio fundamental que los gobiernos están para servir al hombre y que éste vive para ser libre y alcanzar la felicidad. (Véase, por ejemplo, la Declaración de Independencia norteamericana). Ahora, por fin, durante las últimas décadas, el progreso tecnológico y social ha permitido la realización de esas aspiraciones: el Estado de Bienestar. Cada ciudadano tiene garantizada la deseada libertad y los bienes materiales en tal cantidad y calidad como para garantizar en teoría el alcance de la felicidad, en el sentido moralmente inferior en que ha sido entendida durante estas últimas décadas. En el proceso, sin embargo, ha sido pasado por alto un detalle psicológico: el constante deseo de poseer cada vez más cosas y un nivel de vida cada vez más alto, con la obsesión que esto implica, ha impreso en muchos rostros occidentales rasgos de ansiedad y hasta de depresión, aunque sea habitual ocultar cuidadosamente estos sentimientos. Esta tensa y activa competencia ha venido a dominar todo el pensamiento humano y no abre, en lo más mínimo, el camino hacia el libre desarrollo espiritual. Se ha garantizado la independencia del individuo a muchos tipos de presión estatal; la mayoría de las personas gozan del bienestar en una medida que sus padres y abuelos no hubieran siquiera soñado con obtener; ha sido posible educar a los jóvenes de acuerdo con estos ideales, conduciéndolos hacia el esplendor físico, felicidad, posesión de bienes materiales, dinero y tiempo libre, hasta una casi ilimitada libertad de placeres. De este modo ¿quién renunciaría ahora a todo esto? ¿Por qué y en beneficio de qué habría uno de arriesgar su preciosa vida en la defensa del bien común, especialmente en el nebuloso caso que la seguridad de la propia nación tuviera que ser defendida en algún lejano país?Incluso la biología nos dice que la seguridad y el bienestar extremo habitual no resultan ventajosos para un organismo vivo. Hoy, el bienestar en la vida de la sociedad Occidental ha comenzado a revelar su máscara perniciosa.Vida legalistaLa sociedad occidental ha elegido para si misma la organización más adecuada a sus fines, basados, diría, en la letra de la ley. Los límites de lo correcto y de los derechos humanos se encuentran determinados por un sistema de leyes, cuyos límites son muy amplios. La gente en Occidente ha adquirido una considerable capacidad para usar, interpretar y manipular la ley (aun cuando estas leyes tienden a ser tan complicadas que la persona promedio no puede ni comprenderlas sin la ayuda de un experto). Todo conflicto se resuelve de acuerdo a la letra de la ley y este procedimiento está considerado como una solución perfecta. Si uno está a cubierto desde el punto de vista legal, ya nada más es requerido. Nadie mencionaría que, a pesar de ello, uno podría seguir sin tener razón. Exigir una autolimitación o una renuncia a estos derechos, convocar al sacrificio y a asumir riesgos con abnegación, sonaría a algo simplemente absurdo. El autocontrol voluntario es algo casi desconocido: todo el mundo se afana por lograr la máxima expansión posible del límite extremo impuesto por los marcos legales. (Una compañía petrolera es legalmente libre de culpa cuando compra la patente de un nuevo tipo de energía para prevenir su uso. Un fabricante de un producto alimenticio es legalmente libre de culpa cuando envenena su producto para darle más larga vida: después de todo, la gente es libre no comprarlo.)He pasado toda mi vida bajo un régimen comunista y les diré que una sociedad carente de un marco legal objetivo es algo terrible, en efecto. Pero una sociedad sin otra escala que la legal tampoco es completamente digna del hombre. Pero una sociedad basada sobre los códigos de la ley, y que nunca llega a algo más elevado, pierde la oportunidad de aprovechar a pleno todo el rango completo de las posibilidades humanas. Un código legal es algo demasiado frío y formal como para poder tener una influencia beneficiosa sobre la sociedad. Siempre que el fino tejido de la vida se teje de relaciones juridicistas, se crea una atmósfera de mediocridad moral, que paraliza los impulsos más nobles del hombre.Y será simplemente imposible enfrentar los conflictos de este amenazante siglo con tan sólo el respaldo de una estructura legalista.La orientación de la libertadLa sociedad occidental actual nos ha hecho ver la diferencia que hay entre una libertad para las buenas acciones y la libertad para las malas. Un estadista que quiera lograr algo importante y altamente constructivo para su país está obligado a moverse con mucha cautela y hasta con timidez. Miles de apresurados (e irresponsables) críticos estarán pendiente de él. Constantemente será desairado por el parlamento y por la prensa. Tendrá que demostrar que cada uno de sus pasos está bien fundamentado y es absolutamente impecable. El resultado final es que una gran persona, auténticamente extraordinaria, no tiene ninguna posibilidad de imponerse. Se le pondrán docenas de trampas desde el mismo inicio. Y de esta manera la mediocridadEn todas partes es posible, y hasta fácil, socavar el poder administrativo. De hecho, este poder ha sido drásticamente debilitado en todos los países occidentales. La defensa de los derechos individuales ha alcanzado tales extremos que deja a la sociedad totalmente indefensa contra ciertos individuos. Es hora, en Occidente, de defender no tanto los derechos humanos sino las obligaciones humanas.Por el otro lado, a la libertad destructiva e irresponsable se le ha concedido un espacio ilimitado. La sociedad ha demostrado tener escasas defensas contra el abismo de la decadencia humana; por ejemplo, contra el abuso de la libertad que conduce a la violencia moral contra los jóvenes bajo la forma de películas repletas de pornografía, crimen y horror. Todo esto es considerado como parte integrante de la libertad, y se asume que está teóricamente equilibrado por el derecho de los jóvenes a no mirar y a no aceptar. De este modo, la vida organizada en forma legalista demuestra su incapacidad para defenderse de la corrosión de lo perverso.¿Y qué podemos decir de los oscuros ámbitos de la criminalidad? Los límites legales (especialmente en los Estados Unidos) son lo suficientemente amplios como para alentar no sólo la libertad individual sino también el abuso de esta libertad. El culpable puede terminar sin castigo, o bien obtener una compasión inmerecida, todo ello con el apoyo de miles de defensores en la sociedad. Cuando un gobierno seriamente se pone a erradicar la subversión, la opinión pública inmediatamente lo acusa de violar los derechos civiles de los terroristas. Hay una buena cantidad de estos casos.El sesgo de la libertad hacia el mal se ha producido en forma gradual, pero evidentemente emana de un concepto humanista y benevolente según el cual el ser humano – el rey de la creación – no es portador de ningún mal intrínseco y todos los defectos de la vida resultan causados por sistemas sociales descarriados que, por consiguiente, deben ser corregidos. Sin embargo y extrañamente, a pesar de que las mejores condiciones sociales han sido logradas en Occidente, sigue subsistiendo una buena cantidad de crímenes; incluso hay considerablemente más criminalidad en Occidente que en la pauperizada y legalmente arbitraria sociedad soviética. (Es cierto que hay una multitud de prisioneros en nuestros campos de concentración acusados de ser criminales, pero la mayoría de ellos jamás cometió crimen alguno. Simplemente trataron de defenderse de un Estado ilegal que recurría al terror fuera de un marco jurídico).La orientación de la prensaLa prensa, por supuesto, goza de la más amplia libertad. (Voy a usar el término “prensa” para referirme a todos los medios de difusión masiva.) Pero ¿cómo utiliza esta libertad?Aquí, otra vez, la suprema preocupación es no infringir el marco legal. No existe una auténtica responsabilidad moral por la distorsión o la desproporción. ¿Qué clase de responsabilidad tiene el periodista de un diario frente a sus lectores o frente a la historia? Cuando se ha llevado a la opinión pública hacia carriles equivocados mediante información inexacta o conclusiones erradas ¿conocemos algún caso en que el mismo periodista o el mismo diario lo hayan reconocido pidiendo disculpas públicamente? No. Eso perjudicaría las ventas. Una nación podrá sufrir las peores consecuencias por un error semejante, pero el periodista siempre saldrá impune. Lo más probable es que, con renovado aplomo, sólo empezará a escribir exactamente lo contrario de lo que dijo antes.Dado que se exige una información instantánea y creíble, se hace necesario recurrir a presunciones, rumores y suposiciones para rellenar los huecos; y ninguno de ellos será desmentido. Quedarán asentados en la memoria del lector. ¿Cuántos juicios apresurados, inmaduros, superficiales y engañosos se expresan todos los días, primero confundiendo a los lectores y luego dejándolos colgados? La prensa puede, o bien asumir el papel de la opinión pública, o bien puede pervertirla. De este modo podemos tener a terroristas glorificados como héroes; o bien ver cómo asuntos secretos pertenecientes a la defensa nacional resultan públicamente revelados; o podemos ser testigos de la desvergonzada violación de la privacidad de personas famosas bajo el eslogan de “todo el mundo tiene derecho a saberlo todo”. (Aunque éste es el falso eslogan de una falsa era. De un valor muy superior es el desacreditado derecho de las personas a no saber; que no se abarroten sus divinas almas con chismes, estupideces y habladurías vanas. Una persona que trabaja y que lleva una vida plena de sentido, no tiene ninguna necesidad de este excesivo y sofocante flujo de información.)Precipitación y superficialidad son la enfermedad psíquica del vigésimo siglo y más que en cualquier otro lugar esta enfermedad se refleja en la prensa. El análisis profundo de un problema es anatema para la prensa. Se queda en fórmulas sensacionalistas.Sin embargo, así como está dispuesta, la prensa se ha convertido en el mayor poder dentro de los países occidentales, excediendo el de las legislaturas, los ejecutivos y los judiciales Entonces, uno quisiera preguntar: ¿en virtud de qué norma ha sido elegida y ante quién es responsable? En el Este comunista, a un periodista abiertamente se lo designa como funcionario del Estado. Pero ¿quién ha elegido a los periodistas occidentales que ocupan esta posición de poder, y por cuanto tiempo, y con qué prerrogativas?Existe todavía otra sorpresa para alguien que viene del Este totalitario con su prensa rigurosamente unificada. Uno descubre una común tendencia de preferencias dentro de la generalidad de la prensa occidental (el espíritu de la época), modelos de juicio generalmente aceptados, y quizás hasta intereses corporativos comunes, con lo que el efecto resultante no es el de la competencia sino el de la unificación. Existe una libertad irrestricta para la prensa, pero no para los lectores, porque los diarios transmiten mayormente, de un modo forzado y sistemático, aquellas opiniones que no se contradicen en forma demasiado abierta con su propia opinión y con la tendencia general mencionada.Una moda en el pensamientoSin ninguna censura en Occidente, las tendencias de moda en el pensamiento y en las ideas resultan fastidiosamente separadas de aquellas que no están de moda y estas últimas, sin llegar a ser jamás prohibidas, tienen muy escasas posibilidades de verse reflejadas en periódicos y libros, o de ser escuchadas en universidades. Vuestros académicos son libres en un sentido legal, pero están acorralados por la moda del capricho predominante. No existe la violencia explícita del Este; pero una selección impuesta por la moda y por la necesidad de acomodarse a las normas masivas, frecuentemente impide que las personas con mayor independencia de criterio contribuyan a la vida pública. Hay una peligrosa tendencia a formar una manada, apagando las iniciativas exitosas. En los Estados Unidos he recibido cartas de personas altamente inteligentes – como, por ejemplo, el maestro de un pequeño colegio lejano- que hubiera podido hacer mucho por la renovación y salvación de su país, pero su país no pudo escucharlo porque los medios no le ofrecían un foro adecuado. Esto da lugar a fuertes prejuicios masivos, a una ceguera que es peligrosa en nuestra dinámica era. Un ejemplo de ello es la interpretación autocomplaciente del estado de cosas en el mundo contemporáneo que funciona como una especie de armadura puesta alrededor de la mente de las personas, a punto tal que las voces humanas de diecisiete países de Europa Oriental y del Lejano Oriente asiático no pueden perforarla. Sólo se terminará rompiendo por la inexorable palanca de los acontecimientos.He mencionado algunos pocos rasgos de la vida occidental que sorprenden y asombran a un recién llegado a este mundo. El propósito y los alcances de esta disertación me impiden continuar con este examen, particularmente en lo relacionado con el impacto que estas características tienen sobre importantes aspectos de la vida de una nación, tales como la educación, tanto la elemental como la avanzada en artes y humanidades.SocialismoEstá casi universalmente aceptado que Occidente le muestra al resto del mundo el camino hacia el desarrollo económico exitoso, aún cuando en los últimos años ha sido perturbado fuertemente por una caótica inflación. Con todo, muchas personas que viven en Occidente están insatisfechas con su propia sociedad. La desprecian o la acusan de no estar ya al nivel de lo que requiere la madurez de la humanidad. Y esto empuja a muchos a inclinarse por el socialismo, lo cual es una falsa y peligrosa tendencia.Espero que ninguno de los presentes sospechará que expreso mi crítica parcial al sistema occidental a fin de sugerir al socialismo como una alternativa. No. Con la experiencia que tengo de un país en dónde el socialismo ha sido instituido, no hablaré de una alternativa así. El matemático Igor Shafarevich, miembro de la Academia Soviética de Ciencias, ha escrito un libro brillantemente argumentado titulado “Socialismo”, en el cual efectúa un penetrante análisis histórico y demuestra que el socialismo, de cualquier tipo o matiz, conduce a la destrucción total del espíritu humano y a la nivelación de la humanidad en la muerte. El libro de Shafarevich fue publicado en Francia hace ya casi dos años y hasta el presente no se ha encontrado a nadie capaz de refutarlo. Dentro de poco, se publicará en inglés en los Estados Unidos.No es un modeloPero si alguien me preguntara, en cambio, si yo propondría a Occidente, tal como es en la actualidad, como modelo para mi país, francamente respondería en forma negativa. No. No recomendaría vuestra sociedad como un ideal para la transformación de la nuestra. A través de profundos sufrimientos, las personas en nuestro país han tenido un desarrollo espiritual de tal intensidad que el sistema occidental, en su presente estado de agotamiento, ya no aparece como atractivo. Incluso las características de vuestra vida que acabo de enumerar resultan extremadamente entristecedoras.Un hecho que no puede ser cuestionado es el debilitamiento de la personalidad humana en Occidente mientras que en el Este esa personalidad se ha vuelto más firme y más fuerte. Seis décadas para nuestra gente y tres décadas para la de Europa Oriental; durante todo este tiempo hemos pasado por un entrenamiento espiritual que aventaja, de lejos, a lo experimentado por Occidente. La compleja y mortal presión de la vida cotidiana ha producido personalidades más fuertes, más profundas y más interesantes que las generadas por el bienestar estandardizado de Occidente. Por lo tanto, si nuestra sociedad hubiese de ser transformada en la vuestra, ello significaría una mejora en determinados aspectos, pero también un empeoramiento en algunos puntos particularmente significativos. Por supuesto, una sociedad no puede permanecer indefinidamente en un abismo de arbitrariedad legal como es el caso en nuestro país. Pero también le resultará denigrante elegir la automática suavidad legalista, como es vuestro caso. Después de décadas de sufrimiento, violencia y opresión, el alma humana anhela cosas más altas, más cálidas y más puras que las ofrecidas por los hábitos de convivencia masiva introducidos por la invasión repugnante de la publicidad, el aturdimiento televisivo y la música insoportable.Todo esto es visible para numerosos observadores de todos los mundos de nuestro planeta. Resulta cada vez menos probable que el estilo de vida occidental se convierta en el modelo a seguir.Hay advertencias significativas de la historia para una sociedad amenazada de muerte. Tal es, por ejemplo, la decadencia del arte, o la carencia de grandes estadistas. Hay otras advertencias abiertas y evidentes, también. El centro de su democracia y de su cultura se lesiona tan sólo por la ausencia de energía eléctrica por algunas horas, pues repentinamente muchedumbres de ciudadanos americanos comienza a saquear y a causar estrago. La capa superficial de protección debe ser muy delgada, lo que indica que el sistema social resulta inestable y malsano.Pero la lucha por nuestro planeta, en lo físico y en lo espiritual, esa lucha de proporciones cósmicas no es una vaga cuestión del futuro. Ya ha comenzado. Las fuerzas del mal ya han lanzado su ofensiva decisiva. Podríais sentir su presión pero vuestros monitores y vuestras publicaciones todavía están llenas de las obligatorias sonrisas y de los brindis con los vasos en alto. ¿A qué viene tanta alegría?MiopíaAlgunos representantes muy bien conocidos de su sociedad, tales como George Kennan, dicen: no podemos aplicar criterios morales a la política. Así mezclamos el bien y el mal, lo derecho y lo torcido y damos oportunidad para el triunfo absoluto del Mal en el mundo. Por el contrario, sólo los criterios morales puede ayudar a Occidente contra la estrategia bien prevista del mundo del comunismo. No hay otros criterios. Las consideraciones prácticas u ocasionales de cualquier clase serán barridas inevitablemente por la estrategia comunista. Después que se ha alcanzado un cierto nivel del problema, el pensamiento legalista induce a la parálisis; evita que uno vea el tamaño y significado de los acontecimientos reales.A pesar de la abundancia de información, o quizá debido a ella, Occidente tiene dificultades para entender la realidad tal como es. Ha habido predicciones ingenuas por algunos expertos americanos que creyeron que Angola se convirtió en el Vietnam de la Unión Soviética o que la expedición cubana en África sería detenida por la especial atención de Estados Unidos a Cuba. El consejo de Kennan a su propio país - comenzar el desarme unilateral - pertenece a la misma categoría. ¡Si usted supiera cómo se ríen de sus magos políticos los funcionarios del Moscow Old Square [1]! En cuanto a Fidel Castro, él francamente desprecia a Estados Unidos, enviando a sus tropas a aventuras distantes estando su país junto al de ustedes.Sin embargo, el error más cruel ocurrió con la incomprensión de la guerra de Vietnam. Algunos querían sinceramente que todas las guerras se detuvieran cuanto antes; otros creyeron que debería haber lugar para la autodeterminación en Vietnam, o en Camboya, como vemos hoy con claridad particular. Pero los miembros del movimiento pacifista de Estados Unidos participaron en la traición de lejanas naciones del Este, en un genocidio, y en el sufrimiento impuesto hoy a 30 millones de personas de aquellos países. ¿Esos pacifistas convencidos oyen los gemidos que vienen de allá? ¿Entienden su responsabilidad hoy? ¿O prefieren no oír? La CIA americana perdió su nervio y como consecuencia el peligro se ha acercado mucho más a los Estados Unidos. Pero no hay conocimiento de esto. La miopía de los políticos que firmaron una precipitada capitulación en Vietnam aparentemente dieron a América un respiro de despreocupación; sin embargo, un Vietnam multiplicado por cien asoma ahora sobre ustedes. Ese Vietnam pequeño había sido una advertencia y una ocasión para movilizar el valor de la nación. Pero si una América completamente apertrechada sufrió una verdadera derrota por un pequeño país comunista, ¿cómo puede Occidente esperar permanecer firme en el futuro?Ya he tenido ocasión de decir que en el siglo XX la democracia no ha ganado ninguna guerra importante sin la ayuda y protección de un aliado continental cuya filosofía e ideología no preguntó. En la Segunda Guerra Mundial contra Hitler, en vez de ganar esa guerra con sus propias fuerzas, que habrían sido ciertamente suficientes, la democracia occidental cultivó a otro enemigo con más poder todavía, pues Hitler nunca tuvo tantos recursos y tanta gente, ni ofreció ideas atractivas, ni tuvo una gran cantidad de partidarios en el oeste -- una quinta columna potencial -- como la Unión Soviética. Actualmente, algunas voces occidentales han hablado ya de obtener la protección de un tercer poder contra la agresión en el próximo conflicto mundial, si lo hay; en este caso el protector sería China. Pero no le desearía tal protector a ningún país en el mundo. Primero de todo, es otra vez una alianza con el Mal; además, concedería a Estados Unidos un plazo, pero cuando a última hora China con sus mil millones personas se volteara armada con las armas americanas, América misma caería presa de un genocidio similar al que se esta perpetrado en Camboya en nuestros días.Pérdida de voluntadPero ningún arma, no importa cuál sea su poder, pueden ayudar a Occidente mientras no supere la pérdida de su fuerza de voluntad. En un estado de la debilidad psicológica, las armas se convierten en una carga para el lado de quienes capitulan. Para defenderse, uno debe también estar preparado para morir; esta preparación escasea en una sociedad educada en el culto del bienestar material. Nada queda entonces, solamente las concesiones, intentos de ganar tiempo y la traición. Así, en la vergonzosa conferencia de Belgrado los diplomáticos del Occidente libre entregaron en su debilidad la frontera donde los miembros de los Grupos Vigilantes de Helsinki están sacrificando sus vidas.El pensamiento occidental ha llegado a ser conservador: la situación del mundo debe permanecer como está a cualquier coste, allí no debe ser ningún cambio. Este sueño debilitante de un status quo irreformable es el síntoma de una sociedad que ha llegado al final de su desarrollo. Uno debe ser ciego para no ver que los océanos ya no pertenecen a Occidente, mientras que la tierra bajo su dominio sigue disminuyendo. Las dos llamadas guerras mundiales (en realidad todavía estaban lejos de tener esa escala mundial) han significado la autodestrucción interna del pequeño y progresivo Occidente que ha preparado así su propio final. La siguiente guerra (que no tiene que ser atómica y no creo que lo sea) puede quemar la civilización occidental para siempre.Enfrentando tales peligros, con tantos valores históricos en su pasado, con tan alto nivel de realización de la libertad y de devoción a la libertad, ¿cómo es posible perder en tal grado la voluntad para defenderse?Humanismo y sus consecuencias¿Cómo es que se ha producido esta adversa relación de fuerzas? ¿Cómo es que Occidente ha caído de su marcha triunfal hasta su debilidad presente? ¿Acaso han existido desvíos fatales y pérdidas de orientación en su desarrollo? No parece ser así. Occidente se mantuvo avanzando en forma constante de acuerdo a sus proclamadas intenciones sociales, a la par de su asombroso progreso tecnológico. Y súbitamente se ha encontrado en su posición actual de debilidad.Esto significa que el error debe estar en la raíz, en la misma base del pensamiento humano de los últimos siglos. Me refiero a la visión occidental que prevalece en el mundo de hoy, que nace del Renacimiento y encuentra su expresión política a partir de la Ilustración. Esta visión se convirtió en la base de todas las doctrinas políticas o sociales y podríamos llamarla humanismo racionalista o autarquía humanística. Es la autoproclamada y practicada autonomía del ser humano de cualquier fuerza superior. También podría ser llamado antropocentrismo, con el ser humano visto como ocupando el centro de todo lo que existe.El punto de inflexión provocado por el Renacimiento probablemente fue inevitable desde el punto de vista histórico. La Edad Media había llegado a su término natural por agotamiento, convirtiéndose en una represión despótica intolerable de la naturaleza física del ser humano a favor de su naturaleza espiritual. Pero, después, nos retiramos de lo espiritual y fuimos abrazando todo lo que es material de un modo excesivo e ilimitado. La nueva forma humanística el pensamiento, que había sido proclamada nuestra guía, no admitía la existencia de una maldad intrínseca en el ser humano, ni entreveía una misión más elevada que el logro de la felicidad terrenal. Dio inicio a la civilización occidental con una peligrosa tendencia a idolatrar al hombre y a sus necesidades materiales. Todo lo que estaba más allá del bienestar físico y de la acumulación de bienes materiales; todas las demás necesidades y características humanas de una naturaleza superior y más sutil, quedaron fuera del área de atención de los sistemas sociales y estatales, como si la vida humana no tuviese un significado superior. Eso proporcionó su acceso al Mal, que en nuestros días fluye libre y constante. La simple libertad per se no resuelve en lo más mínimo todos los problemas de la vida humana y hasta agrega una buena cantidad de problemas nuevos.Y aún así, en las primeras democracias, como en la democracia norteamericana por la época de su nacimiento, todos los derechos humanos fueron conferidos sobre la base de que el ser humano es una criatura de Dios. Esto es: la libertad le fue conferida al individuo en forma condicional, en la presunción de su constante responsabilidad religiosa. Esa era la tradición de los mil años precedentes. Hace doscientos y hasta hace cincuenta años atrás, hubiera sido casi inimaginable en los Estados Unidos que se le concediese la libertad ilimitada a un individuo simplemente para la satisfacción de sus caprichos personales.Después, sin embargo, todas estas limitaciones resultaron erosionadas en la totalidad de Occidente. Se produjo una emancipación absoluta de la herencia moral de los siglos cristianos con sus grandes reservas de misericordia y sacrificio. Los sistemas estatales se volvieron aun más materialistas. Finalmente, Occidente conquistó los derechos humanos, incluso en exceso, pero el sentido de responsabilidad del ser humano ante Dios y ante la sociedad se ha vuelto cada vez más débil. Durante las últimas décadas, el egoísmo legalista de la cosmovisión occidental ha llegado asu apogeo y el mundo se encuentra en una aguda crisis espiritual y en una transición política. Todos los celebrados logros tecnológicos del progreso, incluyendo la conquista del espacio exterior, no alcanzan para redimir la pobreza moral del Siglo XX, una pobreza que nadie hubiera imaginado incluso todavía hacia fines del Siglo XIXUn parentesco inesperadoEn la medida en que el humanismo en su desarrollo se fue volviendo más y más materialista, progresivamente permitió conceptos que resultaron utilizados por el socialismo primero y por el comunismo después. De este modo, Carlos Marx pudo decir, en 1844, que el “comunismo es humanismo naturalizado”.Esta afirmación no es enteramente irracional. Uno puede detectar las mismas piedras fundamentales de un humanismo erosionado en cualquier tipo de socialismo: materialismo ilimitado; liberación de la religión y de la responsabilidad religiosa (algo que en los regímenes comunistas llega al estadio de la dictadura antirreligiosa); concentración de las estructuras sociales bajo un criterio supuestamente científico. (Esto último es típico tanto de la Ilustración como del marxismo). No es ninguna casualidad que las grandes promesas retóricas del comunismo giren alrededor del Hombre (con “H” mayúscula) y su felicidad terrenal. A primera vista parece un feo paralelismo: ¿Tendencias comunes en el pensamiento y en el estilo de vida del Occidente y del Este actuales? Pero ésa es la lógica del desarrollo materialista.Más aún, la interrelación es tal que la corriente materialista que está más hacia la izquierda, siendo que de este modo es la más consistente, siempre demuestra ser la más fuerte, la más atractiva y victoriosa. El humanismo ha perdido su herencia cristiana y no puede prevalecer en esta competencia. De esta forma, durante los siglos pasados, y especialmente durante las décadas recientes, a medida en que el proceso se fue volviendo más agudo, el alineamiento de las fuerzas fue como sigue: el liberalismo resultó inevitablemente desplazado por el extremismo; el extremismo tuvo que rendirse ante el socialismo y el socialismo no pudo resistirse al comunismo.El régimen comunista en el Este ha podido perdurar y crecer gracias al entusiasta apoyo de un enorme número de intelectuales occidentales quienes (¡sintiendo el parentesco!) se negaron a ver los crímenes de los comunistas y, cuando ya no pudieron seguir negándolos, intentaron justificarlos. El problema persiste: en nuestros Estados del Este el comunismo ha sufrido una derrota ideológica total; su prestigio es cero y aun menos que cero. Y a pesar de eso los intelectuales occidentales todavía lo miran con considerable interés y afinidad, siendo que es precisamente esto lo que le hace tan inmensamente difícil a Occidente el resistirse ante el Este.Antes del cambioNo voy a examinar el caso de un desastre producido por una guerra mundial y los cambios que produciría en la sociedad. Mientras nos despertemos todas las mañanas bajo un pacífico sol, tendremos que llevar una vida cotidiana. Pero hay un desastre que ya está muy entre nosotros. Estoy refiriéndome a la calamidad de una conciencia desespiritualizada y de un humanismo irreligioso.Este criterio ha hecho del hombre la medida de todas las cosas que existen sobre la tierra; ese mismo ser humano imperfecto que nunca está libre de jactancia, egoísmo, envidia, vanidad y toda una docena de otros defectos. Estamos ahora pagando por los errores que no fueron apropiadamente evaluados al inicio de la jornada. Por el camino del Renacimiento hasta nuestros días hemos enriquecido nuestra experiencia pero hemos perdido el concepto de una Entidad Suprema Completa que solía limitar nuestras pasiones y nuestra irresponsabilidad.Hemos puesto demasiadas esperanzas en la política y en las reformas sociales, sólo para descubrir que terminamos despojados de nuestra posesión más preciada: nuestra vida espiritual, que está siendo pisoteada por la jauría partidaria en el Este y por la jauría comercial en Occidente. Esta es la esencia de la crisis: la escisión del mundo es menos aterradora que la similitud de la enfermedad que ataca a sus miembros principales.Si, como pretende el humanismo, el ser humano naciese solamente para ser feliz, no nacería para morir. Desde el momento en que su cuerpo está condenado a muerte, su misión sobre la tierra evidentemente debe ser más espiritual y no sólo disfrutar incontrolablemente de la vida diaria; no la búsqueda de las mejores formas de obtener bienes materiales y su despreocupado consumo. Tiene que ser el cumplimiento de un serio y permanente deber, de modo tal que el paso de uno por la vida se convierta, por sobre todo, en una experiencia de crecimiento moral. Para dejar la vida siendo un ser humano mejor que el que entró en ella.Es imperativo reconsiderar la escala de los valores humanos usuales; su presente tergiversación es pasmosa. No es posible que la evaluación del desempeño de un Presidente se reduzca a la cuestión de cuanta plata uno gana o a la disponibilidad de gasolina. Solamente alimentando voluntariamente en nosotros mismos un autocontrol sereno y libremente aceptado puede la humanidad erguirse por sobre la tendencia mundial al materialismo.Hoy sería retrógrado aferrarnos a las petrificadas fórmulas de la Ilustración. Un dogmatismo social de esa especie nos deja inermes frente a los desafíos de nuestros tiempos.Aún si nos libramos de la destrucción por la guerra, la vida tendrá que cambiar bajo pena de perecer por si misma. No podemos evitar una reevaluación de las definiciones fundamentales de la vida y de la sociedad. ¿Es cierto que el ser humano está por encima de todas las cosas? ¿No hay un Espíritu Superior por encima de él? ¿Está bien que la vida de una persona y las actividades de una sociedad estén guiadas sobre todo por una expansión material? ¿Es permisible promover esa expansión a costa de la integridad de nuestra vida espiritual?Si el mundo no se ha acercado a su fin, al menos ha arribado a una importante divisoria de aguas en la Historia, igual en importancia al paso de la Edad Media al Renacimiento. Demandará de nosotros un fuego espiritual. Tendremos que alzarnos a la altura de una nueva visión, un nuevo nivel de vida, dónde nuestra naturaleza física no será anatematizada como en la Edad Media, pero, más centralmente aún, nuestro ser espiritual no será pisoteado como en la Edad Moderna.La ascensión es similar a un escalamiento hacia la próxima etapa antropológica. Nadie, en todo el mundo, tiene más salida que hacia un solo lado: hacia arriba.
Notas[1] La Old Square en Moscú (Staraya Ploshchad) es la plaza donde reside el cuartel general del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (CPSU); este es el verdadero nombre de lo que en Occidente es conocido como “El Kremlin." Fuente: Texts of Famous Speeches, Harvard.Fomateado a HTML by The Augustine Club at Columbia University, 1997.
ALEXANDER SOLZHENITSIN: el hombre del gulag!

Reeditare integramente dos excelentes articulos publicados por el comercio, fue uno de los que denuncio desde "adentro" las atrocidades del regimen totalitario comunista de la U.R.S.S, claro, los "amigos" de Movimiento Nueva Izquierda o de Patria Roja, ni lo mencionan a este ganador del premio nobel, Al premio a mi juicio de naturaleza "caviar" lo mencionan solo cuando les conviene....
http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-08-05/el-hombre-gulag.html
El hombre del Gulag
EL NOBEL DE LITERATURA Y VOZ DISIDENTE ALEXANDER SOLZHENITSIN FALLECIÓ EL DOMINGO A LOS 89 AÑOS SE HIZO CÉLEBRE POR HABER OFRECIDO AL MUNDO EL MÁS DRAMÁTICO RETRATO DE LAS ATROCIDADES DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE LA ERA ESTALINISTA" alt="Imagen de la nota" width="486" />
MOSCÚ [AGENCIAS / EL COMERCIO]. Las últimas horas de su vida las pasó junto a su familia. Minado hace meses por la enfermedad, había pospuesto todos los análisis médicos con la excusa del trabajo acumulado. Incluso el mismo domingo de su muerte, a causa de una falla cardíaca, Alexander Solzhenitsin (Kislovodsk, 1918) se ocupaba en la edición de sus obras completas. "De pronto dijo sentirse muy mal", comentó su hijo Stepan al diario "Komsomolskaya Pravda" . Llamaron al médico de urgencia, pero este solo llegó para constatar la muerte del Nobel. Stepan explicó que él y su madre Natalia estuvieron sentados en la cama con Solzhenitsin hasta el último momento. "Junto con mi madre escuché la última voluntad de mi padre", dijo. El pragmático escritor no se distrajo en despedidas tristes o recuerdos nostálgicos, sino que compartió con ellos sus últimas instrucciones para definir claramente qué parte de su obra literaria debía quedar en las manos de su familia.
Para un lector que no conozca la personalidad del escritor ruso, parecería exagerado e incluso egoísta que sus últimas palabras ofrecidas a quienes más lo amaban tuviera que ver con papeles y novelas propias. Sin embargo, este compromiso del creador con su obra, considerándola lo más valioso que ofrecer a su familia, pinta de cuerpo entero a Solzhenitsin, quien más allá de ser una autoridad moral era, fue básicamente, un sobreviviente. No solo porque sobrevivió al cáncer y a un intento de asesinato de la KGB, sino porque reconocía en la escritura su salvadora de los campos de trabajos forzados soviéticos (gulags), donde estuvo prisionero durante ocho años, a partir de 1945. Su crimen: haber criticado al líder Josef Stalin en una carta dirigida a un amigo.
EL NOVEL INCÓMODODe características largas barbas blancas y aspecto ascético, el premio Nobel de Literatura en 1970 fue uno de los creadores más polémicos en recibir el reconocimiento de la Academia. Para algunos pensadores de izquierda, se trataba de un reconocimiento que privilegiaba más la oportunidad política que la calidad literaria. En verdad, había irrumpido en el ambiente literario ruso solo ocho años antes, en 1962, cuando publicó "Un día en la vida de Iván Denisovich", con la autorización oficial del sucesor de Stalin, Nikita Krushev. Ese fue el primero de sus textos en que describía el sórdido mundo de los gulags. Por cierto, después de su publicación en la revista "Novy Mir", dos ediciones posteriores de un total de 850.000 ejemplares de la novela se agotaron inmediatamente. El escritor había abierto la puerta a una incómoda verdad.
En 1968 esa verdad continuó aireando la cerrada sociedad soviética, con la publicación de "El pabellón del cáncer" y "El primer círculo", obras proscritas durante la ola de represión lanzada por Leonid Brezhnev, quien intentó recortar el proceso de apertura que tímidamente Krushev había iniciado. Cuando fue galardonado con el Nobel, aceptó el premio pero se negó a asistir a Estocolmo por miedo a que no lo dejaran regresar a Rusia. Un miedo fundado, pues el escritor fue condenado al destierro cuando la KGB descubrió en 1974 manuscritos de la novela "El archipiélago Gulag", elaborado partir de la información obtenida de 227 ex prisioneros. Tras una corta temporada en Suiza, se instaló en Estados Unidos, y volvió a su patria 20 años después, tras el derrumbe de la Unión Soviética. Sin embargo, esa nueva Rusia resultaba para Solzhenitsin tan ajena como lo había sido Estados Unidos. El sobreviviente de la Guerra Fría se había quedado sin el terruño conocido al cual volver.
EL NOBEL DE LITERATURA Y VOZ DISIDENTE ALEXANDER SOLZHENITSIN FALLECIÓ EL DOMINGO A LOS 89 AÑOS SE HIZO CÉLEBRE POR HABER OFRECIDO AL MUNDO EL MÁS DRAMÁTICO RETRATO DE LAS ATROCIDADES DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE LA ERA ESTALINISTA" alt="Imagen de la nota" width="486" />
MOSCÚ [AGENCIAS / EL COMERCIO]. Las últimas horas de su vida las pasó junto a su familia. Minado hace meses por la enfermedad, había pospuesto todos los análisis médicos con la excusa del trabajo acumulado. Incluso el mismo domingo de su muerte, a causa de una falla cardíaca, Alexander Solzhenitsin (Kislovodsk, 1918) se ocupaba en la edición de sus obras completas. "De pronto dijo sentirse muy mal", comentó su hijo Stepan al diario "Komsomolskaya Pravda" . Llamaron al médico de urgencia, pero este solo llegó para constatar la muerte del Nobel. Stepan explicó que él y su madre Natalia estuvieron sentados en la cama con Solzhenitsin hasta el último momento. "Junto con mi madre escuché la última voluntad de mi padre", dijo. El pragmático escritor no se distrajo en despedidas tristes o recuerdos nostálgicos, sino que compartió con ellos sus últimas instrucciones para definir claramente qué parte de su obra literaria debía quedar en las manos de su familia.
Para un lector que no conozca la personalidad del escritor ruso, parecería exagerado e incluso egoísta que sus últimas palabras ofrecidas a quienes más lo amaban tuviera que ver con papeles y novelas propias. Sin embargo, este compromiso del creador con su obra, considerándola lo más valioso que ofrecer a su familia, pinta de cuerpo entero a Solzhenitsin, quien más allá de ser una autoridad moral era, fue básicamente, un sobreviviente. No solo porque sobrevivió al cáncer y a un intento de asesinato de la KGB, sino porque reconocía en la escritura su salvadora de los campos de trabajos forzados soviéticos (gulags), donde estuvo prisionero durante ocho años, a partir de 1945. Su crimen: haber criticado al líder Josef Stalin en una carta dirigida a un amigo.
EL NOVEL INCÓMODODe características largas barbas blancas y aspecto ascético, el premio Nobel de Literatura en 1970 fue uno de los creadores más polémicos en recibir el reconocimiento de la Academia. Para algunos pensadores de izquierda, se trataba de un reconocimiento que privilegiaba más la oportunidad política que la calidad literaria. En verdad, había irrumpido en el ambiente literario ruso solo ocho años antes, en 1962, cuando publicó "Un día en la vida de Iván Denisovich", con la autorización oficial del sucesor de Stalin, Nikita Krushev. Ese fue el primero de sus textos en que describía el sórdido mundo de los gulags. Por cierto, después de su publicación en la revista "Novy Mir", dos ediciones posteriores de un total de 850.000 ejemplares de la novela se agotaron inmediatamente. El escritor había abierto la puerta a una incómoda verdad.
En 1968 esa verdad continuó aireando la cerrada sociedad soviética, con la publicación de "El pabellón del cáncer" y "El primer círculo", obras proscritas durante la ola de represión lanzada por Leonid Brezhnev, quien intentó recortar el proceso de apertura que tímidamente Krushev había iniciado. Cuando fue galardonado con el Nobel, aceptó el premio pero se negó a asistir a Estocolmo por miedo a que no lo dejaran regresar a Rusia. Un miedo fundado, pues el escritor fue condenado al destierro cuando la KGB descubrió en 1974 manuscritos de la novela "El archipiélago Gulag", elaborado partir de la información obtenida de 227 ex prisioneros. Tras una corta temporada en Suiza, se instaló en Estados Unidos, y volvió a su patria 20 años después, tras el derrumbe de la Unión Soviética. Sin embargo, esa nueva Rusia resultaba para Solzhenitsin tan ajena como lo había sido Estados Unidos. El sobreviviente de la Guerra Fría se había quedado sin el terruño conocido al cual volver.
ADIÓS A UN NOBEL. Duelo mundial por la muerte de Solzhenitsin
Enmudece la conciencia de Rusia
AQUELLOS QUE CONOCIERON EL ESPANTO DEL ESTALINISMO AGRADECEN EL PAPEL QUE DESEMPEÑÓ SOLZHENITSIN SU CONTRIBUCIÓN A LA CAÍDA DEL TOTALITARISMO "NO HA SIDO LO SUFICIENTEMENTE RECONOCIDA", DIJO MIJAIL GORBACHOV" alt="Imagen de la nota" width="486" />
MOSCÚ [DPA]. La muerte del escritor Alexander Solzhenitsin causa gran tristeza en Rusia y muchos otros países, donde el autor era conocido por sus obras sobre el régimen de terror implantado por Josef Stalin. El presidente ruso, Dmitri Medvedev, aseguró que fue "uno de los mayores pensadores, escritores y humanistas del siglo XX", cuya muerte es "una pérdida para Rusia y todo el mundo".
También elogiaron su obra y su compromiso la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el presidente estadounidense, George W. Bush. Asimismo, la Academia Sueca, responsable de entregarle el premio Nobel en 1970, manifestó ayer que Solzhenitsin hizo una "histórica contribución" con sus libros. "Él inició un debate con el comunismo y el marxismo que recorrió todo el mundo occidental", señaló el secretario del organismo, Horace Engdahl.
El discurso del escritor cuando se le concedió el Nobel y el manuscrito de "Archipiélago Gulag" fueron sacados de contrabando desde la URSS por Stig Fredrikson, corresponsal en esa época de la agencia nacional sueca.
Tras la publicación de esta obra, Solzhenitsin fue encarcelado y expulsado del país. Pudo volver en 1994, tras la caída de la URSS, y fue muy crítico con la falta de democracia bajo la entonces presidencia de Boris Yeltsin. Solzhenitsin no encontró mucho eco sin embargo en cuanto a sus llamados a abrazar la fe ortodoxa y no copiar sin más la democracia europea, sino que Rusia se preocupara más por el "bienestar moral" de su propio pueblo.
El ex presidente soviético Mijail Gorbachov afirmó que el autor entrará en la historia como uno de los primeros en denunciar de forma pública la brutalidad e inhumanidad del régimen de Stalin.
Su contribución a la caída del totalitarismo "no ha sido lo suficientemente reconocida", subrayó Gorbachov a la agencia Interfax. "Hasta el final de su vida luchó por que Rusia dejara atrás su pasado totalitario, por que tuviera un futuro digno y se convirtiera en un país libre y democrático. Le debemos mucho", aseguró Gorbachov.
Durante la entrega del principal premio de Rusia en junio de 2007, Solzhenitsin se veía ya muy avejentado. Su opinión sobre la política del ex presidente Vladimir Putin y sobre el reforzamiento de la Iglesia Ortodoxa en los últimos años era positiva.
También apoyaba la polémica política rusa en Chechenia. Mientras que el líder comunista Guennadi Zyuganov lo criticó por falta de "objetividad" en sus obras, la Iglesia Ortodoxa rusa, a la que Solzhenitsin estaba muy unido, lo elogió hoy como un gran precursor del pensamiento de las próximas generaciones.
Solzhenitsin, que estaba trabajando en la edición de sus obras completas en 30 tomos para el 2010, será enterrado el miércoles en el cementerio del monasterio de Donskoi en Moscú, un lugar que él mismo había elegido.
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Aleksandr Isáyevich Solzhenitsyn (en ruso, Алекса́ндр Иса́евич Солжени́цын) (Kislovodsk, Rusia, 11 de diciembre de 1918 — Moscú, Rusia, 3 de agosto de 2008) fue un escritor, historiador y Premio Nobel de Literatura ruso.
Biografía y carrera literaria [editar]
Hijo de un terrateniente cosaco muerto poco antes de que naciera y una maestra, pasó su infancia en Rostov del Don y estudió en la Universidad de esta ciudad matemáticas y física; ya entonces intentó publicar algunos trabajos.
Guerra Mundial y condenas [editar]
Se graduó en 1941 y empezó a servir ese mismo año en el ejército soviético hasta 1945 en el cuerpo de transportes primero y más tarde de oficial artillero. Participó en la mayor batalla de tanques de la historia (Batalla de Kursk) y fue detenido en febrero de 1945 en el frente de Prusia Oriental, cerca de Königsberg (hoy Kaliningrado) poco antes de que empezara la ofensiva final del Ejército soviético que acabaría en Berlín. Fue condenado a ocho años de trabajos forzados y a destierro perpetuo por opiniones antiestalinistas que había escrito a un amigo. Lo encerraron en la Lubyanka y los primeros años de su cautiverio los pasó en varios campos, hasta que gracias a sus conocimientos matemáticos fue a parar a un centro de investigación científica para presos políticos vigilado por la Seguridad del Estado; eso le inspiró su novela El primer círculo.
Primeras obras [editar]
En 1950 fue trasladado a un campo especial en la ciudad de Ekibastuz, en Kazajistán, donde se gestó Un día en la vida de Iván Denísovich. También trabajó de presidiario minero, albañil y forjador, y contrajo un tumor del que fue operado; el cáncer se le reprodujo y esa experiencia sirvió de material para su novela Pabellón del cáncer, que terminó en 1967. Un mes después de haber cumplido los ocho años de condena, Stalin había muerto, aunque las penas de Solzhenitsyn no habían acabado.
Destierro y publicación de sus obras [editar]
Aún tenía que cumplir el destierro «a perpetuidad», por lo que fue enviado a Kok Teren desde marzo de 1953 a 1956, lo que aprovechó para escribir en secreto mientras daba las clases en la escuela primaria. Liberado y rehabilitado en 1956, a Solzhenitsyn se le permitió vivir en Vladímir y Ryazán, en el centro de Rusia, donde pudo llevar una vida normal, dando clases de matemáticas y escribiendo sobre sus experiencias en la cárcel. Ese fue el material de su primera novela, Un día en la vida de Iván Denísovich (noviembre de 1962), que fue publicada gracias al deshielo provocado por la denuncia del Estalinismo realizada en el XX congreso del PCUS por Nikita Jruschov. Lo hizo el poeta Aleksándr Tvardovski en la revista literaria que dirigía, la más importante de su país, Novy Mir (Nuevo Mundo) y le procuró una gran popularidad en la URSS y fuera de ella. Pero la apertura duró poco y el autor se pasó los últimos años sesenta en un forcejeo constante para poner a salvo del KGB sus archivos y manuscritos, muchos de ellos difundidos por toda Rusia en samizdat, copias rudimentarias clandestinas. Un día en la vida de Iván Denísovich fue prohibida, y el original de El primer círculo, del que el autor había hecho varias versiones, fue confiscado, así como todos sus papeles.
Antes había publicado a duras penas Nunca cometemos errores (1963) y Por el bien de la causa (1964).
Persecución Y Premio Nobel [editar]
En 1969 fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos por denunciar que la censura oficial le había prohibido varios trabajos, pudiendo apenas publicar las novelas El primer círculo (1968), El pabellón del cáncer (1968-1969) y Agosto 1914 (1971). El galardón del Premio Nobel de Literatura de 1970 acudió en su ayuda; declinó, sin embargo, ir a Estocolmo por temor a que las autoridades soviéticas no le permitieran regresar y, también, para ultimar su obra más conocida, el monumental Archipiélago Gulag.
El "Archipiélago Gulag" [editar]
La primera parte fue publicada en diciembre de 1973 en París, después de que una copia del manuscrito se perdiera al caer en manos del KGB en la URSS y su portadora, secretaria del autor, se suicidara tras haber sido torturada. «Con el corazón oprimido -explicó en la primera página-, durante años me abstuve de publicar este libro, ya terminado. El deber para los que aún vivían podía más que el deber para con los muertos. Pero ahora, cuando pese a todo, ha caído en manos de la Seguridad del Estado, no me queda más remedio que publicarlo inmediatamente».
Para escribir esta obra Solzhenítsyn había entrevistado a 227 supervivientes de los campos de trabajo soviéticos o gulags, cuyas identidades protegió con celo. Mezcla hechos históricos y autobiográficos con testimonios personales ajenos y la obra desencadenó un vendaval de ataques al autor en la prensa y los medios soviéticos. Fue detenido y acusado de traición el 12 de febrero de 1974 y al día siguiente se lo expulsó de la URSS y marchó al exilio. Fue deportado a Alemania Oriental (ahora parte de la República Federal de Alemania) y privado de la ciudadanía soviética.
Archipiélago Gulag es un análisis extremadamente documentado del sistema de prisiones soviético, del terrorismo y de la policía secreta. Con un estilo suelto, alejado de solemnidades melodramáticas y un leve toque irónico que aliviaba la tensión lectora en un laberinto de continuas tragedias, se enumeraban las atrocidades de un Estado enfrentado demencialmente a su propio pueblo casi desde sus inicios. En uno de los momentos de mayor esplendor del gulag, hacia 1936, había unos cinco millones de prisioneros que componían lo que Franz Kafka hubiera llamado "la colonia penitenciaria". Un número que aumentó año tras año hasta la muerte de Stalin, en 1953. En total, entre 1928 y el fallecimiento del "Padre de los pueblos", entre 40 y 50 millones de personas fueron enviadas a cumplir condenas en lo que metafóricamente denominó Solzhenitsyn archipiélago de campos de trabajo repartidos por toda la URSS. Aproximadamente la mitad de ellas nunca regresaron.
Archipiélago Gulag se publicó primero en Francia (1973) y apareció poco después en otros idiomas. Archipiélago Gulag 2 y Archipiélago Gulag 3 fueron publicados en 1975 y 1978 respectivamente.
Exilio [editar]
Viajó a los Estados Unidos en 1975 para establecerse allí tras publicar la novela-documento Lenin en Zurich: capítulos, en una casa cerca de Cavendish (Vermont), con su esposa Natasha y sus tres hijos. Ahí se dedicó a escribir dos ensayos: El roble y el ternero, fundamental para entender el mecanismo interno de la vida literaria soviética, y El peligro mortal, en el que analiza los errores de la visión estadounidense sobre Rusia, adonde volvió a la caída del bloque soviético, al recuperar oficialmente la ciudadanía soviética, con lo que, al fin, pudo regresar a su país en 1994, donde tuvo un recibimiento digno de un héroe, a pesar de lo cual no ha dejado de ejercer el pensamiento crítico sobre Rusia.
Regreso a Rusia y últimos trabajos [editar]
Sus últimos trabajos son Cómo reorganizar Rusia (1990) y El problema ruso: al final del siglo XX (1992). En 1967 escribió: «No tengo ninguna esperanza en Occidente, y ningún ruso debería tenerla. La excesiva comodidad y prosperidad han debilitado su voluntad y su razón». Proclamaba que Occidente carecía de recursos morales y espirituales para resistirse a su propia decadencia. Dedicó sus últimos años a lo que considera la culminación de su trayectoria, una novela histórica de fondo tolstoiano, La rueda roja, que abarca desde la caída del régimen zarista al ascenso al poder de los bolcheviques. Es una tetralogía compuesta por Agosto 1914, Octubre 1916, Marzo 1917 y Abril 1917.
En 1983 recibió el Premio Templeton.
En una entrevista publicada últimamente afirma que uno de los principales males de Rusia consiste en carecer de una verdadera e importante administración a nivel local, que pueda fundar una democracia real desde sus cimientos.
Muerte y entierro [editar]
Solzhenitsyn murió el 3 de agosto de 2008 a consecuencia de un insuficiencia cardíaca en su residencia de Moscú, según informó su hijo a la prensa.[1] A la capilla ardiente, instalada en la sede de la Academia de las Ciencias de Rusia, acudieron en masa los moscovitas, para rendirle un último homenaje. Incluso Vladimir Putin rindió homenaje al mayor crítico del régimen estalinista. La tumba del escritor se encuentra en el cementerio del monasterio Donskói de Moscú, un camposanto del siglo XVI donde recibían sepultura en el pasado miembros de la realeza. Solzhenitsin recibirá sepultura al lado de la tumba del famoso historiador ruso Vasili Kliuchevski (1841-1911), como pidió él mismo.
Libros [editar]
Un día en la vida de Iván Denisovich (1950)
Nunca cometemos errores (1963)
Por el bien de la causa (1964)
El pabellón del cáncer (1967-68)ISBN 8472236781
El primer círculo (1968)
Agosto 1914 (1971)
Archipiélago Gulag (1973)
Lenin en Zurich: capítulos (1975)
Archipiélago Gulag 2 (1975)
Archipiélago Gulag 3 (1978)
El roble y el ternero
El peligro mortal
Cómo reorganizar Rusia (1990)
El problema ruso: al final del siglo XX (1992)
Rusia bajo los escombros (1992)
La rueda roja, tetralogía compuesta por Agosto 1914, Octubre 1916, Marzo 1917 y Abril 1917
El error de Occidente (Colección de ensayos)
Hijo de un terrateniente cosaco muerto poco antes de que naciera y una maestra, pasó su infancia en Rostov del Don y estudió en la Universidad de esta ciudad matemáticas y física; ya entonces intentó publicar algunos trabajos.
Guerra Mundial y condenas [editar]
Se graduó en 1941 y empezó a servir ese mismo año en el ejército soviético hasta 1945 en el cuerpo de transportes primero y más tarde de oficial artillero. Participó en la mayor batalla de tanques de la historia (Batalla de Kursk) y fue detenido en febrero de 1945 en el frente de Prusia Oriental, cerca de Königsberg (hoy Kaliningrado) poco antes de que empezara la ofensiva final del Ejército soviético que acabaría en Berlín. Fue condenado a ocho años de trabajos forzados y a destierro perpetuo por opiniones antiestalinistas que había escrito a un amigo. Lo encerraron en la Lubyanka y los primeros años de su cautiverio los pasó en varios campos, hasta que gracias a sus conocimientos matemáticos fue a parar a un centro de investigación científica para presos políticos vigilado por la Seguridad del Estado; eso le inspiró su novela El primer círculo.
Primeras obras [editar]
En 1950 fue trasladado a un campo especial en la ciudad de Ekibastuz, en Kazajistán, donde se gestó Un día en la vida de Iván Denísovich. También trabajó de presidiario minero, albañil y forjador, y contrajo un tumor del que fue operado; el cáncer se le reprodujo y esa experiencia sirvió de material para su novela Pabellón del cáncer, que terminó en 1967. Un mes después de haber cumplido los ocho años de condena, Stalin había muerto, aunque las penas de Solzhenitsyn no habían acabado.
Destierro y publicación de sus obras [editar]
Aún tenía que cumplir el destierro «a perpetuidad», por lo que fue enviado a Kok Teren desde marzo de 1953 a 1956, lo que aprovechó para escribir en secreto mientras daba las clases en la escuela primaria. Liberado y rehabilitado en 1956, a Solzhenitsyn se le permitió vivir en Vladímir y Ryazán, en el centro de Rusia, donde pudo llevar una vida normal, dando clases de matemáticas y escribiendo sobre sus experiencias en la cárcel. Ese fue el material de su primera novela, Un día en la vida de Iván Denísovich (noviembre de 1962), que fue publicada gracias al deshielo provocado por la denuncia del Estalinismo realizada en el XX congreso del PCUS por Nikita Jruschov. Lo hizo el poeta Aleksándr Tvardovski en la revista literaria que dirigía, la más importante de su país, Novy Mir (Nuevo Mundo) y le procuró una gran popularidad en la URSS y fuera de ella. Pero la apertura duró poco y el autor se pasó los últimos años sesenta en un forcejeo constante para poner a salvo del KGB sus archivos y manuscritos, muchos de ellos difundidos por toda Rusia en samizdat, copias rudimentarias clandestinas. Un día en la vida de Iván Denísovich fue prohibida, y el original de El primer círculo, del que el autor había hecho varias versiones, fue confiscado, así como todos sus papeles.
Antes había publicado a duras penas Nunca cometemos errores (1963) y Por el bien de la causa (1964).
Persecución Y Premio Nobel [editar]
En 1969 fue expulsado de la Unión de Escritores Soviéticos por denunciar que la censura oficial le había prohibido varios trabajos, pudiendo apenas publicar las novelas El primer círculo (1968), El pabellón del cáncer (1968-1969) y Agosto 1914 (1971). El galardón del Premio Nobel de Literatura de 1970 acudió en su ayuda; declinó, sin embargo, ir a Estocolmo por temor a que las autoridades soviéticas no le permitieran regresar y, también, para ultimar su obra más conocida, el monumental Archipiélago Gulag.
El "Archipiélago Gulag" [editar]
La primera parte fue publicada en diciembre de 1973 en París, después de que una copia del manuscrito se perdiera al caer en manos del KGB en la URSS y su portadora, secretaria del autor, se suicidara tras haber sido torturada. «Con el corazón oprimido -explicó en la primera página-, durante años me abstuve de publicar este libro, ya terminado. El deber para los que aún vivían podía más que el deber para con los muertos. Pero ahora, cuando pese a todo, ha caído en manos de la Seguridad del Estado, no me queda más remedio que publicarlo inmediatamente».
Para escribir esta obra Solzhenítsyn había entrevistado a 227 supervivientes de los campos de trabajo soviéticos o gulags, cuyas identidades protegió con celo. Mezcla hechos históricos y autobiográficos con testimonios personales ajenos y la obra desencadenó un vendaval de ataques al autor en la prensa y los medios soviéticos. Fue detenido y acusado de traición el 12 de febrero de 1974 y al día siguiente se lo expulsó de la URSS y marchó al exilio. Fue deportado a Alemania Oriental (ahora parte de la República Federal de Alemania) y privado de la ciudadanía soviética.
Archipiélago Gulag es un análisis extremadamente documentado del sistema de prisiones soviético, del terrorismo y de la policía secreta. Con un estilo suelto, alejado de solemnidades melodramáticas y un leve toque irónico que aliviaba la tensión lectora en un laberinto de continuas tragedias, se enumeraban las atrocidades de un Estado enfrentado demencialmente a su propio pueblo casi desde sus inicios. En uno de los momentos de mayor esplendor del gulag, hacia 1936, había unos cinco millones de prisioneros que componían lo que Franz Kafka hubiera llamado "la colonia penitenciaria". Un número que aumentó año tras año hasta la muerte de Stalin, en 1953. En total, entre 1928 y el fallecimiento del "Padre de los pueblos", entre 40 y 50 millones de personas fueron enviadas a cumplir condenas en lo que metafóricamente denominó Solzhenitsyn archipiélago de campos de trabajo repartidos por toda la URSS. Aproximadamente la mitad de ellas nunca regresaron.
Archipiélago Gulag se publicó primero en Francia (1973) y apareció poco después en otros idiomas. Archipiélago Gulag 2 y Archipiélago Gulag 3 fueron publicados en 1975 y 1978 respectivamente.
Exilio [editar]
Viajó a los Estados Unidos en 1975 para establecerse allí tras publicar la novela-documento Lenin en Zurich: capítulos, en una casa cerca de Cavendish (Vermont), con su esposa Natasha y sus tres hijos. Ahí se dedicó a escribir dos ensayos: El roble y el ternero, fundamental para entender el mecanismo interno de la vida literaria soviética, y El peligro mortal, en el que analiza los errores de la visión estadounidense sobre Rusia, adonde volvió a la caída del bloque soviético, al recuperar oficialmente la ciudadanía soviética, con lo que, al fin, pudo regresar a su país en 1994, donde tuvo un recibimiento digno de un héroe, a pesar de lo cual no ha dejado de ejercer el pensamiento crítico sobre Rusia.
Regreso a Rusia y últimos trabajos [editar]
Sus últimos trabajos son Cómo reorganizar Rusia (1990) y El problema ruso: al final del siglo XX (1992). En 1967 escribió: «No tengo ninguna esperanza en Occidente, y ningún ruso debería tenerla. La excesiva comodidad y prosperidad han debilitado su voluntad y su razón». Proclamaba que Occidente carecía de recursos morales y espirituales para resistirse a su propia decadencia. Dedicó sus últimos años a lo que considera la culminación de su trayectoria, una novela histórica de fondo tolstoiano, La rueda roja, que abarca desde la caída del régimen zarista al ascenso al poder de los bolcheviques. Es una tetralogía compuesta por Agosto 1914, Octubre 1916, Marzo 1917 y Abril 1917.
En 1983 recibió el Premio Templeton.
En una entrevista publicada últimamente afirma que uno de los principales males de Rusia consiste en carecer de una verdadera e importante administración a nivel local, que pueda fundar una democracia real desde sus cimientos.
Muerte y entierro [editar]
Solzhenitsyn murió el 3 de agosto de 2008 a consecuencia de un insuficiencia cardíaca en su residencia de Moscú, según informó su hijo a la prensa.[1] A la capilla ardiente, instalada en la sede de la Academia de las Ciencias de Rusia, acudieron en masa los moscovitas, para rendirle un último homenaje. Incluso Vladimir Putin rindió homenaje al mayor crítico del régimen estalinista. La tumba del escritor se encuentra en el cementerio del monasterio Donskói de Moscú, un camposanto del siglo XVI donde recibían sepultura en el pasado miembros de la realeza. Solzhenitsin recibirá sepultura al lado de la tumba del famoso historiador ruso Vasili Kliuchevski (1841-1911), como pidió él mismo.
Libros [editar]
Un día en la vida de Iván Denisovich (1950)
Nunca cometemos errores (1963)
Por el bien de la causa (1964)
El pabellón del cáncer (1967-68)ISBN 8472236781
El primer círculo (1968)
Agosto 1914 (1971)
Archipiélago Gulag (1973)
Lenin en Zurich: capítulos (1975)
Archipiélago Gulag 2 (1975)
Archipiélago Gulag 3 (1978)
El roble y el ternero
El peligro mortal
Cómo reorganizar Rusia (1990)
El problema ruso: al final del siglo XX (1992)
Rusia bajo los escombros (1992)
La rueda roja, tetralogía compuesta por Agosto 1914, Octubre 1916, Marzo 1917 y Abril 1917
El error de Occidente (Colección de ensayos)
Declaraciones tras su visita a España en 1976 [editar]
¿Saben ustedes lo que es una dictadura? (…) Los españoles son absolutamente libres para residir en cualquier parte y de trasladarse a cualquier lugar de España. Nosotros, los soviéticos, no podemos hacerlo en nuestro país. Estamos amarrados a nuestro lugar de residencia por la propiska (registro policial). Las autoridades deciden si tengo derecho a marcharme a tal o cual población (…)
Los españoles pueden salir libremente de su país para ir al extranjero (…) En nuestro país estamos como encarcelados. Paseando por Madrid y otras ciudades (…) más de una docena, he podido ver en los kioscos los principales periódicos extranjeros. ¡Me pareció increíble! Si en la Unión Soviética se vendiesen libremente periódicos extranjeros se verían inmediatamente docenas y docenas de manos tendidas luchando por procurárselos (…)
También he observado que en España uno puede utilizar libremente las fotocopiadoras (…) Ningún ciudadano de la Unión Soviética podría hacer una cosa así en nuestro país.
En su país (dentro de ciertos límites, es cierto) se toleran las huelgas. En el nuestro, y en los sesenta años de existencia del socialismo, jamás se autorizó una sola huelga. Los que participaron en los movimientos huelguísticos de los primeros años del poder soviético fueron acribillados por ráfagas de ametralladora.(…)
Si nosotros gozásemos de la libertad que ustedes disfrutan aquí, nos quedaríamos boquiabiertos.
¿Saben ustedes lo que es una dictadura? (…) Los españoles son absolutamente libres para residir en cualquier parte y de trasladarse a cualquier lugar de España. Nosotros, los soviéticos, no podemos hacerlo en nuestro país. Estamos amarrados a nuestro lugar de residencia por la propiska (registro policial). Las autoridades deciden si tengo derecho a marcharme a tal o cual población (…)
Los españoles pueden salir libremente de su país para ir al extranjero (…) En nuestro país estamos como encarcelados. Paseando por Madrid y otras ciudades (…) más de una docena, he podido ver en los kioscos los principales periódicos extranjeros. ¡Me pareció increíble! Si en la Unión Soviética se vendiesen libremente periódicos extranjeros se verían inmediatamente docenas y docenas de manos tendidas luchando por procurárselos (…)
También he observado que en España uno puede utilizar libremente las fotocopiadoras (…) Ningún ciudadano de la Unión Soviética podría hacer una cosa así en nuestro país.
En su país (dentro de ciertos límites, es cierto) se toleran las huelgas. En el nuestro, y en los sesenta años de existencia del socialismo, jamás se autorizó una sola huelga. Los que participaron en los movimientos huelguísticos de los primeros años del poder soviético fueron acribillados por ráfagas de ametralladora.(…)
Si nosotros gozásemos de la libertad que ustedes disfrutan aquí, nos quedaríamos boquiabiertos.
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domingo, 27 de julio de 2008
ALATRISTE

Acabo de ver una copia de la Pelicula Alatriste, y he quedado IMPRESIONADO!!!!! yo pensaba que era un heroe historico, y que la pelicula lo habia recreado, y sin embargo me topo con que la pelicula recrea las aventuras del Capitan Diego Alatriste y Tenorio, mercenario de una España convulsionada y sangrienta del siglo XVII marcada por el fin de la Hegemonia española tanto en Mar: Frente a Inglaterra, o en Tierra: Frente a Francia.
Las Aventuras del capitan Alatriste son un conjunto de novelas con trasfondo historico escritas por el español Arturo Perez Reverte, y llevadas al cine por Agustin Diaz Yañez, ... El que le da vida a Alatriste es Viggo Mortensen y ESTA GENIAL, este tipo de heroes, Viggo los interpreta muy facilmente, quiza su interpretacion del acento español puede estar algo forzada pues susurra mucho, pues su acento castellano es Argentino dado que vivio ahi de pequeño, pero en general este icono Holiwodense, se desempeña muy bien con el idioma español y esto le da un valor agregado a esta superproduccion española donde TODO esta bien hecho, Siempre lo dire las producciones europeas tienen esa "Aureola" y culminacion que dificilmente se ven en las actuales producciones gringas, A nivel narrativo la pelicula a veces confunde un poco, pues se desplaza por demasiados hechos historicos, Guerra de los 80 años, Combates, Batallas, ..., esto en algunos momentos le quita profundidad, aunque en General la peli engancha bien, y sobre todo termina en la sangrienta batalla de Rocroi donde no sabemos si el capi muere o no;
Las aventuras del Capitan y su segundo, su hijo putativo Iñigo, su amante la actriz Maria de Castro, o su amistad con el conde de Guadalmedina, su rivalidad con el sicario Gualterio Malatesta dan a la pelicula sus mejores momentos, amigos se convierte en enemigos, momentos climax: La Muerte de Malatesta a manos de Iñigo, la traicion de Maria, o la pena de Alatriste cuando su amada esta muriendo de sifilis, el climax, la lealta de Iñigo a su maestro y la lealtad de Diego al sacar a Iñigo del castigo en las galeras son totalmente notables, la batalla de Rocroi, es increible como final y nos deja con las ganas de saber mas... La pelicula dura casi tres horas y cuando investigo algo del protagonista, me topo con que la pelicula recorre CINCO libros del heroe, y algunos pasajes de 3 libros mas aun no publicados, lo cual debio ser una delicia para los seguidores de la novela.
Se prevé la publicación de tres libros más:
El puente de los asesinos.
La venganza de Alquézar.
Misión en París.
La venganza de Alquézar.
Misión en París.
Solo me queda preguntarme algunas cosas, pues mi proxima compra sera esta saga, Viggo rodara una segunda parte? Porque a esta peli, al igual que El fantasma de Goya los medios internacionales no le dieron acogida? Porque esta peli no se estreno en Peru?? Corro a la libreria y vuelo de emocion.
Chau.
viernes, 25 de julio de 2008
De la pulga Messi, el Diego, y algo mas...

Leonel Messsi es en la actualidad el maximo talento del futbol, x encima de Kaka: volante ofensivo, o Ronaldinho: Media punta x izquierda, o Cristiano Ronaldo: Extremo.
Yo le doy toda la razon a Maradona, Leo deberia ir a los juegos (Igual Diego, Robingo, o Kaka) Norma es norma y los sub23 estan obligados, los clubes se amparan en que no es competencia Fifa, Igual, es una lastima y un complot no hacerlos ir., Concuerdo en todo, a Leo le falta algo que los cracks de cracks deben de tener, Caracter!!! Debe imponerse, no se pùede siempre ser el mejor, pero si se puede hacer sentir, ahi no lo veo,
Ojala la pulga vaya y ojala que esas peleas entre ROman y el sean solo chisme!
Comparto las declaraciones del Diego y el blog de Messi...
Chau.
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Diario ole:
http://www.ole.clarin.com/notas/2008/07/25/polideportivo/01722634.html
00:00 FALTAN 14 DIAS PARA PEKIN: DIEGO TAMBIEN OPINO ACERCA DEL TEMA MESSI"Yo me quedaba con la Selección"Y un día habló... Le reclama "más carácter" a la Pulga y avisa que si Leo va y tiene drama con Román, "viajo yo para arreglarlo". FEDERICO SANTI fsanti@ole.com.ar
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1 de 2 El Diez junto a Mancuso. Hoy a las 21, por Fox, enfrentan a Paraguay con el Showbol.
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El Messigate había llegado a un punto en el que todos esperaban acción de parte de Lionel, una postura diferente a este silencio que adoptó como política. Con esa sensación vigente, era obvio que la presencia de Diego Maradona en Rosario por el showbol iba a suscitar interés más allá del partido de hoy frente a Paraguay.El Diez fue referente de la Selección por su juego y por su compromiso. Y por eso fue clarito al hablar de la polémica Messi-Barcelona-AFA. Primero, en el programa Fútbol para Todos. Luego, en la conferencia de prensa vespertina.En la nota con Fox, el Diez fue elocuente. Primero, como conocedor de la idiosincrasia del Barsa, se refirió a la postura del club: "Los catalanes son muy cabezaduras, no te lo van a dar así nomás. Pero creo que el Barcelona tiene que saber que hay un país atrás, que hay una medalla de oro en juego, que es algo que sacando el básquet y el hockey no tenemos muchas chances de conseguir". Y luego se refirió puntualmente a la postura de Leo. "Yo creo que le falta un poco más de carácter. Le ruego a Dios que lo gane a través de su fútbol", afirmó el Diez y se explayó: "Ojalá que cambie el temperamento, porque no lo veo como para ir a pelear los premios, como para decirle algo a un compañero. No lo veo todavía... Ojalá en dos o tres años tengamos que decir que Leo es líder".El punto cúlmine de la alocución del más grande fue su respuesta a la pregunta que caía de madura: ¿que hubieras hecho vos en lugar de Messi? A ver, Diego... "Son distintas personalidades... Yo me quedaba acá con la Selección, entrenando y que me esperen en Barcelona... Pero son otros tiempos, otros compromisos, otros contratos", sentenció.Después, por la tarde, volvió a insistir: "El tiene que decidir por sí mismo. Esta es una buena oportunidad para hacerse más hombre. Tendría que decirles a los del Barcelona que se va y que lo esperen. El tendría que ir a los Juegos y quedarse tranquilo. Por algo le dieron la 10 y lo tratan como lo tratan".Y si finalmente Leo va, si está en Pekín, por las dudas, el Diez también habló de la relación con Riquelme. "Hablé con el Checho y me dejó tranquilo. También hablé con Román y no creo que exista el problema", contó, aunque también aclaró: "Pero si pasa algo viajo yo. El 13 tengo el último partido de showbol... Si hay algún problema, viajo a China y lo resolveremos entre todos".Rosario (corresponsal).
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http://www.lionelmessi.org/index.php?itemid=992
Genial Messi en el estreno de Pep Guardiola
El Barcelona goleó 6 a 0 al Hibernian en el estreno de Josep Guardiola como entrenador del Barcelona y con un Lionel Messi -que llevó la `10´en la espalda- intratable que marcó un gol y fue la gran figura del primer tiempo que le tocó jugar en el primer amistoso de la pretemporada en el estadio Murrayfield en Edimburgo.Antes de los 5 minutos de juego, el Barça ya marcaba la diferencia con un gol de Gudjohnsen. El sistema de juego de Guardiola no mostraba grandes diferencias con el de Rijkaard, pero el funcionamiento sí era distinto. Messi se ubicaba por su habitual banda derecha, pero también se movió por el centro, alternando como una especie de mediapunta y participando del juego asociado con sus compañeros.Leo daba las primeras muestras de su juego y al llegar el cuarto de hora iba a convertir su gol. Enganchó hacia adentro, pisando el área, y ante tres hombres del Hibernian definió con su fina pierna izquierda al palo derecho del arquero Mc Neil, ganándose los aplausos de todo el público. Tres minutos después cayó un nuevo gol de Gudjohnsen.El Barça mandaba, imponía su juego y un ritmo difícil de seguir para los jugadores escoceses. Messi seguía haciendo de las suyas, tocando rápido y desbordando, y tuvo otras tres ocasiones de quebrar el arco del equipo local. Con un pase preciso, abrió el juego hacia el sector derecho, habilitando a Pedrito, quien con un remate bien colocado marcó el cuarto tanto. Antes de que se cerrara la primera mitad, la Pulga jugó una pared dentro del área y evadió al arquero para gritar un golazo, que finalmente fue mal anulado por un fuera de juego inexistente.Guardiola optó por dejarlo descansando para la segunda etapa y en su lugar ingresó el juvenil Jeffren. En el final del primer tiempo había sufrido un golpe en su tobillo. En el complemento, Bojan y Touré se encargaron de sellar la goleada de 6 a 0. El Hibernian practicamente no inquietó y recién en el segundo acto tuvo una aproximación contra el arco de Pinto (Valdés jugó sólo el primer tiempo)Fueron 45 minutos, pero le bastaron para demostrar que tiene la categoría de sobra para ser el símbolo del nuevo Barcelona de Guardiola. La tensión por la situación de los Juegos Olímpicos sigue, pero no se reflejó en el juego de Leo, quien llevó el dorsal 10, una herencia de su amigo Ronaldinho.Situación de los Juegos Olímpicos
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Comunicado oficial
A propósito de la situación de Lionel Messi
La Asociación del Fútbol Argentino definió su postura sobre el tema. El martes 29 del corriente, en una reunión en Zurich, el juez del Comité de Estatuto de Jugadores de la FIFA se expedirá sobre la cesión del jugador del Barcelona para intervenir en los Juegos Olímpicos.
Esta casa ha respetado, respeta y respetará las decisiones de la FIFA. Siempre ha procurado estar en armonía con los legítimos intereses de todos los clubes del Mundo. Pero, en esta oportunidad, ha priorizado el sagrado interés deportivo de nuestros Seleccionados Nacionales. En el caso del futbolista Lionel Andrés Messi, siempre hemos procedido de acuerdo a las normas vigentes. Nuestra única acción fue convocarlo. Y no haremos nada más. Habrá una reunión el martes 29 del corriente en el seno de la FIFA, en la ciudad de Zurich, Suiza, en la que el juez del Comité de Estatuto de Jugadores definirá el futuro de esta situación. Esperaremos y cumpliremos con lo que decida la FIFA. Buenos Aires, julio 24 de 2008.
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Yo le doy toda la razon a Maradona, Leo deberia ir a los juegos (Igual Diego, Robingo, o Kaka) Norma es norma y los sub23 estan obligados, los clubes se amparan en que no es competencia Fifa, Igual, es una lastima y un complot no hacerlos ir., Concuerdo en todo, a Leo le falta algo que los cracks de cracks deben de tener, Caracter!!! Debe imponerse, no se pùede siempre ser el mejor, pero si se puede hacer sentir, ahi no lo veo,
Ojala la pulga vaya y ojala que esas peleas entre ROman y el sean solo chisme!
Comparto las declaraciones del Diego y el blog de Messi...
Chau.
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Diario ole:
http://www.ole.clarin.com/notas/2008/07/25/polideportivo/01722634.html
00:00 FALTAN 14 DIAS PARA PEKIN: DIEGO TAMBIEN OPINO ACERCA DEL TEMA MESSI"Yo me quedaba con la Selección"Y un día habló... Le reclama "más carácter" a la Pulga y avisa que si Leo va y tiene drama con Román, "viajo yo para arreglarlo". FEDERICO SANTI fsanti@ole.com.ar
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1 de 2 El Diez junto a Mancuso. Hoy a las 21, por Fox, enfrentan a Paraguay con el Showbol.
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El Messigate había llegado a un punto en el que todos esperaban acción de parte de Lionel, una postura diferente a este silencio que adoptó como política. Con esa sensación vigente, era obvio que la presencia de Diego Maradona en Rosario por el showbol iba a suscitar interés más allá del partido de hoy frente a Paraguay.El Diez fue referente de la Selección por su juego y por su compromiso. Y por eso fue clarito al hablar de la polémica Messi-Barcelona-AFA. Primero, en el programa Fútbol para Todos. Luego, en la conferencia de prensa vespertina.En la nota con Fox, el Diez fue elocuente. Primero, como conocedor de la idiosincrasia del Barsa, se refirió a la postura del club: "Los catalanes son muy cabezaduras, no te lo van a dar así nomás. Pero creo que el Barcelona tiene que saber que hay un país atrás, que hay una medalla de oro en juego, que es algo que sacando el básquet y el hockey no tenemos muchas chances de conseguir". Y luego se refirió puntualmente a la postura de Leo. "Yo creo que le falta un poco más de carácter. Le ruego a Dios que lo gane a través de su fútbol", afirmó el Diez y se explayó: "Ojalá que cambie el temperamento, porque no lo veo como para ir a pelear los premios, como para decirle algo a un compañero. No lo veo todavía... Ojalá en dos o tres años tengamos que decir que Leo es líder".El punto cúlmine de la alocución del más grande fue su respuesta a la pregunta que caía de madura: ¿que hubieras hecho vos en lugar de Messi? A ver, Diego... "Son distintas personalidades... Yo me quedaba acá con la Selección, entrenando y que me esperen en Barcelona... Pero son otros tiempos, otros compromisos, otros contratos", sentenció.Después, por la tarde, volvió a insistir: "El tiene que decidir por sí mismo. Esta es una buena oportunidad para hacerse más hombre. Tendría que decirles a los del Barcelona que se va y que lo esperen. El tendría que ir a los Juegos y quedarse tranquilo. Por algo le dieron la 10 y lo tratan como lo tratan".Y si finalmente Leo va, si está en Pekín, por las dudas, el Diez también habló de la relación con Riquelme. "Hablé con el Checho y me dejó tranquilo. También hablé con Román y no creo que exista el problema", contó, aunque también aclaró: "Pero si pasa algo viajo yo. El 13 tengo el último partido de showbol... Si hay algún problema, viajo a China y lo resolveremos entre todos".Rosario (corresponsal).
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http://www.lionelmessi.org/index.php?itemid=992
Genial Messi en el estreno de Pep Guardiola
El Barcelona goleó 6 a 0 al Hibernian en el estreno de Josep Guardiola como entrenador del Barcelona y con un Lionel Messi -que llevó la `10´en la espalda- intratable que marcó un gol y fue la gran figura del primer tiempo que le tocó jugar en el primer amistoso de la pretemporada en el estadio Murrayfield en Edimburgo.Antes de los 5 minutos de juego, el Barça ya marcaba la diferencia con un gol de Gudjohnsen. El sistema de juego de Guardiola no mostraba grandes diferencias con el de Rijkaard, pero el funcionamiento sí era distinto. Messi se ubicaba por su habitual banda derecha, pero también se movió por el centro, alternando como una especie de mediapunta y participando del juego asociado con sus compañeros.Leo daba las primeras muestras de su juego y al llegar el cuarto de hora iba a convertir su gol. Enganchó hacia adentro, pisando el área, y ante tres hombres del Hibernian definió con su fina pierna izquierda al palo derecho del arquero Mc Neil, ganándose los aplausos de todo el público. Tres minutos después cayó un nuevo gol de Gudjohnsen.El Barça mandaba, imponía su juego y un ritmo difícil de seguir para los jugadores escoceses. Messi seguía haciendo de las suyas, tocando rápido y desbordando, y tuvo otras tres ocasiones de quebrar el arco del equipo local. Con un pase preciso, abrió el juego hacia el sector derecho, habilitando a Pedrito, quien con un remate bien colocado marcó el cuarto tanto. Antes de que se cerrara la primera mitad, la Pulga jugó una pared dentro del área y evadió al arquero para gritar un golazo, que finalmente fue mal anulado por un fuera de juego inexistente.Guardiola optó por dejarlo descansando para la segunda etapa y en su lugar ingresó el juvenil Jeffren. En el final del primer tiempo había sufrido un golpe en su tobillo. En el complemento, Bojan y Touré se encargaron de sellar la goleada de 6 a 0. El Hibernian practicamente no inquietó y recién en el segundo acto tuvo una aproximación contra el arco de Pinto (Valdés jugó sólo el primer tiempo)Fueron 45 minutos, pero le bastaron para demostrar que tiene la categoría de sobra para ser el símbolo del nuevo Barcelona de Guardiola. La tensión por la situación de los Juegos Olímpicos sigue, pero no se reflejó en el juego de Leo, quien llevó el dorsal 10, una herencia de su amigo Ronaldinho.Situación de los Juegos Olímpicos
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Comunicado oficial
A propósito de la situación de Lionel Messi
La Asociación del Fútbol Argentino definió su postura sobre el tema. El martes 29 del corriente, en una reunión en Zurich, el juez del Comité de Estatuto de Jugadores de la FIFA se expedirá sobre la cesión del jugador del Barcelona para intervenir en los Juegos Olímpicos.
Esta casa ha respetado, respeta y respetará las decisiones de la FIFA. Siempre ha procurado estar en armonía con los legítimos intereses de todos los clubes del Mundo. Pero, en esta oportunidad, ha priorizado el sagrado interés deportivo de nuestros Seleccionados Nacionales. En el caso del futbolista Lionel Andrés Messi, siempre hemos procedido de acuerdo a las normas vigentes. Nuestra única acción fue convocarlo. Y no haremos nada más. Habrá una reunión el martes 29 del corriente en el seno de la FIFA, en la ciudad de Zurich, Suiza, en la que el juez del Comité de Estatuto de Jugadores definirá el futuro de esta situación. Esperaremos y cumpliremos con lo que decida la FIFA. Buenos Aires, julio 24 de 2008.
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